14/04/2016

Santa Cruz: la clase obrera irrumpe en la escena política


Aproximadamente 10 mil trabajadores se congregaron por las calles de Río Gallegos y marcharon a las puertas de la Casa de Gobierno bajo las consignas de aumento salarial, contra las sumas en negro, por la reincorporación de los despedidos, contra la precarización, por paritarias sin techo.


La nueva marcha (14 de abril) fue convocada por la Mesa de Unidad Sindical (MUS) en el marco del paro provincial.


Confluyeron los diferentes sindicatos, gremios, agrupaciones y centros de estudiantes de Santa Cruz y Río Gallegos: ATE, ADOSAC, AMET, APROSA, Judiciales, ADIUNPA, Coordinadora Sindical Clasista del PO, Corriente Sindical del MST, Centro de Estudiantes de la UNPA (Unidad Académica Río Gallegos). Pero la nota destacada de la jornada fue la movilización y la incorporación a la MUS del Sindicato de Viales, Municipales de Río Gallegos y el flamante SITRAIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción).


A sólo tres meses de haber asumido, el kirchnerismo, además de lidiar en los estrados judiciales por sus causas de corrupción, debe enfrentar nuevamente a los trabajadores de su provincia, en un escenario absolutamente distinto a otras épocas. Primero porque el FVS es un movimiento político senil y en decadencia, y segundo y mas importante, porque debe chocar con una clase obrera que acumuló una gran experiencia de lucha en la década del 90, en las vísperas del argentinazo y sobre todo en 2007 y 2011.


Las asambleas, plenarios y congresos intersindicales votando pliegos de reivindicaciones y la continuidad de un plan de acción son la garantía para la victoria de los trabajadores.


El Partido Obrero acompañó la movilización con una nutrida columna encabezada por sus concejales Pablo Lombroni y Damian Pessolano. Señalamos que el problema en Santa Cruz no es económico ni financiero, sino político, por lo tanto son los propios trabajadores quienes deben tomar el futuro en sus manos para reorganizar la provincia sobre nuevas bases sociales, a través de una Asamblea Constituyente libre y soberana que desmantele el régimen montado por el Clan K.