11/12/2014 | 1344

SANTA FE: Estatización de los puertos para terminar con el tráfico de drogas

Los trabajadores y el pueblo de Santa Fe viven una situación límite producto de la crisis del narcotráfico. Los asesinatos, la participación policial, empresarial y política en el gran delito organizado, muestra la descomposición del régimen político de la provincia gobernada por el Frente Progresista.


En las últimas semanas, la escalada de violencia recrudeció cuando los narcos asesinaron a Norma Bustos, una vecina del barrio La Tablada, que desde 2008 denunciaba a las bandas en el barrio y que el año pasado perdió a su hijo, también asesinado por los narcos. A su vez, el periodista Germán de los Santos fue amenazado de muerte por publicar información sobre la composición de las bandas criminales. Unos días después, una pueblada contra la impunidad se desataba en Capitán Bermúdez repudiando el asesinato de una joven de 18 años en la puerta de un boliche. El principal acusado es un narco reconocido que actúo gracias a la liberación de la zona por parte de la policía. Además, esa misma semana arrancó el juicio, por el triple crimen de Villa Moreno.


 


¿Por qué Rosario?


Rosario se desarrolló y vive bajo la influencia de los puertos y éstos son el punto clave del narcotráfico. Según los organismos internacionales, Argentina es hoy el tercer exportador de cocaína a Europa.


Las bandas narcos florecen como consecuencia de este negocio capitalista. Según los especialistas, la logística de estas operaciones es remunerada a las bandas criminales y a la policía con un porcentaje de la droga traficada. Este porcentaje es el capital que habilita el llamado menudeo que, a su vez, provoca las disputas de territorio, los bunkers y la escalada de asesinatos. 

La lucha contra la banda «Los Monos», tan publicitada por los medios, es una cortina de humo que busca encubrir a los verdaderos responsables: los puertos privados y el Estado.


Una prueba de que se trata de uno de los negocios capitalistas más importantes de la región es que la propia Rosario ha sido moldeada bajo la influencia de este negocio. El florecimiento de emprendimientos inmobiliarios lujosísimos a la orilla del Paraná; la instalación de un casino sobre la salida sur; el constante surgimiento de comercios de autos de alta gama que brotan en toda la ciudad, reflejan la necesidad de reintroducir el beneficio del negocio al circuito formal. Para ello, el eslabón más importante es el sistema financiero: los bancos cierran el circuito.


 


Complicidad estatal


Los puertos son, a su vez, el sustento del gobierno del Frente Cívico de Binner. De hecho, la Terminal Puerto Rosario es uno de sus principales financistas. Un gobierno provincial que habilita «zonas francas» (puertos sobre los que no se aplica ningún control), con sus jefes policiales procesados por complicidad con las bandas, no puede alarmarse frente al narcotráfico. Lo mismo para el gobierno nacional que premia a los narcos promoviendo blanqueos de capitales turbios. La solución que proponen las fuerzas políticas patronales se reduce a exigir más policía y la creación de nuevas fuerzas de represión. 


El combate contra el narcotráfico debe comenzar por la estatización y el control obrero de los puertos, como parte de un programa económico más general.

También te puede interesar:

Integrada por la UJS e independientes. Un colegio emblemático de la ciudad.
En medio del crecimiento de la pobreza en toda la provincia, los gobiernos no dan respuestas a los reclamos.
En el marco de una imponente movilización nacional por trabajo y alimentos.
La culpa no es de la lluvia sino de los gobiernos.