04/05/2021

Santa Fe: los anuncios de un gobierno irresponsable

Las medidas anunciadas el domingo por la noche por el gobierno de Santa Fe frente a la crisis sanitaria, solo vinieron a ahondar las otras crisis social, económica y política que recorren la provincia, sin darle ninguna respuesta positiva al aumento de contagios –con casos críticos en ascenso entre una población cada vez más joven-, el desgaste de los trabajadores de salud que han sido vapuleados en todos sus derechos laborales o los bajísimos niveles de vacunación. Los 560.000 vacunados que informó el gobernador un día antes, el 1° de Mayo en el marco de la apertura de la Asamblea Legislativa, tampoco fue un dato alentador porque se mezclan allí quienes recibieron las dos dosis con quienes solo accedieron a una. Aún si tomamos esos datos como relevantes, el total de vacunados arroja el 16% de la población total de Santa Fe, mientras 22 millones de dosis de AstraZeneca se fugaron del país. El gobernador mintió cuando informó que el 95% de los docentes están vacunados, cuando más de 3.000 docentes reemplazantes no forman parte ni siquiera de las listas de pendientes.

Rosario al rojo vivo

Entre las nuevas medidas, la suspensión de clases cayó particularmente mal. Por un lado, porque nadie cree que suspendiendo por una semana la presencialidad se ganará tiempo para hacerle frente a la evolución de la pandemia, lo que le abrió al gobierno otro flanco más de crisis interna. Por el otro, porque el cierre se hizo entre gallos y medianoche, a las 22h en el entretiempo del clásico, caotizando aún más la vida de decenas de miles de trabajadores y sin ningún anuncio complementario que garantice la escolaridad virtual o los salarios de miles de reemplazantes que quedaron sin trabajo de un día para el otro y hasta próximo aviso.
El tema fue aprovechado por el intendente radical-progresista de Rosario, Pablo Javkin, que viene cogobernando con el Frente de Todos, en todos los niveles, pero vio en este tema la chance de delimitarse siguiendo el guión del PRO de Larreta, haciendo demagogia derechista. Para justificar su oportunismo, el intendente desmintió que Rosario sea zona de “alto riesgo”.

Pero los números son claros, excepto que se “corra el arco” de los criterios epidemiológicos que el intendente ha seguido a pie juntillas hasta hoy. De la semana del 11/04/2021 al 17/04/2021 hubo 3908 casos positivos, y del 18/04/2021 al 24/04/2021, 2706. Un total de 6614 casos que corresponde al número de confirmados en las dos últimas semanas epidemiológicas cerradas.

Por otra parte, el número de casos confirmados acumulados en las dos semanas previas fue de 5.358 (Fuente: gobierno de Rosario). Por lo que, siguiendo el modelo del Ministerio de Salud de Nación, la razón da 1.23, cuando la deseable es menos de 1.2. Javkin miente cuando dice que Rosario no está dentro de los distritos en rojo.

Por su parte, la ocupación de camas críticas en Rosario está por encima del 90% en el sector público y arriba del 95% en el privado, por el aumento de contagios Covidy la presión general de la apertura económica que con su secuela de accidentes de tránsito, laborales, etc. La ciudad sufre además los crímenes violentos derivados del narcotráfico, con una tasa de homicidios que duplica la media nacional. Sin lugar a dudas, vivir en Rosario es de “alto riesgo” para la inmensa mayoría de la población, aunque el intendente quiera embellecer esta realidad lacerante con palabrerío.

Sin trabajo, sin alimentos, sin vacunas

«Es inadmisibles que tengamos una provincia de primera para algunos y de segunda para el resto» dijo el gobernador Perotti en la apertura de las sesiones legislativas de Santa Fe, apuntando al bloqueo de la ley de conectividad en la Cámara de Diputados, que autoriza al Poder Ejecutivo a endeudarse con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) hasta la suma de U$S 100.000.000 (Política de Santa Fe, 29/4).

El Frente Progresista no quiere darle al gobierno este instrumento financiero, que será parte de la caja que el oficialismo ocupa para aceitar sus vínculos con las patronales y cumplir con los compromisos de deuda provincial nominada en un 99% en dólares. Ni a unos ni a otros les importa la deserción estudiantil, cuando se estima que alrededor de 100.000 estudiantes abandonaron en el 2020 sin que apareciera ningún tipo de asistencia y ahora se suspenden las clases sin que aparezca el wifi, las compus ni las becas, para que las pibas y pibes puedan seguir cursando.
La polarización social en Santa Fe y sobre todo en sus principales ciudades es enorme, considerando que aquí se asienta el complejo agroexportador del país, mientras que Rosario es la segunda ciudad de la Argentina con mayor cantidad de desocupados (13.6%). Esto es resultado de las políticas de entrega de todos los que gobernaron las últimas décadas, que se ha profundizado con la llegada de la pandemia.
Las restricciones anunciadas por el gobierno cayeron por eso como un balde de agua fría entre pequeños comerciantes y trabajadores autónomos de todo tipo, porque las mínimas restricciones anunciadas por el gobierno limitarán esas actividades sin que aparezcan los recursos económicos para asistir la emergencia. La restitución de un ingreso de emergencia está por fuera de la agenda política, porque el rumbo económico lo marca el pacto no escrito con el FMI y las grandes patronales, que pisotean los protocolos de fábricas y ocultan los contagios con la complicidad estatal.

Trabajadores: tomemos en nuestras manos la defensa de la salud y la vida

Bien visto, la delimitación de las zonas de alto riesgo es arbitraria porque el mapa provincial marca un cuadro preocupante en su conjunto. El departamento de Castellanos –cuya cabecera es la Rafaela de Perotti- se encuentra estallado, al punto de que tuvieron que cerrar el Concejo deliberante por los contagios. En General López la cantidad enorme de casos tiene el agravante de que Rosario ya no recibe derivaciones de pacientes que necesitan de cuidados intensivos, porque no hay camas. Los trabajadores de la salud denuncian que los hospitales de campaña que está abriendo el gobierno no reúnen los requisitos para cuidados intensivos ni han sumado el personal suficiente para ponerlos operativos.
Frente a este cuadro, es evidente que las medidas anunciadas son una aspirina para una pandemia, porque se necesitan restricciones reales para bajar los contagios. Pero el gobierno no las toma porque no quiere poner los recursos materiales y económicos que permitan a la población trabajadora quedarse en casa. Parche sobre parche la situación se agrava de conjunto, sumado al hecho de que un gobierno que actúa de manera irresponsable no tiene autoridad para disciplinar a la población ni mucho menos para decirle qué debe y no debe hacer. Los que accedieron a un vacunatorio VIP, como Javkin, o los funcionarios que participan de fiestas clandestinas, han perdido toda autoridad para alentar la responsabilidad individual en parques y plazas.

Desde el Partido Obrero y el FIT planteamos un programa de conjunto que ponemos al servicio de un planteo de independencia de clase.

Centralización del sistema de salud, bajo control del personal de salud. Reampliación de las camas de terapia intensiva y respiradores que fueron desmantelados en los meses pasados. Plan de vacunación bajo control del personal de salud. Intervenir el Laboratorio mAbxience, ampliando su producción y disponiendo el envasamiento en la capacidad nacional instalada pública y privada. Que se suspendan las clases presenciales en los distritos donde el semáforo epidemiológico está en rojo. Que el Estado disponga los elementos de conectividad, wifi y compus. Promover los protocolos obreros y luchar por su cumplimiento mediante la organización fabril y sindical para que sean garantizados. Testeos masivos. Comités de trabajadores que dispongan del cierre total de aquellos distritos donde la salud de la población está en riesgo por colapso del sistema sanitario. Ampliación y adecuación del sistema de transporte. Restricción de la circulación. Transporte garantizado por las empresas en las actividades esenciales. Ninguna rebaja salarial ante las eventuales suspensiones. Prohibición absoluta de despidos, con garantía de estabilidad laboral. Salario mínimo de $60.000. Seguro al parado y a todas personas sin ingresos de $40.000. Aumento de emergencia de $15.000 a los jubilados. Financiamiento del plan contra la pandemia mediante el no pago e investigación de la ilegítima y usuraria deuda externa, ruptura con el FMI y un verdadero impuesto progresivo a las grandes rentas, fortunas, bancos y propiedad terrateniente.

 

En esta nota

También te puede interesar:

La medidas anunciadas por Perotti, al servicio del ajuste, contra la educación y la vida.
No había recibido aún la primer dosis de la vacuna.
Integrada por la UJS e independientes. Un colegio emblemático de la ciudad.
En medio del crecimiento de la pobreza en toda la provincia, los gobiernos no dan respuestas a los reclamos.