25/01/2016

Siria: El hambre de las masas como arma de guerra

Las informaciones sobre decenas de muertes por inanición en la localidad siria de Madaya, ubicada en la frontera con el Líbano, han llamado nuevamente la atención sobre la barbarie que padece Siria


Las informaciones sobre decenas de muertes por inanición en la localidad siria de Madaya, ubicada en la frontera con el Líbano, han llamado nuevamente la atención sobre la barbarie que padece Siria. Desde julio pasado, las fuerzas del presidente Bashar Al Assad y la milicia libanesa Hezbollah cercaban completamente el lugar, impidiendo el ingreso de alimentos y medicinas.


“En Madaya se ven esqueletos andantes”, graficó un poblador ante un medio español (20 Minutos, 20/1). La hambruna empujó a la gente a alimentarse de las hojas de los árboles y potenció las muertes por enfermedades. Un convoy humanitario que logró arribar con ayuda a mediados de enero confirmó más de 30 muertes por inanición, ordenó el traslado de cientos de personas que estaban al borde de ella y constató una desnutrición infantil alarmante.


El hambre, como siniestro método de guerra y opresión, no es privativo de las fuerzas de Al Assad. Lo emplea también la oposición islámica 'moderada' que apoya el imperialismo, por ejemplo en Al Fouaa, y por supuesto el Estado Islámico, en  Deir al Zour. Se estima que hay 400 mil personas que viven en ciudades y pueblos sitiados.


Las potencias imperialistas y Rusia, principales sostenes de los criminales, completan este panorama desolador con los bombardeos sobre la población civil, que han dejado decenas de víctimas en los últimos meses.


La guerra civil en Siria ha dejado más de 250 mil muertos desde 2011, además de 7 millones de desplazados internos y más de 4 millones de refugiados en países vecinos (en un país de 20 millones de habitantes), según datos de la Acnur. Muchos de los que intentan llegar a Europa perecen en el mar.


Abajo la guerra imperialista.


 

En esta nota