30/11/2017 | 1484

Submarino ARA San Juan: el gobierno encubre y se autoencubre

Lo que sabía el macrismo antes de mandar el submarino al mar
Por Tomás Eps @tomaseps

En el marco de la crisis abierta por la desaparición y presunta explosión del submarino ARA San Juan, con fuertes denuncias de las familias de los tripulantes, el gobierno anunció que la Oficina Anticorrupción (OA) investigará “sobre presuntas irregularidades en las tareas de reparación de media vida de la nave” (Clarín, 27/11). Sin embargo, ni la OA ni el Ministerio de Defensa indagarán sobre “el estado del submarino en la previa ni la pertinencia de la autorización técnica para salir, según altas fuentes del Gabinete”.


Tanto desde la Oficina Anticorrupción “como desde el Poder Ejecutivo coincidieron en aclarar que, en caso de probarse hechos de corrupción vinculados con el mantenimiento del submarino, no implicarán una causa de su desaparición dado que el análisis no comprenderá los aspectos técnicos vinculados a la nave” (ídem). Estamos ante un operativo de encubrimiento de proporciones.


La hipótesis más firme sobre lo ocurrido con el ARA San Juan apunta a un problema con sus baterías. En un artículo de Hugo Alconada Mon, publicado en el diario La Nación, a partir de informes secretos del Ministerio de Defensa y de la Sindicatura General (Sigen), el periodista describe “un sinnúmero de maniobras irregulares y tendenciosas” que tenían como único fin la compra de las baterías “a las firmas Ferrostaal y/o Hawker, de manera indistinta como único proveedor solvente” (26/11), en 2006, durante los gobiernos K. Sobre tales hechos, el ex suboficial primero José Oscar Gómez y un testigo protegido dieron cuenta de sobornos, que alcanzarían los 3,5 millones de euros. La reparación de media vida del San Juan comenzó dos años después y se prolongó hasta 2014.


El tema era más que conocido por el macrismo: en 2010, el radical Mario Negri -actualmente, jefe del interbloque de diputados de Cambiemos- había advertido sobre las maniobras y presentado un pedido de informes sobre las contrataciones irregulares del gobierno K para la reparación de las baterías. Un informe elaborado por el Ministerio de Defensa entre 2015 y 2016 recomendaba “a las máximas autoridades de Defensa avanzar sobre las responsabilidades administrativas, disciplinarias y penales de los responsables” e instaban a “alertar a la Oficina Anticorrupción y que se radicara una denuncia penal contra oficiales y funcionarios de la Armada (…) Eso no ocurrió” (ídem). 


Luego de haber encubierto a los corruptos del kirchnerismo, el gobierno de Macri ahora decide indagar en sus responsabilidades sólo para tapar las propias. Ocurre que si los enjuagues del kirchnerismo con la compra de repuestos para el submarino afectaron su estado, “en ese caso el macrismo no podría señalar exclusivamente a la gestión anterior, a casi dos años del cambio de gobierno y la autorización técnica bajo su responsabilidad” (Clarín, 27/11). La Armada conocía además que “un grave desperfecto” había ocurrido en 2014, según denunció Itatí Leguizamón, esposa de un tripulante (ídem, 23/11), pero la nave fue puesta en operaciones de todos modos.


Junto con esto, el macrismo ya coloca una fruta envenenada: “La Casa Rosada comenzó a manejar como hipótesis el ‘factor humano’”. ¿Sobre la base de qué pruebas? Ninguna: “En estos casos suele haber un error humano, es algo que marca la estadística (…) sostuvo a Clarín una alta fuente del gabinete” (ídem). Imposible no recordar a los K, que para encubrir el vaciamiento ferroviario que derivó en la masacre de Once culparon al motorman.


Mientras se tejen estas operaciones, siguen en la sombra cuál era la misión a la que había sido enviada la tripulación de la nave, considerada “confidencial”. Lo cierto es que semanas atrás se aprobó en el Senado un pedido del gobierno para la realización de maniobras conjuntas con tropas estadounidenses que incluye ejercicios de guerra antisubmarina. ¿Envió el gobierno la nave en esas condiciones para no desairar a los yanquis?


Reclamamos el completo esclarecimiento de las responsabilidades que condujeron a esta tragedia y la publicidad de todos los documentos secretos referidos a la misión y las condiciones técnicas del ARA San Juan.

 

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