15/12/2020
FRENTE DE IZQUIERDA

Tres años de Romina Del Plá en el Congreso: un aporte a la lucha por el socialismo “desde las entrañas del monstruo”

Tal como establecen los acuerdos del FIT, el Partido Obrero rotó su banca con Izquierda Socialista y asumió como diputado el compañero Juan Carlos Giordano.

Federico Imas @ojoobrerofotografia.

El impacto que causó la rotación de Romina Del Plá en amplios sectores del activismo –en particular del movimiento de la mujer- es una foto de lo que su acción política en el Congreso de la Nación representó para la lucha del aborto y para tantas otras. El reconocimiento masivo en las redes y en la calle es testimonio de la enorme autoridad que se ganó como vocera incansable de todas las causas obreras, populares y de las mujeres y diversidades.

Romina asumió su banca en el diciembre caliente de 2017. Su debut como diputada nacional fue enfrentando la reaccionaria reforma jubilatoria de Macri, acompañando a cientos de miles que se movilizaban, y denunciando el boicot criminal de la burocracia sindical pejotista que dejaba pasar el robo a los jubilados. Denunció el acompañamiento de las distintas alas del peronismo al ajuste del gobierno de Cambiemos. Desde el primer momento, en que Massa acompañaba a Macri a Davos para avalar una política de concesiones leoninas al capital financiero, nuestra diputada rechazaba esta política y denunciaba el acompañamiento del peronismo a la entrega y la ofensiva contra la clase obrera –empezando por los presupuestos fondomonetaristas, que la tuvieron siempre en la primera línea de agudas denuncias. El suyo fue un aporte estratégico a la comprensión del significado que tendría el recambio peronista.

Con la asunción de Alberto Fernández, los roles se invirtieron para la burguesía y sus partidos, que se alternaban en el poder, pero no para la banca del Partido Obrero, con una diputada que enfrentó todos los contubernios que se siguieron cocinando contra el pueblo. Como antes con Macri, este año con Fernández la encontró confrontando y aportando a organizar la lucha contra un nuevo fraude jubilatorio.

Vocera de la marea verde

Fue la abanderada de la izquierda y de una posición de clase y socialista en el marco de la lucha común por el derecho al aborto legal. Su lugar como cuarta firmante del proyecto de ley de la Campaña Nacional le dio una proyección política extraordinaria a la denuncia del oscurantismo clerical como instrumento del Estado capitalista contra el conjunto de la clase obrera.

La “transversalidad” que se le adjudica a esta causa, buscando disimular las fronteras de clase, pretende ocultar que ninguna diputada “sorora” se animó a ir tan a fondo en la lucha contra las Iglesias como lo hizo Romina. Tampoco en el carácter de clase que tiene la reivindicación celeste de la dominación social sobre la mujer y su derecho a decidir, como las consecuencias del aborto clandestino en las mujeres trabajadoras y empobrecidas. Nuestra denuncia del lobby clerical fue clave para derribar las múltiples maniobras que se sucedían sin cesar para degradar lo que finalmente fue la media sanción de 2018 –que sin nuestra decidida acción probablemente hubiera sido más restringida y sentado un piso más limitado para la ley por la que estamos luchando hoy.

La pelea de la juventud por educación sexual integral, científica y laica en todo el país fue bandera de una lucha decidida que libró nuestra banca. Romina es la autora del único proyecto de ley que plantea eliminar la intromisión de las Iglesias en este terreno, y que impusimos incluso en un dictamen de comisiones que el PJ y Cambiemos acordaron dejar morir, sin nunca llevarlo al recinto.

Como referente de la lucha del movimiento de mujeres y disidencias, Romina batalló con proyectos e intervenciones que plasmaron todas las demandas de las mujeres trabajadoras. En la comisión de mujeres, reclamó en soledad todo el año contra el cajoneo del aborto legal y de nuestros proyectos para asistir a las mujeres víctimas de violencia ante la agudización de los abusos y femicidios en cuarentena, y la desprotección cada vez mayor de las mujeres. Del mismo modo, la lucha por la separación de las Iglesias del Estado dentro del parlamento corrió siempre por cuenta exclusiva del Frente de Izquierda y tuvo en nuestra diputada una referencia ineludible.

La diputada que le reclamó al Presidente en persona por las demandas obreras en la pandemia

En la reunión que armó Alberto Fernández al inicio de la cuarentena con todos los jefes de bloque parlamentarios, la defensa de los trabajadores contra la catástrofe social y sanitaria que se avecinaba corrió por cuenta del Frente de Izquierda. Le entregamos en mano y por escrito un pliego del Partido Obrero con 10 medidas urgentes que incluían desde la centralización del sistema de salud bajo control obrero, hasta el seguro de 30 mil pesos a los parados y la protección de todos los puestos laborales. El contraste fue abrumador con un Mario Negri (líder de Cambiemos) que declaraba que el presidente era “el comandante” y que no había más que acompañarlo.

Esos reclamos obreros y populares frente a la pandemia fueron defendidos todos estos meses, interpelando a cada ministro de los que desfilaron por la Cámara de Diputados, evidenciando una política de furioso sometimiento nacional, de rescate a los acreedores, al FMI y de ataque a las y los trabajadores, al medio ambiente y a la juventud. Cuando no disimulando la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo Castro.

El proyecto del Frente de Izquierda de impuesto progresivo a los capitalistas presentado en el mes de abril, fue un factor de movilización política en los sindicatos y lugares de trabajo en todo el país, que reunieron 5.000 firmas en apoyo a su tratamiento. Puso en evidencia también la incapacidad del nacionalismo burgués de superar la demagogia en materia de confrontación con “los ricos” –que terminó aprobando un proyecto tan devaluado que hasta tuvo el visto bueno del FMI. Romina denunció como nadie que el proyecto oficial no grava la renta, ni a las empresas, ni a los bancos y cuyo destino es, entre otros, el subsidio a los monopolios del fracking, entre los que se destaca la mayor fortuna argentina, la de Paolo Rocca.

El trabajo de topo en el parlamento burgués

La epopeya de ser al mismo tiempo secretaria general del combativo Suteba Matanza y diputada nacional reforzaron la impronta de Romina como una genuina “diputada de las y los trabajadores”, como una representante de la clase que pretendemos se haga del poder, para lo cual destacamos a los tribunos parlamentarios. Como en el sindicato, utilizó su lugar en el Congreso como un instrumento para reforzar la organización obrera, explotando la tribuna parlamentaria para reforzar cada movilización y para denunciar la responsabilidad de un Congreso que se dedica a conspirar contra el pueblo. No hubo prácticamente lucha obrera que no la encontrara en la calle, en las fábricas o en las escuelas y como vocera de las mismas dentro del parlamento. El hecho de que, primero el macrismo y luego el kirchnerismo, nos excluyeran de integrar la comisión de trabajo, no privó a la banca del Partido Obrero de ser la más destacada vocera de las causas obreras, incluso en las reuniones de la Comisión de Trabajo o en cualquier otra que correspondiera. Decenas de audiencias públicas y proyectos presentados atestiguan un trabajo incansable en defensa de la clase.

Fuimos excluidos también de la Comisión de Presupuesto, algo que finalmente pasó inadvertido para quienes vieron a nuestra diputada participar de cuanta reunión hubiera con funcionarios y ministros del área para confrontar con una de las cocinas del ajuste fondomentarista y los negociados de todo orden.

Una de sus actuaciones más destacadas quizá fue en la Comisión de Educación, donde dio lecciones de cómo los socialistas en el poder revertiremos la ruina educativa a la que nos llevaron los distintos gobiernos capitalistas. Los proyectos de ley y dictámenes que presentamos, y la burguesía rechazó en pleno, fueron un aporte a la organización y la lucha de estudiantes y docentes en todo el país. El homenaje de Romina a Sandra y Rubén, los docentes muertos en la explosión de gas en una escuela de Moreno, no fueron palabras, sino el compromiso de una banca que intervino, dentro y fuera del parlamento, en cada lucha educativa, defendiendo un planteo estratégico.

La causa de los derechos humanos y contra la represión de los Bullrich y de los Berni, contra la depredación ambiental, por la salud y la educación pública, por el derecho a la vivienda, por los hipotecados UVA, la defensa de los más precarizados como los trabajadores de reparto, la tuvieron al frente: no hubo lucha que Romina no defendiera en su rol como diputada. Y, por supuesto, allí la tuvo Guernica defendiendo esa heroica gesta por la tierra que colocó el reclamo en la agenda nacional. Con el cuerpo y con proyectos en favor de un banco de tierras para los trabajadores garantizado por el Estado.

Romina es vocera y representante de un trabajo colectivo del Partido Obrero. Nuestra acción parlamentaria no es un acto individual, sino la expresión de la labor y la lucha de cientos de militantes que en todo el país son organizadores de las causas obreras y populares. A Romina le tocó en estos últimos años llevar esas luchas a uno de los terrenos más destacados de confrontación con la burguesía. Fue continuadora de un método y un trabajo del Partido Obrero que antes desarrollaron con los mismos principios Néstor Pitrola, Soledad Sosa y Pablo López –abriendo una grieta de clase dentro de una de las principales instituciones de gobierno.

Estos tres años de Romina Del Plá, y los siete del Partido Obrero en el Congreso Nacional como parte del Frente de Izquierda, no han pasado inadvertidos para los trabajadores en lucha, que contaron con una voz propia y una defensa incondicional de sus reclamos en el parlamento. Ahora, son los compañeros del PTS hasta mayo e IS hasta fin de mandato (con Del Caño y Giordano) quienes seguirán jugando ese papel en 2021.

El Partido Obrero sale fortalecido de esta experiencia, con una enorme autoridad ganada para la batalla por el socialismo en todas las trincheras de lucha. Hemos hecho escuela de parlamentarismo revolucionario. Romina combatió al monstruo desde sus entrañas, parafraseando a José Martí. Así lo seguiremos haciendo, dotando a la vanguardia obrera y de lucha de esta herramienta para luchar por el gobierno de los trabajadores.

 

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