11/03/1999 | 618

Un final anunciado

Por C. P.

Hace dos años denunciamos el apoyo del Mst a una agrupación municipal («Federalista») hegemonizada por los empresarios de la madera. Cuando señalamos que esta política apuntalaba la iniciativa de la burguesía local para evitar que, de la experiencia del corte de ruta, surgiera un reagrupamiento independiente de trabajadores, no nos equivocamos. Aquella agrupación, que realizó una oposición activa al Frente de los Trabajadores impulsado por el PO, embanderándose demagógicamente con los reclamos del corte, acaba de anunciar su incorporación al romerismo (PJ).


Los supuestos representantes de la pueblada se han unido a los que, desde el gobierno, son responsables de la entrega del gas y del petróleo, de la liquidación de YPF y el surgimiento de pueblos ‘fantasmas’. El 10% de los tartagalenses votó por esta agrupación creyendo que en ella se daba continuidad política a la lucha del corte…


El oportunismo electorero del Mst se ha demostrado como enemigo jurado del clasismo y la independencia obrera.


A los luchadores que acompañaron a aquella agrupación los llamamos a construir juntos un Frente de los Trabajadores y a retomar, consecuentemente, la lucha que se inició en aquella pueblada.

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