08/05/2018

Villa Gobernador Gálvez: el acto de aceiteros del 1° de Mayo y un debate necesario

Por Lucho Cáceres Secretario adjunto de Amsafe Rosario

Luego de una importante movilización de más de mil trabajadores por las calles de Villa Gobernador Gálvez el pasado 1° de mayo, se realizó el acto por el Día Internacional de los Trabajadores convocado por la Federación Aceitera, con la participación de sindicatos y organizaciones políticas. El acto se realizó en el microestadio cubierto del Club Talleres de esa ciudad y no en las puertas de la planta de Cargill, como estaba previsto, debido a la lluvia, según comunicaron los organizadores. 


La acción vino a rodear de solidaridad a la lucha aceitera, en el marco del lock out patronal de Cargill, una represalia por las acciones de lucha del sindicato aceitero en protesta por los despidos arbitrarios de 45 compañeros en las plantas de Villa Gobernador Gálvez y Bahía Blanca, una apuesta a disciplinar a los combativos obreros aceiteros y su organización gremial, castigando con la suspensión de empleo y sueldo al conjunto de los trabajadores. 


Del acto participaron los Sindicatos Aceiteros de Rosario y Capital (SOEAR y SOEIA), CTA Autónoma,  ATE, Amsafe Rosario, Coad (Docentes Universitarios), Siprus (Salud), la comisión interna del Hospital Baigorria, trabajadores y despedidos de Pensiones de Rosario, delegados de la Comisión Interna de Acindar  Villa Constitución, de la CI de los químicos de Synthon. Se ausentó el armado sindical krichnerista del MOS (Movimiento Obrero Santafesino) que integra Pablo Reguera, el entregador serial de los trabajadores aceiteros del cordón industrial de San Lorenzo.


Desde la Coordinadora Sindical Clasista – Partido Obrero, participamos con una importante delegación obrera de compañeros de la directiva de Amsafe Rosario y congresales de Ctera de Rosario y San Lorenzo, con Cristian Míguez de Acindar (el delegados más votado en la reciente elección de CI la plata metalúrgica de Villa), delegados químicos del cordón industrial y delegados estatales, entre ellos, Alicia Escudero, que viene desarrollando una intensa lucha como delegada de Pensiones Rosario contra los despidos. Movilizó la Unión de Juventudes por el Socialismo y compañeros terciarios en lucha de VGG, llevando a la realidad la consigna del próximo Congreso nacional de la UJS que se realizará en Rosario, por la unidad obrero estudiantil. 


Estuvo presente el Frente de Izquierda, con los compañeros del PTS e Izquierda Socialista. Además de sectores como la CCC y Patria Grande. 


El contenido del acto


Durante el escaso periodo de debate que hubo entre las organizaciones que respondimos al llamado de los compañeros aceiteros a organizar el 1°, desde la CSC-PO propusimos la organización de un acto de las luchas obreras, mientras continuaba abierta la pelea por la paritaria docente (en medio de los ataques del gobernador Miguel Lifschitz y los intentos desesperados de la burocracia de Sonia Alesso por clausurar la enorme lucha docente) y se multiplicaban los despidos de trabajadores de estatales, en Fabricaciones Militares de Fray Luis Beltrán, con el ataque al programa de Pensiones  -que atenta contra las fuentes de trabajo y el derecho a la asistencia de las personas con discapacidad-, entre otros. Junto a estas luchas, la pelea de la docencia universitaria frente a la misérrima propuesta salarial (15% en cuatro cuotas), la crisis por el cierre de Mefro Wheels que se cobró la vida de un obrero metalúrgico, el peligro de cierre de Oil y la impasse del conflicto de la fábrica Vassali, que finalmente fue el epicentro de otra gran movilización obrera en la localidad de Firmat, una ciudad amenazada con una profunda crisis si cierra una de las principales fuentes de actividad económica.  Esta propuesta sin embargo no fue recogida y los compañeros despedidos no pudieron tomar la palabra durante el acto de 1° de mayo.


En su lugar, se leyó un documento político-sindical consensuado por algunos de los sindicatos y organizaciones convocantes, cuyo contenido reivindicaba el programa del 1° de mayo de la CGT de los Argentinos de 1968, un eje que ha tomado la CTA Autónoma, sumida en una profunda crisis debido a sus divisiones internas como resultado del seguidismo a los gobiernos patronales, primero de la Alianza, luego del kirchnerismo. Esta reivindicación plantea un debate de los sectores combativos del movimiento obrero en torno a cuál es la perspectiva estratégica para nuestra clase, un debate actual y necesario.


“Multisectoriales” vs independencia política de la clase obrera


Esta reivindicación del programa del 1° de mayo de la CGT-A, reaparece en el documento de los aceiteros con la ponderación de la legislación del Estado constitucional en lo que hace a la defensa de los derechos laborales, haciendo abstracción de que es el propio Estado el que violenta el cuerpo social de la Constitución (mediante todo su andamiaje burocrático legal y represivo) para defender el principio que vertebra la vida social capitalista: la defensa de la propiedad privada de los medios de producción. El texto también critica el cierre de las pequeñas y medianas empresas, en un llamado tácito a actuar en frente común con esos sectores, donde reina el trabajo en negro, e ignorando que las organizaciones de Pymes impulsan la reforma laboral antiobrera.


El documento leído en el acto no dio cuenta de la necesidad de que la clase obrera intervenga en la crisis en su propia defensa. En primer lugar, denunciando el pacto de Macri y la CGT para que pasen las reformas antiobreras y reaccionarias, así como la entrega completa de las CTA´s de los trabajadores despedidos del Estado. Durante el debate, desde la CSC-PO propusimos convocar a un plenario obrero de delegados regional, con mandato de asambleas de base, para debatir un programa y un plan de lucha para derrotar el ajuste de Macri y Lifschitz. 


El programa de la CGT-A constituyó un llamado de la burocracia sindical peronista a que la clase obrera actúe en un frente único con la burguesía nacional, la misma que extorsiona por la devaluación de peso (Aceitera General Deheza), que apela a los recursos preventivos de crisis para atacar los derechos laborales (Coto), que precariza y flexibiliza a los compañeros y compañeras (Vicentín). Toda ella apoya la reforma laboral e hizo votar el robo a los jubilados a sus representantes políticos en el Congreso de la Nación. Son las que se benefician de los tarifazos, como el grupo Mindlin, Bulgheroni y otros que se beneficiaron con los subsidios kirchneristas y ahora con los tarifazos macristas.  


El rescate de este programa está al servicio de dotar de una justificación ideológica a las “multisectoriales”, formato contemporáneo del frente de colaboración de clases, que abundan en nuestra provincia y son instrumentos de la burocracia sindical y los partidos patronales -que hoy están en la oposición y ayer fueron gobierno- para desviar al movimiento obrero de sus objetivos propios, llevarlo al carril de la burguesía falsamente nacional y alejarlo de la posibilidad de convertirse en la dirección nacional de la mayoría nacional oprimida. La reivindicación de este programa contrasta con la reivindicación de la huelga general con la que la Federación Aceitera arrancó oportunamente un salario equivalente a la canasta familiar, un método que está totalmente ausente del programa de la CGT-A.


El documento falsea el hilo histórico cuando establece que el “Programa del 1° de Mayo de la CGT de los Argentinos, que surgió del Congreso Normalizador Amado Olmos en 1968 (…) conjugó lo mejor de la experiencia del movimiento obrero organizado, que supo ser protagonista de jornadas históricas como el Cordobazo”,  cuando la CGTA no fue motora de la gesta histórica del Cordobazo. Se trató de una gesta obrera que abrió el período del clasismo, corporizado por los Sindicatos Sitrac-Sitram y otros, superador por completo de la CGT-A de Raimundo Ongaro que se disuelve rápidamente ante una orden de Perón.


Además, las trabajadoras deben tomar conciencia que la recuperación de este programa supone una contradicción con la pelea por el aborto legal a la que se adhirió en el documento de este 1° de mayo, ya que el mismo propone una alianza con los curas “tercermundistas” de la Iglesia Católica, que se continúan oponiendo a este derecho. La misma alianza con el Papa que promueven en la actualidad el PCR, la CCC y Patria Grande, quienes dicen estar contra el aborto clandestino, pero están alineados con Bergoglio y el PJ. 


En definitiva, el programa de la CGT-A, carece de los elementos programáticos  para llevar adelante una pelea a fondo como la que tienen planteada hoy los trabajadores aceiteros y el conjunto del movimiento obrero. Y al no plantear la independencia política y organizativa del movimiento obrero frente al Estado y el nacionalismo burgués, no representa una salida para los trabajadores como clase.


Nuestro planteo


Desde el Partido Obrero y la Coordinadora Sindical Clasista, participamos activamente de la jornada en apoyo a la lucha de los compañeros aceiteros, pero no suscribimos a esta orientación planteada en el documento y por eso no dimos lectura del mismo ni lo firmamos. 


En su lugar, planteamos la necesidad de un plenario obrero, en el camino de Congreso de delegados de base con mandato de asambleas de la CGT, las CTAs y todos los sindicatos, para definir un programa, un plan de lucha y dar una respuesta  del conjunto de la clase obrera para quebrar la reforma laboral y todo el plan de ataque a los trabajadores. Por un paro activo nacional y un plan de lucha contra el ajuste de Macri y los gobernadores.


¡Viva la lucha de los aceiteros! ¡En Cargill todos adentro!

 

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