18/10/2007 | 1014

Zarate: La impunidad laboral y ambiental y sus candidatos

Elio Bernués, el actual intendente, se ha transformado en un símbolo del fracaso. Hace sólo unos meses era un cadáver político. Varias veces estuvo a punto de caer.


El balance de su gestión está a la vista. Zárate es una de las ciudades más pujantes de la Argentina pero cada vez se vive peor. Las empresas radicadas en el distrito han hecho inversiones y obtenido ganancias fabulosas, pero para los trabajadores esto no significó mejoras. Los alquileres subieron a límites insoportables, y muchos trabajadores se instalan en asentamientos, en condiciones de vida infrahumanas. Es cada vez más grave el problema de agua y cloacas, mientras el Municipio se desentiende del vaciamiento de los pozos. La red de gas no se extiende, mientras sube el costo de las garrafas. Con algunas lluvias tuvimos inundaciones, y con el frío escuelas paralizadas. En el verano faltará agua. Provincia construyó la Ruta 6 y es un castigo para los barrios de Bosch y Saavedra. Las tercerizaciones en las empresas y el trabajo contratado y en negro crea una clase de trabajadores de segunda categoría, con salarios de pobreza. Cada vez más jubilados cobran el mínimo. La contaminación avanza imparable.


Aun así, con este balance a cuestas, Bernués es el elegido por el gobierno para ir pegado a la boleta electoral nacional de Cristina—Scioli. Los capitalistas han sabido recompensar la fidelidad del intendente. Con el comienzo de la campaña electoral Toyota se acordó de que en Zárate queremos las cloacas, y donó caños a un gobierno municipal que ni siquiera tiene entre sus planes construir las cloacas. El actual intendente es una garantía de impunidad. Por eso el gobierno nacional le retacea la boleta K a Furlán, el representante de la burocracia sindical que fue su candidato en las elecciones de 2005.


El socialista Osvaldo Cáffaro armó un frente que agrupa al PS, parte de la UCR, y el ARI. Se presentan como la “oposición” en Zárate. ¿A qué se han opuesto? Junto a Bernués votaron el actual presupuesto municipal. Con Bernués decidieron que no se adjudicarán partidas para hacer las obras de agua y cloacas. Ni a viviendas, ni a la obra pública. Juntos les dieron la espalda a todas y cada una de las luchas y reclamos del pueblo zarateño. Desde hace meses sus referentes han avisado que apoyaban a Lavagna, a Carrió o… a ¡Kirchner! El Partido Socialista va con Cáffaro como lista vecinal, con el objetivo poco disimulado de buscar el corte de boleta con Cristina y constituir la tercera lista kirchnerista. Vayan con cualquiera de ellos en la boleta o solos, ya han dado pruebas de un enorme oportunismo. En todo caso operan con la pantalla de una “oposición progresista” local, pero constituyen una colectora de votos para los candidatos derechistas nacionales.


En los dos últimos años la principal característica de nuestro distrito es la sublevación obrera y popular. Con una tenacidad sin límites, el pueblo oprimido de Zárate empezó a organizarse y luchar en oposición a este estado de cosas. Se levantaron los químicos y papeleros; médicos y no médicos; docentes, no docentes y estudiantes; municipales y estatales. También Faplac, camioneros, recolectores, constructores. Se agregan jubilados y ambientalistas. Y por supuesto, los barrios de todo Zárate.


¿Es que ahora vamos a rematar esas luchas votando por los intereses que combatimos en los piquetes durante dos años? Las patronales tienen sus candidatos, ¿no es hora de que tengamos los nuestros?


El pueblo trabajador debe darle la espalda a tanto arribista amontonado. Hay que transformar la desconfianza en ellos en la construcción de una salida, una alternativa propia que sólo puede ser obrera y auténticamente socialista.


Votemos por los concejales del Partido Obrero para llevar la lucha y los reclamos del pueblo de Zárate al Concejo Deliberante.


 


*Daniel Kolinski, candidato a Intendente de Zárate

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