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26 de marzo de 2020

Fisque Menuco - General Roca: riesgo y precariedad laboral en el hospital Lima

Por Corresponsal

El reconocimiento que la población hace a las trabajadoras y trabajadores de la salud y la forma en que el gobierno provincial se suma de manera oportunista no tapan la enorme precariedad y flexibilización con la que trabajan médicos, enfermeras, demás personal de salud y personal de servicios generales del Hospital Francisco López Lima.

Al igual que pasa con la mayoría de los servicios esenciales y la cobertura de derechos relacionados fundamentalmente con los sectores más desprotegidos, la crisis sanitaria desatada por la conocida pandemia pone al descubierto las enormes carencias del sistema de salud rionegrino y el rol de un Estado que busca poner a resguardo los privilegios e intereses de unos pocos a la vez que intenta contener el reclamo de trabajadoras y trabajadores.

Los equipos de protección que debieran utilizar tanto el personal médico como el de servicios generales son absolutamente insuficientes e inapropiados para las tareas que se están desarrollando en el contexto de la pandemia. Los barbijos comunes son los que circulan entre todo el personal hospitalario y los barbijos recomendados para estos casos (el barbijo de aire N 95) siguen siendo una rareza. Lo mismo ocurre para la protección del resto del cuerpo, se utilizan los camisolines comunes, en vez de utilizar los camisolines aislantes tipo mameluco que proveen de una protección integral y apropiada. Mientras la dirección del hospital muestra en las redes algunas donaciones de particulares, el gobierno no ha hecho llegar ninguna partida especial de equipamiento. Sistemáticamente el foco de atención pretende ponerse en las “solidaridades” particulares (donaciones, colectas para comprar un respirador, etc.) y no en la responsabilidad del Estado de garantizar la salud de la población.

Otro tanto ocurre con el personal. En el caso del personal de enfermería, sobre un total aproximado de 150, 35 se encuentran licenciados por la edad, es decir, más de un 20%. Esto genera que los turnos de atención se garantizan a partir de rotaciones muy ajustadas y de recarga horaria sobre el personal, lo que, en las actuales condiciones de estrés impuestas por la propia situación, es una bomba de tiempo. De más está decir que no se ha nombrado nuevo personal para sobrellevar la emergencia.

La actitud de la entidad gremial que tendría que estar al frente de la demanda de las trabajadoras y trabajadores es la de esperar: prácticamente ausente. Recordemos que la conducción de ATE se encuentra absolutamente alineada con el gobierno y desde hace ya mucho tiempo ha tomado como propio el rol de contenedora de los reclamos más que la canalización de los mismos. Se priva a las trabajadoras y trabajadores de resolver mediante asambleas las medidas a llevar adelante para salir de la crisis.

Las trabajadoras y trabajadores debemos tomar la crisis en nuestras manos, solo desde la organización del personal de salud se podrán tomar las medidas para salir de la crisis. Asamblea ya para elaborar una salida de las y los trabajadores. Recursos urgentes para los hospitales, incorporación del personal necesario para garantizar la desinfección y todas las atenciones hospitalarias, equipamiento para el personal y para los usuarios del sistema, unificación de los sistemas públicos y privados de saludo bajo el control de los trabajadores. Con la cuarentena no alcanza, testeos masivos ¡ya! Al Coronavirus lo paramos las trabajadoras y trabajadores.

 

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