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26 de marzo de 2020

Pandemia: la situación del sistema de salud de la Municipalidad de Córdoba

Por Susana Rins
Agrupación 29 de mayo-Lista Fucsia Suoem

El sistema de salud municipal de la ciudad de Córdoba es un sistema complejo con instituciones de primero, segundo y tercer nivel. Cuenta con tres hospitales clave para enfrentar la pandemia: el Infantil, el de Urgencia y el Príncipe de Asturias y una red de 100 Centros de Atención Primaria distribuidos en los barrios de la ciudad. Frente a la magnitud del Covid-19 el colapso de su capacidad operativa es más que predecible.

En primer lugar, porque la cuarentena necesaria de profesionales de más de 60 años reveló el faltante de trabajadores en todas las áreas y dependencias, sobrecargando la tarea, incrementando el estrés y con ello las posibilidades de cometer errores ante la aplicación de protocolos de intervención. En este cuadro los profesionales que hoy quedan en los hospitales serán próximamente víctimas de contagio y ya están siendo –sin saberlo- factores de propagación.

En segundo lugar, porque el desmantelamiento de la salud municipal se ha concretado a través de una desinversión sistemática en infraestructura, mantenimiento, aparatología e insumos, deteriorando progresivamente la calidad del servicio. De allí que la posibilidad operativa de cada nosocomio sea mínima. Las distintas gestiones han favorecido la tercerización de servicios tales como laboratorios, imágenes, etc., requiriendo tajadas enormes del presupuesto, las que además son abonadas por los usuarios a través de bonos, cuya recaudación se pierde en los laberintos burocráticos.

Los trabajadores denuncian a través de redes sociales y buscan la solidaridad colectiva: proliferan mensajes en las redes de médicos y enfermeras solicitando que se confeccionen barbijos, ofreciendo tela costeada de su propio bolsillo para este insumo. La escasez lleva a esterilizar cánulas y tubuladuras descartables ante la alarmante falta de insumos.

Frente a este panorama la respuesta oficial es cínica y lamentable: en un audio que se viralizó comunicando los resultados de una reunión con el propio intendente Llaryora y toda la plana de autoridades del área de salud, el director de un hogar de día que atiende a personas en situación de calle da instrucciones al personal de la repartición diciendo “todavía no tenemos necesidad de usar los elementos de protección (…). Los insumos están escaseando (…). No tenemos razón aún para usar los elementos de bioseguridad para el coronavirus. En algún caso, en que se dispare la alarma, como hemos tenido, lo que corresponde es colocar barbijo al residente. (…) Les pido con responsabilidad cuidar los insumos que tenemos. Lo propio con el alcohol en gel. Ojalá que hayamos aprendido la lección de no vandalizar los elementos y de no robar los elementos que son para el uso del trabajo de los agentes y de los residentes”.

En síntesis, una mirada que subestima la peligrosidad de la pandemia que enfrentamos y que menosprecia a los propios trabajadores, exponiéndolos y tratándolos de vándalos.

Carpas militares ante la precariedad de los hospitales municipales

Frente a esta situación se han montado carpas del ejército en los espacios colindantes a los hospitales como receptoras de los triage sanitarios: allí se establecerían las primeras atenciones para determinar los cursos de acción a seguir para aquellos pacientes que presenten síntomas. Sin embargo, cabe la duda respecto de la eficacia de estos montajes. No hay precisión respecto de quiénes realizarán la tarea dentro de estas carpas: ¿serán trabajadores de la salud precarizados? ¿Tendrán medidas de bioseguridad garantizadas? ¿Contarán con equipos tecnológicos adecuados? ¿O serán salas para amontonar enfermos?

La conducción del gremio municipal ha emitido un comunicado de prensa donde plantea que está “solicitando y exigiendo a las autoridades municipales que en las reparticiones se provean insumos y elementos de higiene y de bioseguridad, en virtud de la necesaria protección a las trabajadoras y trabajadores del sector”, a la par que ha desarrollado una campaña para resaltar al trabajador municipal frente a la opinión pública, que no ha hecho otra cosa que revelar la precariedad de las medidas de seguridad con las que los trabajadores desarrollan la tarea. El comunicado es el resultado de la presión de los trabajadores de salud que están en la primera línea de fuego. Pero mientras tanto esa conducción hace la vista gorda a montones de irregularidades, siendo funcional al vaciamiento y ajuste del intendente Llaryora. 

Un programa en defensa de la salud municipal

La lucha contra la propagación del coronavirus en la salud municipal requiere medidas urgentes. Nuestro sindicato debe garantizar el pliego de reclamos:

· aumentar el presupuesto municipal para salud hasta cubrir todas las necesidades, reforzar y fortalecer el sistema de salud, procediendo a aumentar considerablemente la infraestructura, en especial las camas críticas, y el personal profesional y administrativo.

· Son indispensables protocolos de intervención claros y preventivos, que establezcan con claridad qué hacer ante la emergencia de casos y contar con los medios para las derivaciones a instituciones específicas.

· Se deben realizar en forma urgente testeos para diagnosticar a los enfermos leves y asintomáticos para favorecer el aislamiento temprano y cortar la cadena de transmisión del virus.

· Adecuada e ilimitada provisión de EPP (Equipos de Protección Personal) de máxima calidad para todos los trabajadores de los hospitales y centros de salud: barbijos N95 y quirúrgicos, batas, mamelucos, gafas, máscaras para el rostro, guantes, cofias, alcohol en gel y todo otro elemento necesario.

· Reducción de carga horaria para trabajadores altamente expuesto al coronavirus: un máximo de seis horas para aquellos trabajadores con mayor exposición viral.

· Asistencia y apoyo en salud mental: exigimosque se organicen de forma urgente dispositivos de apoyo para la atención de la salud mental de las y los trabajadores de la salud durante este período de emergencia sanitaria.

· Pase a planta de todos los contratados y monotributistas: los hospitales municipales cuentan con una gran cantidad de trabajadores con contrataciones, becarios y pasantes. Reclamamos su inmediato pase a planta para reforzar las dotaciones profesionales.

· Residentes: planteamos el reconocimiento de los residentes como trabajadores de la salud con todos los derechos laborales y salariales de un profesional de planta permanente.

· Tercerizados: reclamamos la recuperación de los servicios privatizados a manos de la municipalidad, para brindar un servicio acorde a las necesidades que implica esta pandemia y el pase a planta de estos trabajadores.

Desde la agrupación 29 de mayo-Lista Fucsia exigiremos que se garanticen todas las medidas de seguridad para que el personal sanitario no sea carne de cañón en esta pandemia. Debemos conformar comités de higiene y seguridad electos por los trabajadores en cada repartición para velar por el cumplimiento de todas estas medidas. No podemos dejar todo en manos de autoridades que no están expuestas como lo estamos nosotres todo el tiempo y mucho más en estas épocas de epidemias y pandemias. 

 

 

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