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26 de marzo de 2020

El Hospital Posadas ante la emergencia del coronavirus

Un programa para abordar la crisis.

La pandemia del coronavirus ha puesto de manifiesto la enorme crisis sanitaria de la Argentina. El sistema de salud del país es uno de los más fragmentados ya que cuenta con tres sectores, sin ninguna articulación: el público, el privado y las obras sociales sindicales. Los años de vaciamiento en el sistema público de salud, y su descentralización -en la provincia de Buenos Aires se convive con un sistema público nacional, provincial y municipal-, lo han dejado en la crisis que hoy se ha puesto en evidencia.

En los últimos años el Hospital Posadas fue víctima de un vaciamiento sistemático, en primer lugar la falta de insumos y medicación se elevó, se cerraron áreas médicas de importancia, se procedió a despedir masivamente a su personal profesional y no profesional, esto producto de un cuadro de precarización que se mantuvo durante más de 25 años. No solo despidieron, sino que avanzaron con la precarización ya que la forma de ingreso de personal es a través del monotributo; reapareció la tercerización; y las jornadas de trabajo son sumamente extenuantes, como las 12 horas para los enfermeros de la noche.

El Hospital Posadas, uno de los centros de salud más importantes de la provincia de Buenos Aires, cuenta con los tres niveles de atención (primaria, media y alta complejidad) y su zona de atención abarca a una población de 7 millones de habitantes, la que comprende a 7 municipios de la zona oeste del Gran Buenos Aires.

Cuando hablamos de vaciamiento no solo nos referimos a los últimos cuatro años de gestión macrista, que sin lugar a dudas dieron el golpe final, sino que este vaciamiento data de más de 25 años, cuando durante el gobierno de Menen, en el país, y Duhalde, en la provincia, descentralizaron la salud y la inmensa cantidad de hospitales nacionales pasaron a ser provinciales, reduciendo su presupuesto y su capacidad de atención. Los gobiernos subsiguientes continuaron con estas políticas de fragmentación de la salud pública.

Con esta realidad exasperante los trabajadores de la salud del Posadas tenemos que hacer frente a esta pandemia.

La organización por abajo, el camino a seguir 

En el hospital se llevó adelante el protocolo ante posibles casos de Covid-19, ante la declaración de emergencia sanitaria nacional. Si bien es correcto que de parte de las autoridades se fue capacitando al personal sobre las características del virus, sus formas de contagio y las medidas de prevención, al tiempo que se fue entregando el material de trabajo correspondiente, aún faltan modificaciones edilicias, como por ejemplo paneles que sirvan de barrera en sectores de atención permanente de pacientes; o diferencia de criterios, entre distintos sectores de mando, de cuáles son los Elementos de Protección Personal (EPP) y en qué lugar de trabajo se deben utilizar.

Una de las primeras crisis con las autoridades del hospital llegó por el reclamo del otorgamiento de licencias para los sectores de riesgo y las licencias solicitadas por padre o madre con niños en edad escolar. La primera reacción de las autoridades fue decir que somos personal imprescindible, con lo cual estábamos exentos de los decretos presidenciales. Esto fue demolido como resultado de la contradicción que se producía objetivamente y con las medidas que fue tomando el propio gobierno (cuarentena obligatoria). Al día de hoy siguen demoradas cientos de licencias para padres y madres con niños en edad escolar.

No se nos escapa que el punto de las licencias coloca una cuestión fundamental que es la necesidad de incorporar personal, ya que los sectores se ven desguarnecidos por el otorgamiento de las mismas. Por ello, se hace imperioso el relevamiento de todo el personal licenciado y la incorporación de nuevo personal bajo convenio.

Con el eje de la necesidad de incorporación de personal, la comisión de despedidos, junto a la CICOP y STS, solicitamos se amplíe el número de compañeros que deben reingresar en abril (hace menos de un mes obtuvimos la reincorporación de más de 200 compañeros a través de tandas de 30). Fue a través de una asamblea de trabajadores despedidos donde votamos no solo el aumento de reingresos sino que los compañeros estén resguardados, al tiempo que se cumplan con todas las medidas de higiene y seguridad laboral. En este sentido en los primeros dos meses hemos logrado que se incorpore a más del 50 % del listado presentado.

A medida que crece la cantidad de infectados también crece la necesidad de organizarnos, por ello se plantea:

Centralización del sistema de salud, unificado a nivel nacional, que reúna la totalidad de los recursos del sistema público, privado, de obras sociales y de la Universidad, conformando un plan centralizado bajo control de los trabajadores.

Duplicación del presupuesto de salud a nivel nacional, de las provincias y los municipios.

Comités de higiene y seguridad con delegados electos de cada sector para seguir un relevamiento de insumos y calidad de los mismos.

Inmediata incorporación de personal profesional y no profesional bajo convenio.

Test para personal con contacto de pacientes probables y/o confirmados.

Rotación y periodos de descanso del personal más expuesto.

Capacitación e información permanente.

Transporte sin cargo para ida y vuelta al hospital.

 

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