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1 de abril de 2020

Hospital Zubizarreta: organicemos nuestros reclamos para la atención de la pandemia

Vamos por una comisión de seguridad e higiene, contra la falta de insumos y la precarización.
Por Corresponsal
Tribuna Municipal Zubizarreta

La crisis sanitaria disparada por la propagación del Covid-19 agravó buena parte de los problemas preexistentes en el Hospital Zubizarreta (Caba). La falta de personal no fue revertida con los refuerzos anunciados por el gobierno, que no están llegando en tiempo y forma. 

Déficits

En enfermería, lejos de un alivio por la ampliación de la planta, hay una sobrecarga mayor en las ya interminables jornadas de trabajo. El personal administrativo, luego de años de desguace por cancelarse las altas, escasea en áreas claves para la atención de la pandemia, como guardia y cabina, y en lugar de incorporar más trabajadores se improvisa con reasignaciones, moviendo el agujero. Baches similares están presentes entre camilleros y ropería, generando dificultades para el traslado de pacientes confirmados o sospechosos y para la desinfección de sábanas y prendas. 

Los residentes pueden trabajar hasta 100 horas semanales. El gobierno, en lugar de dar a los concurrentes salario y ART, les dio vía libre para faltar y que sigan subsistiendo en base a otros trabajos. En el otro extremo, donde se incorporó personal a menudo se presenta una superposición de profesionales en áreas en las que no creció significativamente la demanda. De conjunto, con las largas jornadas de trabajo, la falta de personal específico, las reasignaciones y la superposición, estamos ante una situación que es más proclive a los contagios entre trabajadores del hospital.

La falta de insumos en el Zubizarreta tiene larga data, y en esta pandemia representa un gran problema sanitario, tanto para los profesionales como para los usuarios. Los equipos de protección personal (EPP), si bien están disponibles en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) -donde no hay sin embargo respiradores, necesarios para los casos graves-, no llegaron a todos los servicios, o llegaron en una cantidad insuficiente, como en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), que sí cuenta con respiradores, pero tiene pocos equipos descartables cuando solo hay una habitación para aislamiento. 

En la guardia faltan camisolines hidrorepelentes, barbijos N 95 y máscaras. En el caso del personal de maestranza, la desprotección es total, sin siquiera alcohol en gel. En líneas generales, no hay un protocolo institucional para la reconversión de la atención del hospital y la falta de una capacitación en regla se vive como un gran impedimento. Las iniciativas del personal de enfermería para protegerse a sí mismos y a los usuarios son reprendidas por “inconsultas”. 

La precarización, factor de propagación del virus

En este marco, se acentuaron los maltratos y las arbitrariedades. Los cuatro bonos de 5 mil pesos del gobierno nacional no llegan ni a compensar el enorme desgaste que produce el trabajo en estas condiciones, sumado a que mantiene la discriminación salarial para enfermería, no llega a administrativos ni a maestranza y está subordinado a presentismo. De esa forma, no impide sino que sigue promoviendo los segundos trabajos, aumentando las probabilidades de contagio. 

La precarización laboral y la falta de presupuesto son de los principales factores de propagación del virus entre los propios trabajadores. No se trata de un problema corporativo, ya que cada contagio se traduce en aislamientos de otros trabajadores y, por ende, en menos capacidad de atención. En Chaco, el 18% de los contagios se da entre trabajadores de la salud. En los Hospitales Argerich, Santojanni y Pirovano ya se conocen casos de contagio. Seguramente junto a muchos más que no son conocidos, que permanecen ocultos ante la falta de datos oficiales, el hermetismo de las autoridades hospitalarias y la no aplicación del test de detección del virus entre los profesionales de la salud. “Cuidar a los que cuidan” es una necesidad de primer orden para la atención de la pandemia, y organizarnos por nuestra seguridad e higiene es un acto de defensa de la salud pública. 

Ante la “cuarentena” de las conducciones gremiales, tanto de Sutecba como de ATE, desde Tribuna Municipal y la Lista Naranja vemos necesaria la realización de una asamblea para discutir nuestras reivindicaciones más inmediatas. Proponemos realizarla en contra-turno, cumpliendo con la distancia adecuada y todas las precauciones sanitarias. Entendemos el temor a represalias, pero sabemos que solo vamos a evitarlas con más organización. Las asambleas en el Ramos Mejía, el Gutiérrez y las compañeras del Pirovano dando cátedra frente a las cámaras de Telefé Noticias marcan el camino a seguir. 

Creemos que una tarea de primera necesidad es la conformación de una comisión de seguridad e higiene que fiscalice la disponibilidad de insumos, de equipamiento y las condiciones de trabajo en todos los servicios, como una herramienta de lucha contra la pandemia. En esa línea es que organizamos una encuesta anónima para consultar sobre estos puntos en todos los sectores. No somos héroes ni heroínas, somos trabajadoras y  trabajadores precarizados. Más que nunca, vamos por nuestros derechos.

•    Por una comisión de seguridad e higiene con trabajadores electos. 

•    Disponibilidad de insumos y equipamientos. Por EPP descartables para UTI. Respiradores para UCI. Camisolines hidrorepelentes, barbijos N 95 y máscaras para la guardia. 

•    Entrega inmediata de EPP completos para todo el personal.

•    Incorporación de personal de enfermería, administrativos, técnicos, médicos terapistas, camilleros, ropería y en todas las áreas necesarias. 

•    Pase a la carrera profesional de enfermería y técnicos.

•    Basta de tercerización en maestranza. Pase a planta, distribución de EPP y elementos de higiene.

•    Por la aplicación de test masivos de detección del virus para todo el personal de salud.

•    Protocolos comunes de tratamiento y bioseguridad adaptados por la comisión de seguridad e higiene. Capacitación académica para todo el personal. 

•    Pase a planta de los residentes que egresan este año.

•    Por la reducción de la jornada laboral de residentes, 52 mil de salario inicial y guardia extras pagas.

•    Salario, ART, ficha municipal y obra social para concurrentes.

•    Jornada laboral de 6 horass para todo el personal y derecho a licencias.

•    Por un verdadero aumento salarial, para todos los trabajadores de la salud y con actualización mensual por inflación.

•    Centralización del sistema público, privado y de obras sociales en un comando único de salud. Por la nacionalización del financiamiento del sistema de salud.
 

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