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7 de abril de 2020

El capitalismo es impotente frente a la pandemia de coronavirus

Una mirada a las cifras en Argentina y el mundo.
Por Jorge Pachamé
Médico

El mapa mundial del coronavirus es lapidario casi 1.400.000 contagiados y más de 79.000 muertos (al 6/4). Frente a esta catástrofe sanitaria la incapacidad del capital y sus regímenes para enfrentarlo es objetiva. 381.000 casos en EE.UU., 140.000 en España, 136.000 en Italia, 105.000 en Alemania, 98.000 en Francia, 55.000 en el Gran Bretaña y subiendo...

En China, la pandemia comenzó en Wuhan, en diciembre de 2019 creció exponencialmente hasta superar los 81.000 casos pero, luego del cierre el 23 de enero de la provincia de Hubei y la cobertura e infraestructura sanitaria desplegada, el número de casos comenzó a disminuir rápidamente y a la fecha la epidemia parece contenida.

Según la OMS, la tasa de mortalidad (TM) del Covid-19 es 3,8% de los casos confirmados.

La evolución no es igual en jóvenes respecto a los ancianos y en los mayores de 70 años supera el 10%. Hay además grandes diferencias entre países, en cuanto a la cobertura sanitaria, profesionales, equipamiento e infraestructura de que disponen y por otro las medidas de aislamiento social y cuarentena (demoradas en Italia y España).

El desfinanciamiento de los sistemas públicos de salud en estos dos países europeos está en la base de su fracaso sanitario.

El gasto público en salud en Alemania es superior a los 3.800 Euros per cápita, mientras en Italia es de 1.900 y en España de 1.600 (año 2018, Datosmacro.com), esto se refleja en la TM en Alemania del 1,8% (1.905 muertes) mientras en Italia es de 12,6% (17.121) y en España de 9,9% (13.897). Alemania dispone de 28 mil camas de terapia intensiva y 25 mil respiradores y testea masivamente a la población para detectar los casos asintomáticos otros, en Argentina solo se hisopa a los sintomáticos.

Gran Bretaña y EE.UU. también demoraron las medidas de contención y aislamiento como Italia y España y los resultados están a la vista.

La defensa del lucro capitalista y el desprecio por la salud y la vida de los trabajadores no impidieron la crisis bursátil y la acentuación del freno mundial de la economía.

Con aplanar la curva no alcanza

La cuarentena obligatoria busca aplanar la curva de crecimiento y que los casos nuevos vayan apareciendo más lentamente. Se busca prolongar la Tasa de Duplicación Viral (TDV) período de tiempo (medido en días) en que el número de casos se duplica.

La OMS ha establecido para el Covid-19 una TDV promedio de 3 días.

Si analizamos la evolución de la curva de crecimiento de los casos confirmados en nuestro país, desde el primer caso el 3 de marzo a los 1.451 del 4 de abril, TDV es de 7 días (745 el 28/3 a 1.451 del 4/4). En cuanto a la Tasa de Mortalidad (TM) es de 3,5%.

Los datos parecen alentadores, pero hay un sesgo: no se efectúan testeos masivos y hay centenares de pacientes que todavía están incubando la enfermedad o comenzaron con síntomas y no han sido detectados.

Hemos ingresado a la fase de circulación comunitaria, con 50% de los casos confirmados autóctonos y en ascenso.

Para Hernán Michelangelo del Servicio de Clínica Médica e integrante del Comité de Crisis del Hospital Italiano, la fase ascendente de una pandemia se identifica cuando la cantidad de casos nuevos se duplica cada 48 horas, lo que se estima que en la Argentina sucederá con el coronavirus para fines de abril o principio de mayo (Télam, 3/4)

¿Pueden los servicios de salud del país responder a la pandemia?

En Argentina según el Ministerio de Salud de la Nación hay 3.100 establecimientos asistenciales: 1.500 públicos y 1.600 privados, con cerca de 160.000 camas en total. Esto es de 4,5 camas cada mil habitantes y aproximadamente 8.500 camas de terapia intensiva de adultos (Informe año 2018).

La mayor cantidad de plazas están en la Capital Federal (7,1 por mil) y las provincias de Córdoba (5,9) y Buenos Aires (5).

El estándar de OMS es de 8 camas cada mil habitantes, es decir, que tenemos un déficit primario de 50% de camas de internación a lo que se agrega una desigual distribución fundamentalmente en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra 40% de la población del país, y peor aún en el interior del país.

En cuanto a las camas de terapia intensiva y de respiradores, se concentran en sanatorios y clínicas privadas y quintuplican a las públicas.

En cuanto a los trabajadores de salud, según la Organización Panamericana de la Salud, Argentina tiene 3,96 profesionales y 4,24 enfermeros por cada mil habitantes (OPS año 2018) y la proporción de enfermeros por médico es de 0,56 enfermeros por cada médico, cuando la meta propuesta por la OPS y la OMS es de, al menos, un enfermero por cada médico.

A esto se suma la falta de intensivistas, los especialistas que atienden los casos graves de coronavirus, en Argentina hay cerca de 1.350, hacen en promedio dos guardias semanales, es decir, que se necesita duplicar esta cifra de médicos para cubrir la actual disponibilidad de camas críticas.

En cuanto a los insumos todos los días hay denuncias de faltantes de equipos de protección personal (mascarillas, barbijos, gafas, gorras, camisolines, guantes, etc.) en hospitales y clínicas privadas y de equipamiento (respiradores, bombas de infusión, monitores y de kits y de reactivos para el testeo)

La falta de respiradores es la limitante más grave.

Se estima que en el país hay unos 8.500 respiradores, el 80% en clínicas y sanatorios y la mayoría ocupados, el gobierno pretende adquirir 1.500 más, Ginés García explicó...el Ministerio compró todos los respiradores disponibles en el mercado, que suman apenas un total de 64, y la totalidad de la producción de respiradores artificiales de los ´próximos dos meses, a las tres fábricas de respiradores artificiales, que hay en el país” (Perfil, 25/3). No alcanza.

La capacidad sanitaria instalada y los recursos no están a la altura de las verdaderas necesidades del país y se concentran en manos privadas, en ese sentido, la negativa del gobierno de AF a la centralización sanitaria nacional, es toda una definición de clase en defensa de la salud privada y más aún cuando un informe reservado del Ministro de Salud Ginés González proyecta “cuatro hipótesis sobre el avance del Covid-19 en la Argentina” con cifras de enfermos que van de los 250.000 a los 2.200.000 y el número de decesos podría oscilar entre los 2.000 y los 60 mil (Infobae, 5/4).

Está a la orden del día la centralización sanitaria del país, un sistema de salud único y gratuito, la triplicación del presupuesto de salud, la suspensión del pago de la deuda externa para disponer de los recursos necesarios y el control por Comités electos de profesionales y trabajadores de la salud.

 

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