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21 de mayo de 2020

Con 471 casos, la Villa 1-11-14 continúa con cortes de agua y sin desinfecciones adecuadas

Por Iván BF

Siendo la segunda con más casos de Covid-19 (471 casos registrados hasta el momento), la Villa 1-11-14 continúa –como todas las demás villas de la Ciudad de Buenos Aires- sin tener un protocolo eficiente de respuesta.

Durante todo este fin de semana se cortó el suministro de agua en más de diez manzanas, que se sumaron a otras tantas que no contaban con este servicio básico ya desde antes de la pandemia.

Los testeos que comenzaron a realizarse la semana pasada en el barrio, en el marco de la campaña DetectAR entre el gobierno nacional y de la ciudad, son insuficientes y no alcanzan a todos los que han tenido contacto con los infectados. Ni siquiera a todos los familiares que conviven con ellos. Vecinos denuncian que los infectados son trasladados en micros escolares junto a casos sospechosos, produciendo que la posibilidad de contagio aumente.

Ya se ha exigido que se desinfecten los comedores y se testeen a los vecinos que asisten a ellos. La insuficiencia de los procedimientos se ve en casos como el de uno de los comedores del Polo Obrero, donde tras reclamos de los compañeros se presentaron el pasado viernes 15 a realizar testeos: estuvieron solo 10 minutos y tuvieron en cuenta para el testeo nada más que a los encargados de la cocina, cuando, a pesar de que se cumplen las medidas de prevención para evitar el contagio, cualquiera que haya sido un caso positivo y haya asistido al comedor tiene posibilidades de propagar el virus.

Teniendo en cuenta que cientos de personas que pasan por los comedores todos los días y que, frente a la crisis agravada por la pandemia, este número sigue en aumento, se vuelve evidente la necesidad de tomar medidas al respecto.

Tampoco se desinfectan los espacios comunes y son los mismos vecinos los que se tienen que organizar para mantener la higiene y limpieza del barrio, limpiando las veredas con lavandina y llevando adelante sus propios métodos de cuidado, sin que el Estado les provea siquiera de los elementos de limpieza necesarios.

Los 471 casos son producto de las condiciones habitacionales, la precarización laboral y la falta de agua. Es esto mismo lo que llevó a que en la villa 31 se superen los 1.000 contagios en menos de un mes.

Es necesario que se aplique un protocolo en los barrios que contemple todas las medidas necesarias para evitar la propagación y el contagio del virus.

En este sentido el Polo Obrero, junto con vecinos y referentes de los barrios, elaboró un proyecto de ley, presentado por la bancada del Partido Obrero-Frente de Izquierda en la Legislatura porteña. El mismo establece la provisión de agua con camiones cisterna las 24 horas y los 7 días de la semana hasta tanto se hagan las obras de conexión; testeos masivos para todo aquel que haya tenido contacto con un caso positivo; desinfección de los lugares comunes y reparto de kits de higiene y limpieza a las familias; subsidio alimentario y económico para los vecinos que lo necesiten; y la garantía de una vivienda en condiciones, para que quienes estén contagiados puedan realizar el aislamiento de manera adecuada.

Solo los trabajadores, con la organización independiente del Estado, podemos organizar una salida a la crisis sanitaria en los barrios populares.

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