12/06/2020

CABA: 83% de los centros de salud no tiene los insumos necesarios

Un relevamiento de la Asamblea de Residentes y Concurrentes expone la crisis sanitaria de la ciudad.

Foto: Sofía Bordone - Ojo Obrero Fotografía.

La Asamblea de Residentes y Concurrentes CABA dio a conocer un relevamiento de los centros de salud de la ciudad, en base a encuestas a trabajadores de los mismos, que traza toda una radiografía de la crisis del sistema sanitario. Y de cómo esta afecta a los residentes y concurrentes, exponiéndolos a un mayor contagio de coronavirus.


De un total de 35 efectores encuestados, 27 corresponden a hospitales y 8 a centros de atención primaria (Cesacs). En el relevamiento se pone de manifiesto que el 83% no cuenta con todos los insumos necesarios, mientras que en el 65% hay déficit de equipos de protección personal de calidad y/o cantidad.


La sobrecarga laboral se entrelaza con residencias que sufren la autogestión, con directivos y funcionarios ausentes. Pasados tres meses del primer caso detectado en país, numerosos efectores manifiestan no contar con protocolos, o que estos varían constantemente. El 63% señala que no se cumplen los protocolos de atención para pacientes Covid. Y más de la mitad expone no contar tampoco con garantías para la atención no Covid.


Quienes deben dirigir, capacitar y organizar las tareas hospitalarias brillan por su ausencia, frente a trabajadores que ponen el cuerpo en la primera línea mientras realizan la extenuante tarea de autocapacitarse. Esta situación no sorprende, ya que no existe en salud alguna capacitación que no se desarrolle de dicha manera, o represente gastos exorbitantes a costa del salario. El Estado no garantiza los medios necesarios para la formación gratuita y de calidad de sus profesionales. En la misma línea, la Universidad de Buenos Aires ha lanzado en complicidad con el gobierno porteño la cobertura de puestos de trabajo necesarios en las Unidades Febriles de Emergencia y en el plan Detectar con estudiantes que cursan el Internado Anual Rotatorio (IAR), disfrazando el trabajo gratuito de voluntariado.


La tareas se cumplen en servicios sin equipamiento. Durmiendo en bancos, camillas, sectores sin calefacción para trabajadores ni pacientes. La falta de ventilación se intercala con la exposición a la epidemia del dengue, por ausencia de algo tan elemental como mosquiteros.  La falta de espacio, de medidas para garantizar la cohortizacion (distribución adecuada de pacientes) en áreas limpias y sucias expone a trabajadores y pacientes al contagio intrahospitalario.


Un problema sustancial resulta la escasez de recurso humano. El gobierno de la ciudad encuentra la solución inmediata en la infinita jornada laboral de residentes y concurrentes, que en época de pandemia son despojades de cualquier otro tipo de cualidad humana, dejando su vida física y psíquica dentro del hospital. Recientemente, se ha publicado una resolución que amplia las áreas dispuestas al supuesto proceso formativo de residentes y concurrentes. Es decir, más explotación laboral. Se denuncia la falta de pago de guardias extras a jefes y residentes de últimos años; algo que, si bien fue establecido hace tiempo, no se cumple, ya que las residencias realizan normalmente un sinfín de guardias como parte de la currícula que no son remuneradas. En vez de contratar a residentes y concurrentes especialistas que ya terminaron su formación, el gobierno los sigue exprimiendo para tapar la falta de personal.


El informe expresó cómo en nombre de la pandemia se atenta contra la garantía de prácticas fundamentales, tergiversando las funciones. Se obliga a residentes a cumplir tareas de otras áreas o especialidades, como es el caso de la reubicación que sufrieron médiques generalistas, entre otras especialidades. El trabajo territorial de los Cesacs se ve fuertemente afectado, profundizando la crisis que se vive en los barrios vulnerables, también responsabilidad de la desidia del Estado. Se suma a esto la desatención que sufre la salud mental: hospitales abandonados, pacientes sin circulación segura, sin equipos de protección personal ni higiene garantizados. También en esta situación están los efectores de rehabilitación, donde la exposición de pacientes y profesionales está a la orden del día.


Una fuerte denuncia son los números relacionados al contagio del personal, que son ocultados por  el Ejecutivo porteño. Frente a un caso, se estigmatiza, responsabiliza y persigue a les trabajadores. Al cierre del informe, la cuenta supera los 100 trabajaodres contagiades, y 10 servicios cerrados temporalmente. La peor consecuencia de la falta de insumos, la sobrecarga laboral, el pluriempleo y las malas condiciones edilicias.


Otro dato importante, que a la asamblea le fue muy arduo recabar, es la cantidad de números de camas disponibles y ocupadas para pacientes Covid. El gobierno esconde estos números mientras se jacta de haber contratado a miles de trabajadores y abierto 150 camas nuevas de UTI. Pero, en general, lo que el gobierno hizo fue “comer” sectores, reconvirtiéndolos para la atención Covid. Es decir, ni camas ni personal ni equipamiento extra. Así y todo, los números distan mucho de las declaraciones de Quirós y compañía.


El apartado sobre concurrentes expone la urgencia de la situación, con  1.440 compañeres trabajando gratis, totalmente expuestos a la pandemia, a perder sus trabajos remunerados y a contagiarse. Denunciamos la falta de respuesta del gobierno de Rodríguez Larreta, que luego de siete meses de lucha, desconoce los acuerdos logrados por la Asamblea de Residentes y Concurrentes CABA.


Este informe ha sido elaborado por trabajadores de la salud precarizades, que todos los días ponen el cuerpo para enfrentar la crisis, y  luchan por una salud pública para toda la población. La seriedad del mismo habla de la enorme preparación y conocimiento que les trabajadores tienen del estado de situación de la salud pública.


Mientras la conducción burocrática de la Asociación de Médicos Municipales plantea que “llegarán” los equipos de protección personal importados y arregla el congelamiento de paritarias, y la Federación permanece en silencio, una organización independiente pone sobre la mesa un informe que alarma, y lo convierte en una herramienta para que los trabajadores puedan expresar sus condiciones laborales y presionar al gobierno a dar explicaciones. La organización, la asamblea y la lucha, nuevamente, marcan el camino.





 

También te puede interesar:

Gran acción como parte de la jornada nacional de lucha en el día de la Sanidad.
Los enfermeros marcharon por el reconocimiento de su carrera profesional, aumento de salario, derecho al descanso y equipos de protección.
Exigen salarios iguales a la canasta familiar, insumos de bioseguridad, entre otras demandas. La necesidad de asambleas para votar un plan de lucha provincial.