08/06/2020

Concentración frente al Centro Médico Talar de Tigre ante 20 casos de Covid-19

Entre enfermeras, camilleros, médicos y personal de maestranza, ya son veinte los y las trabajadoras contagiadas de coronavirus en el Centro Médico Talar, ubicado en la localidad bonaerense de Tigre.


Ante esta situación, trabajadoras, vecinos y organizaciones se concentraron hoy frente a la puerta de la clínica, para reclamar por las medidas sanitarias y una mejora en las condiciones de trabajo. Desde que comenzó la pandemia vienen denunciando que la patronal no ha brindado los materiales de seguridad y protección (barbijos N 95, mamelucos Anti Covid19, escafandra y guantes), obligándolos a procurárselos ellos mismos.


Mientras se desarrollaba la protesta, la patronal amedrentó a los y las trabajadores, haciéndoles firmar una declaración de que estaban conformes con los materiales de seguridad entregados por la clínica -que recién fueron distribuidos hoy-, y por la que rechazaban la representación gremial elegida democráticamente. Toda una extorsión.


Una de las trabajadoras contagiadas, que empezó el reclamo por condiciones de trabajo, se encuentra con respirador. El cuadro se podría haber evitado si la ART no se hubiese negado a tomar las denuncias (algo que ahora se estaría revirtiendo, como producto de la concentración).


Este centro pertenece al grupo Basa, que tiene más de 18 clínicas y sanatorios y contratos millonarios con obra sociales y ART, y sobre el cual pesan numerosas denuncias de privilegiar el lucro capitalista a costa de la salud de sus trabajadores y pacientes. Al mismo tiempo, el grupo viene en una ofensiva precarizadora contra sus trabajadores: no respeta los convenios, paga los sueldos con retraso y persigue a quienes se organizan con estos reclamos.


La situación en este centro médico es una nueva expresión del fracaso del Estado en la administración de la cuarentena. En la Provincia de Buenos Aires, y en todo el país, las y los trabajadores de salud están sometidos a condiciones laborales precarias, sin los equipos de protección personal adecuados, sin que se respeten las licencias correspondientes, con jornadas laborales extenuantes y una alta tasa de contagio intrahospitalario.


El Sindicato de Sanidad, que nuclea a quienes trabajan en la salud privada, deja pasar estos ataques.


Exigimos a los dueños del Centro Médico Talar y también al gobierno municipal y provincial el hisopado a toda la planta de trabajadores, con su correspondiente informe (por escrito), así como de sus familiares y contactos directos.


Se debe garantizar la entrega de elementos necesarios para la prevención (barbijos, guantes de látex, mascarillas, cofias, escafras, camisolines y desinfectantes), el inmediato pago de los sueldos adeudados, un ingreso mínimo igual a la canasta básica y el cumplimiento del escalonamiento salarial y actualizaciones paritarias. Así como la libertad gremial, cesando con las presiones, permitiendo las afiliaciones sindicales y reconociendo a las delegadas electas por los y las trabajadoras. Es menester una comisión de seguridad e higiene, conformada por sus trabajadores, con la que la patronal deba acordar todas las medidas a tomar.


El 10 de junio está convocada una jornada de lucha nacional por la defensa de la salud y las condiciones de trabajo y seguridad de todos los y las trabajadores del sector.



 

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