12/07/2020

Continúan en aumento los contagios de Covid-19 en Echeverría y ya son más de 1.200

Los datos oficiales reflejan el impacto de la precarización laboral, el vaciamiento de testeos y el déficit de testeos.

Pasados ya cuatro meses de cuarentena, los datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires demuestran un incremento sostenido en la cantidad de contagios de coronavirus en el distrito de Echeverría, con un total hasta la fecha de 1.246 casos confirmados y unas 12 personas fallecidas.

El informe también precisa que, dentro de los casos confirmados según grupo etario, se destaca que la mayoría comprenden las edades entre los 20 y los 59 años. Se trata de la población económicamente activa que debe salir de sus hogares a trabajar, ante la presión de las patronales a la habilitación de industrias y comercios no esenciales por parte del gobierno y la necesidad de obtener algún ingreso, por parte de los trabajadores precarizados a quienes aún no les ha llegado la ayuda económica del gobierno o incluso a quienes sí, pero se revela insuficiente.

Es de destacar a su vez la gran cantidad de contagios dentro del personal de la salud, con 81 casos confirmados, lo que representa un 6,5% del total. La denuncia cobra ahora una fuerza especial, en momentos que el intendente Fernando Gray y el bloque del Frente para Todos intentan legislar sobre la prohibición de imágenes, videos y registros de audios dentro de hospitales, clínicas y cementerios.

Otro dato importante que se desprende es que, del total de contagiados, un 47,4% fue comunitario y un 21,0% fue por contacto (mientras que un 24,2% está en investigación). Esto muestra, primero, el impacto de la alta circulación y aglomeración de personas en los centros urbanos, como por ejemplo la falta de cajeros automáticos en los barrios periféricos como Monte Grande Sur, 9 de abril y El Jagüel -lo que lleva a la acumulación de largas filas en los bancos. En segundo lugar, el porcentaje por contacto revela las consecuencias del hacinamiento en las barriadas populares y la imposibilidad de aislamiento en caso de contagio, y por otro lado la falta de medidas sanitarias en los ámbitos de trabajo -como en el Correo Argentino, donde se han reportado contagios entre sus trabajadores.

Hasta el momento llevan testeadas unas 4.505 personas, es decir, solo un 1,2% de la población del distrito (de unas 350.000, aproximadamente). Una situación que contrasta con los controles «puerta a puerta» que lleva a cabo el municipio. Si consideramos los casos que han sido confirmados mediante obra social/prepaga (un 68,7%) con respecto aquellos confirmados a través de la cobertura publica (un 31,3%) podemos hacer una radiografía del ajuste llevado a cabo en salud y la falta de recursos para atender a la población, con una escasez en los testeos, faltante de médicos clínicos en las salitas de los barrios y una débil atención de los centros de atención, como sucede con la línea 148 para atender las consultas por coronavirus.

Preparemos la salida

En medio de una gran crisis social, económica y sanitaria, el gobierno se ha comprometido al pago de la deuda. Para eso ha decidido orientar todos sus recursos al rescate de la misma y por eso la Argentina apenas ha gastado un 1,19% del PBI para luchar contra la pandemia. Para que la crisis no la paguen los trabajadores es que luchamos por la centralización del sistema de salud para disponer de los recursos necesarios para la atención de la población, romper con el FMI y desconocer la deuda externa junto a un impuesto a las grandes fortunas. Así mismo un subsidio al desocupado de $30.000 pesos, aumento de la jubilación mínima, prohibición de despidos y suspensiones sin afectar el salario y un plan de obras públicas en los barrios que contemple la construcción de viviendas, cloacas y agua potable.

 

 

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