30/10/2020
Salud privada

General Madariaga: cierra el Instituto Médico en el peor momento de la pandemia

El Estado debe hacerse cargo y proteger las fuentes de trabajo.

Lo que venía siendo un rumor desde hace unos meses se concretará finalmente a partir del 1 de noviembre. Los dueños del Instituto Médico Madariaguense han decidido bajar las persianas del emblemático centro sanitario. Queda así el Hospital Municipal como único nosocomio del distrito. Con el cierre, entre enfermeros, personal administrativo, de limpieza y médicos, un total de 38 trabajadores perderán su fuente laboral. Además se resignan 24 camas del sistema sanitario local, quirófano y una guardia de baja complejidad.

“Esta gente tendrá que salir a buscar algún laburo, lamentablemente”, manifestó el doctor Raúl Zumstein, uno de los médicos propietarios (El Mensajero de la Costa, 28/10). De esta forma pasan a engrosar la cantidad creciente de desocupados en nuestra ciudad y en el país. Además, reconocen mantener deudas con los médicos no propietarios.

Ni el Estado municipal gobernado por el intendente Esteban Santoro (UCR-PRO), ni los gobiernos provincial o nacional han intervenido en forma alguna para proteger las fuentes de trabajo o evitar el cierre la clínica. Su prioridad no es la salud de la población, ni el resguardo de los trabajadores que se encuentran en la primera línea de combate de la pandemia.

Según un informe reciente del Ministerio de Salud bonaerense, el total de contagios en la provincia ya está por encima de los 520.000 casos, sobre más de un millón de infectados a nivel nacional. Además, la provincia carga con más de 16.500 fallecidos sobre más de 30.000 víctimas fatales en todo el país desde el inicio de la pandemia. Con estos números, la Argentina se ubica entre los países con mayor número de contagiados por millón de habitantes en el mundo, y va encabezando el registro de decesos diarios. Pese a ello, la información oficial encubre la catástrofe sanitaria y el fracaso de la estrategia oficial.

La ciudad de Madariaga se encuentra en fase epidemiológica 3, pero la gran preocupación es la temporada estival ya que es una región compartida con Pinamar y Villa Gesell, donde los intendentes , intendente Martín Yesa (Cambiemos) y Gustavo Barrera (FdT) fracasaron igualmente en controlar la situación sanitaria.

Si los empresarios se preocupan por sus ganancias, amplias capas de trabajadores desempleados o en la informalidad esperan el verano para contar con fuentes de ingresos, pero se verán expuestos al trabajan en condiciones de precarización laboral.

Los gobiernos se preparan así para una mayor apertura en vísperas de la temporada, pero sin ningún tipo de controles o previsión, lo que es un riesgo sanitario tanto para nuestra ciudad y como por un efecto rebote para el Gran Buenos Aires. Se impone la anarquía de un sistema donde la propiedad privada de los medios de producción y las ganancias del capital chocan con cualquier planificación económica y la centralización sanitaria.

Desde el Partido Obrero, plateamos que en primer lugar deben abrirse los libros de la empresa que gestiona el Instituto Médico Madariaguense, para conocer en detalle la situación real de las finanzas y las deudas con los trabajadores.

Reclamamos que el Estado municipal reubique de inmediato a la totalidad de los trabajadores en los ámbitos sanitarios municipales adecuados, con pleno goce de derechos y conservación de antigüedad. Ello ayudaría a alivianar las exigencias sobre los compañeros del sistema sanitario estatal local.

Municipio, provincia y nación deben destinar los recursos necesarios de manera inmediata para poner en funcionamiento la clínica, financiada por impuestos a las grandes propiedades rurales, emprendimientos inmobiliarios y grandes empresas que se están instalando en el parque industrial regional, a las cuáles se les allana el camino para sus emprendimientos empresariales privados, con inversión estatal sin condiciones, por más de 50 millones de pesos.

Por último, seguimos exigiendo la centralización del sistema de salud a nivel nacional, bajo control de los trabajadores. Es necesario desarrollar la más amplia campaña de visibilización, apoyo y movilizarse con estas reivindicaciones. Quedamos a disposición de los trabajadores del Instituto Médico.

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