17/05/2021
coronavirus

Pandemia: aumentan los casos y los gobiernos no responden

El virus se extiende a las provincias del interior.

Este domingo, luego de superar los 70 mil fallecimientos, Argentina se convirtió en el segundo país con mayor cantidad de muertos diarios por millón de habitantes, con 10,51. El único que lo supera es Uruguay, con 13,585.

No es el único récord que rompió: en la misma jornada fue el quinto país con mayor cantidad de contagios por habitante, sumando 16.350 en 24 horas. La semana pasada, el promedio diario pasó de 20.354 a 22.792, lo que significa que el descenso de casos que vociferaba el gobierno se detuvo, aumentando un 12%. Lo preocupante es también que el ascenso, si bien mantiene un perfil bajo en el Amba, es exponencial en las provincias. Solo la de Córdoba registró un 45% de incremento, mientras que Neuquén alcanzó el colapso sanitario y en el interior de la provincia de Buenos Aires la suba obligó a que los intendentes consideren pasar una de fase 3 a fase 2.

En este escenario y con el invierno por delante, el nuevo aumento de casos amenaza al sistema de salud nacional en su conjunto, puesto que los de las provincias son sumamente frágiles y, como se vio en la primera ola, dependerán de las derivaciones hacia los centros urbanos más grandes y las provincias más preparadas. Esto será un problema en tanto la ocupación de camas sigue siendo alta en todo el país; de hecho, se alcanzó el pico de pacientes Covid en UTI, siendo estos aproximadamente el 53%. Es un indicio de que estamos lejos de superar la segunda ola, y aún queda un largo trecho hasta el pico de contagios.

Así y todo, las restricciones impuestas por el presidente en el último DNU terminan en 4 días. El gobierno espera aprobar antes de eso el proyecto de ley que envió al Congreso para regular las acciones tomadas por el Poder Ejecutivo, el cual establece el pase a la virtualidad de las clases en el Amba por ser una zona de Alerta Sanitaria, pero solo para garantizar la continuidad del resto de las actividades económicas abiertas sin perjudicar la producción. Los últimos informes, que le atribuyen al aumento de contagios los descensos en la productividad de abril, sin dudas fueron tomados en cuenta en la decisión del presidente de renunciar a la presencialidad escolar. Por su parte, Larreta ya prepara su estrategia para arremeter contra esta suspensión en la reunión que tendrá con el presidente los próximos días. Fuera de eso, el proyecto no establece nuevas restricciones o algún tipo de ayuda social para colaborar con la economía de las familias obreras, cuyos ingresos fueron destruidos de la mano del 47,2% de inflación anual.

Todo indica que el viernes se extenderá el DNU sin nuevas medidas. El gobierno se ampara en la llegada de dosis de AstraZeneca a finales de mayo, que son parte del contrato que el laboratorio incumplió y cuyas vacunas se produjeron en la provincia de Buenos Aires. Con esas, se completarán 12 millones de dosis entregadas al país, cantidad insuficiente para cubrir la inmunización de las 15 millones de personas que integran los grupos de prioridad. El gobierno espera también enviar a aquellas personas de riesgo vacunadas de vuelta a sus puestos laborales, por lo que el aumento en el ritmo de vacunación y el reinicio del diálogo con Pfizer responde directamente a los requerimientos patronales de mantener las actividades económicas abiertas cueste lo que cueste.

Ante la extensión de la “esencialidad” a todas las actividades, los reclamos de distintos sectores de trabajadores por vacunación comienzan a expresarse, como la de los choferes UTA o de los trabajadores de reparto. Son peleas que deben propulsar la campaña del Frente de Izquierda por la liberación de las patentes y la intervención del laboratorio de Hugo Sigman, mABxience, la incautación de las dosis y la amplificación de la producción.

La deficitaria campaña de vacunación y la falta de medidas restrictivas pronostican que difícilmente desciendan los contagios. Las consecuencias de la política “aperturista” de Alberto Fernández las vemos hoy en la ocupación de camas, que ya supera el 90% en CABA, Catamarca, Mendoza, Neuquén, San Juan, PBA, Corrientes y Misiones, según la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva. La centralización del sistema de salud, de forma de optimizar los recursos y garantizar la obtención de los que sean necesarios (camas UTI, respiradores), es una medida fundamental para disminuir el estrés del sistema de salud y las muertes.

 

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