25/08/2021

Residencias médicas: un Ministerio de Salud contra los derechos de los trabajadores

Nuevamente se pospuso el examen de ingreso, luego de la filtración de datos personales y confidenciales.
Ingresante a residencia 2021.

A 6 días de la última fecha prevista del examen de Residencias del Equipo de Salud, programado para el 31 de agosto de 2021, se comunicó de forma oficial la postergación de la evaluación que definirá el empleo de 25.000 trabajadores sanitarios luego de la escandalosa filtración de cientos de datos personales y confidenciales de los inscriptos, publicados en la propia página del Ministerio de Salud. Esta es una instancia de evaluación que nuclea a los actuales y futuros trabajadores de distintas áreas, como Medicina, Kinesiología, Enfermería, Odontología, Psicología, entre otras, así como a los de las especialidades posbásicas. En el caso de Medicina, por ejemplo, los candidatos deben rendir una prueba de 100 casos en el lapso de 2 horas y media, la cual, al igual que para el resto de los profesionales, determinará su “idoneidad” y la posibilidad de postularse a una institución donde desarrollar su próxima etapa formativa: una residencia en el sistema de salud.

“Ministerio del Fraude”

Lejos de ser una instancia meramente académica, las residencias constituyen la mano de obra principal del sistema de salud. En cada una, que dura entre 3 y 4 años, los residentes y concurrentes se desempeñan en la primera línea de atención y desarrollan la mayoría de las tareas asistenciales en los hospitales y centros sanitarios. La carga horaria de trabajo para la mayoría de ellos sobrepasa las 48 horas semanales, con guardias de hasta 24 horas extenuantes, y sin respetarse en muchos casos el horario laboral pactado. Además, las residencias se desenvuelven en el marco de becas, por lo cual, aún siendo el sostén fundamental del sistema de salud, los residentes no son reconocidos como verdaderos trabajadores, quedando desafectados de los convenios salariales y paritarias que rigen la labor médica, y sin contar con los derechos laborales básicos de cualquier trabajador. Esto abre la puerta al manejo unilateral de cada institución a la hora de definir las cifras “salariales” de sus residentes, sin mencionar que los concurrentes ni siquiera perciben una remuneración por su tarea.

A pesar de sus características, las residencias y concurrencias fueron históricamente la instancia formativa de mayor aprendizaje para quienes quisieran especializarse en algún área de la salud. Justificándose en la crisis sanitaria agudizada por el Covid-19, el Ministerio de Salud (MSal) programó los exámenes que originalmente tenían lugar anualmente en abril, para el 25 de agosto de este año. Sin embargo, frente al retraso en el cronograma de inscripción, 3 semanas antes de la fecha pautada, la evaluación se reprogramó para el 31 de agosto. Seguido de esto, el viernes 20 de agosto, día en el que se publicaría un primer padrón de habilitados a rendir, el MSal hizo público un documento descargable con datos confidenciales de los 25.000 postulantes, incluyendo e-mail, número de celular, dirección IP y contraseñas sin encriptar, además de presentar una insólita cantidad de errores en torno a la información presentada, como es el listado de promedios académicos. Frente esto y a la reproducción de consignas catalogando al MSal como “Ministerio del Fraude”, la Dirección Nacional de Talento Humano y Conocimiento del Ministerio se limitó a enviar a los aspirantes una comunicación oficial tomando conocimiento de lo ocurrido y poniendo la culpa sobre «un error humano ocurrido en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Avellaneda, encargada del desarrollo y gestión del sistema» e instando a todos a cambiar sus contraseñas.

Sumado al desfile de irregularidades en torno al concurso, apenas una semana antes del examen, miembros del claustro de graduados del Consejo Directivo de la Facultad de Medicina de la UBA publicaron en las redes sociales que el examen de Residencias se reprogramaría para 14 de septiembre, sin mayor información sobre la fecha de inicio de residencias, fijada hasta ahora para el 1 de octubre. La publicación, que tomó vuelo rápidamente, fue borrada poco tiempo después y recién hoy, 25 de agosto, recibió confirmación por parte de las autoridades sanitarias.

Otro golpe al personal de salud

Los problemas en el concurso para Residencias del Equipo de Salud lejos están de afectar solamente a los nuevos postulantes. En 2020 el examen también fue pospuesto en numerosas oportunidades, llevando a que se prolongara la duración de las residencias para quienes ya se encontraban trabajando. Esto significa que quienes terminarían su cuarto año de residencias, por ejemplo, se vieron obligados a seguir trabajando al menos 5 meses más bajo el mismo régimen, sin poder acceder a un puesto como trabajadores de planta ni garantías de que luego obtendrían uno en sus respectivos centros y hospitales. Por otro lado, las tareas asistenciales que corresponden a cada año de residencia de acuerdo a los programas académicos, también debieron extenderse, estancando la formación de miles de profesionales. De la misma forma, la postergación nuevamente del examen lleva a que los trabajadores actuales, muchos de los cuales ya debieron prolongar sus contratos, deban otra vez extenderlos y seguir desempeñándose bajo las precarias condiciones laborales que implican.

Así, las irregularidades del examen de Residencias 2021 se suman a la larga lista de golpes que el personal de salud recibió durante el último año, junto con una exposición constante al contagio y sin protocolos sanitarios ni recursos garantizados, recortes de licencias para todo el personal y la obligatoriedad de trabajar tiempo extra, en muchas ocasiones para reemplazar compañeros contagiados de Covid-19 o simplemente para sostener la crisis sanitaria que, aunque preexistente, vino a agudizarse en el marco de la pandemia. Queda claro que el MSal de Fernandez y Vizzotti seguirá descargando sobre los profesionales de la salud la crisis sanitaria de un sistema históricamente vaciado.

Exijamos que se garantice un sistema antifraude adecuado, que se informe con antelación la fecha de inicio de residencias y concurrencias para que todos los concursantes tengan la posibilidad y el tiempo de ingresar a los programas, y se destine el presupuesto necesario para llevar adelante un examen de Residencias en condiciones para todos los ingresantes a equipos de salud. Este viernes a las 10 horas acompañemos la movilización de los futuros residentes y concurrentes al Ministerio de Salud, y junto a todo el movimiento de profesionales sanitarios en lucha defendamos la salud y la formación profesional.

 

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