07/08/2020

Romina del Plá y Gabriel Solano pedirán la interpelación de Ginés González y Fernán Quiros

Luego de una importante audiencia pública con trabajadores de la salud del Amba.

La diputada nacional Romina Del Plá y el legislador Gabriel Solano participaron en el día de ayer de una audiencia pública con más de 100 trabajadores de la salud del Amba tanto de instituciones públicas como privadas. Fue convocada por los bloques del Frente de Izquierda–PO del Congreso y la Legislatura para relevar las denuncias de los trabajadores que alertan sobre un colapso creciente del sistema de salud.

Los ejes de las denuncias vertidas por los trabajadores en la audiencia fueron muy claros. Cuestionaron con datos y testimonios de primera mano los informes tranquilizadores que brindan en las conferencias de prensa el presidente Fernández, Larreta y Kicillof.

1.- Lejos de la ocupación del 60% que publica el Ministerio de Salud, los hospitales generales más grandes de la Ciudad y de la provincia están al borde de la saturación. Lo denunciaron los trabajadores del Hospital Posadas y del Hospital Evita de Lanús en provincia y de los hospitales Santojanni, Durand, Piñero, Ramos Mejía y Argerich en la Ciudad.

2.- Las camas de terapia intensiva disponibles informadas por los gobiernos no es real. En primer lugar la cantidad de nuevas camas que informa la CABA es falsa. Larreta y Quirós informan tener 450 pero un relevamiento de la asamblea de residentes y concurrentes contabilizó solo 271. El resto son camas en shockrooms y guardias que no tienen ni los elementos ni el personal idóneo. En provincia pasa algo similar, tanto en el Posadas como en el hospital San Martín de la Plata la apertura de nuevas camas se hizo sin el personal necesariamente acorde, por lo tanto sobre la base de la superexplotación de los trabajadores y una atención deficiente. Esto tiene graves consecuencias en las posibilidades de recuperación de los pacientes en UTIs. Mientras que en un hospital pequeño especializado en vías respiratorias como el Ferrer de Barracas tiene una mortalidad baja, en el Ramos Mejía o en el Piñero la mortalidad de los pacientes de UTI llega casi al 90%.

3. Los contagios entre los trabajadores es altísimo y resiente la atención. En la provincia de Buenos Aires hay más de 6.000 trabajadores de la salud contagiados y hay más de 1.200 solo en el sector público de la CABA. Esto obliga a aislarlos a ellos y a los compañeros que tuvieron un contacto estrecho. El hospital Evita de Lanús debió cerrar la admisión de nuevos pacientes por el contagio de más de 100 trabajadores por la cual quedó con un funcionamiento reducido sostenido por la superexplotación del 50% de la dotación de personal que todavía asiste. En el hospital Garrahan van a una jornada de lucha por más de 200 contagios. Y en otros hospitales es habitual el cierre de servicios o la superexplotación de los trabajadores que deben cubrir las bajas. Es el resultado de la falta de equipos de protección personal en la cantidad y de la calidad necesarios, lo cual vienen denunciando los mismos trabajadores desde el comienzo de la pandemia y que tanto los gobiernos como las autoridades hospitalarias se niegan a reconocer y solo administran la miseria.

4. El rechazo a licenciar a los trabajadores de la salud que presentan comorbilidades produjo la muerte o la enfermedad grave de decenas de trabajadores. En el mismo día de la audiencia se produjo la muerte del Ariel Mene, trabajador del Posadas al cual por negligencia patronal se le negó la licencia aunque presentaba factores de riesgo.

5. A la superexplotación, exposición a contagios e incluso muerte de trabajadores, hay que sumar la miseria salarial. Tanto en la provincia como en la Ciudad los salarios están congelados y el bono miserable dispuesto por el Gobierno Nacional de $5.000 ni siquiera es para todos los trabajadores. En el hospital El Cruce de Varela cortaron el Metrobús y se movilizaron dentro del hospital para reclamar un aumento de salarios que no llegan a cubrir en muchos casos la canasta de pobreza.

6. La situación en el sector privado presenta las mismas características de saturación y superexplotación, con el agravante de que no se conocen estadísticas del sector salvo lo informado por las patronales. La fragmentación del sistema es criminal. Recientemente se abrió un conflicto por las derivaciones a provincia de afiliados al Pami residentes en la CABA. En otros casos las patronales prefieren cerrar antes que prestar servicios que no reditúen lo que esperan. Es lo que ocurrió con el Sanatorio Plaza de Escobar donde los trabajadores están ocupando las instalaciones en defensa de los puestos de trabajo.

7. La burocracia sindical tanto del sector público como del privado han reforzado su integración a los gobiernos y a las patronales del sector abandonando a los trabajadores a su suerte en medio de la pandemia más grave en un siglo. No solo que no impulsan los reclamos sino que actúan como agentes del Estado confeccionando listas negras de los que alzan la voz por sus reclamos.

8. Todo este cuadro refuerza la necesidad de una intervención y organización independiente de los trabajadores de la salud. Y esa es la perspectiva que defendemos desde PO-FIT y las agrupaciones que intervienen en salud. Es por eso que la audiencia pública sirvió además como un punto de reagrupamiento donde se resolvió impulsar:

-Una declaración llamando a los trabajadores de la salud a intervenir y plantear una jornada de lucha por todas las reivindicaciones.

-Una campaña nacional por el cobro de un bono de $20.000 mensual para todos los trabajadores de salud del país hasta el fin de la emergencia sanitaria, con la presentación de un proyecto de ley en el Congreso de la Nación.

-Apoyar la lucha y la ocupación de los trabajadores de la Clínica Plaza de Escobar.

-Impulsar la interpelación de los ministros de Salud en el Congreso y la Legislatura para que den respuesta sobre las demandas y denuncias de los trabajadores.

-Participar de la jornada de lucha para el 6 de agosto impulsada desde distintos hospitales.

-Participar del encuentro del Plenario del Sindicalismo Combativo del 12 de agosto.

En la audiencia Gabriel Solano afirmó que “la pandemia puso de relieve un sistema de salud fragmentado, privatizado y con trabajadores de la salud completamente precarizados. El gobierno desoyó nuestro reclamo de centralización estatal del sistema de salud, una necesidad de primer orden. Las consecuencias están a la vista, un sistema de salud colapsado que no puede disponer de la información y los recursos para enfrentar la situación”.

Romina Del Plá denunció que “la terrible situación descripta por los trabajadores se agrava porque Fernández, Larreta y Kicillof han flexibilizado la cuarentena en el peor momento de la pandemia por presión de las patronales que quieren continuar con la explotación de los trabajadores, cuando estamos con una cantidad creciente de contagios y fallecidos y en los últimos días se bate récord tras récord” y puso a disposición su banca en el Congreso para el impulso de todas las iniciativas resueltas para la lucha.

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