16/06/2020

Salta: confirman caso positivo de Covid-19 en Mosconi

La irresponsabilidad no es de los vecinos, es de los funcionarios municipales y provinciales.

Durante toda la mañana del lunes 15 de junio, los funcionarios del Comité Operativo de Emergencia de la localidad salteña Mosconi (intendente, presidente del Concejo Deliberante y gerente del Hospital) se pasearon por los medios locales tras la confirmación de un caso positivo de Covid-19 responsabilizando a los vecinos y al trabajador “repatriado” a Salta desde Neuquén.


Sin embargo el COE fue quien autorizó al trabajador a volver a Mosconi a realizar la cuarentena en su casa, como consecuencia de la ola de despidos entre los petroleros en el sur. Ésta es su primera irresponsabilidad, ya que el protocolo dicta que la cuarentena se debe realizar en los lugares establecidos a este fin. Con ello puso en riesgo a los familiares directos, a los vecinos linderos y a la población en general.


Otra irresponsabilidad del COE es la falta de control médico al paciente, por lo cual no conoce su estado de salud general y mucho menos el de sus familiares. Lo vimos también con otro caso repatriado de Bolivia, que tuvo que pasar por penosos destratos y hasta informar por su cuenta la finalización de su cuarentena.


Fue el propio trabajador el que informó sobre su regreso tanto al municipio como al hospital, y además indicó que había viajado con otras personas, por lo que las autoridades estaban advertidas de su llegada. Sin embargo, en los medios crearon una situación de alarma entre los vecinos que pedían conocer quién era el trabajador para ir a agredirlo a su casa, algo que ya sucedió en otros casos. Por otra parte el nivel de improvisación es total. En el momento que se dio a conocer el caso positivo, se decidió prácticamente sitiar la ciudad, cortando sus accesos con morros de tierra y con policías patrullando a caballo.


La falta de recursos para afrontar la pandemia explica que se autorice la realización de la cuarentena por cuenta propia en un domicilio particular. El complejo deportivo municipal, que había sido habilitado para recibir a los repatriados, dejó de tener esa función por las condiciones deplorables en que se encuentra, que quedaron expuestas con las denuncias del joven repatriado desde Bolivia. El hospital de la localidad no daba abasto ya mucho antes de la pandemia, como consecuencia del vaciamiento de la salud pública, lo que llevó incluso a su gerente a renunciar en medio de la crisis sanitaria.


Es necesario que el Estado garantice todos los elementos y el personal para los hospitales de la zona y se centralice todo el sistema de salud bajo control de sus trabajadores. Que se destine un lugar adecuado para que los repatriados hagan la cuarentena y que se garanticen las condiciones de alimentación e higiene para que las familias pobres puedan hacerla también. Los recursos están, deben ponerlos las petroleras y los grandes terratenientes, entre otros, como plantea el proyecto del Partido Obrero en la Legislatura salteña.



 

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