31/07/2020

Se disparan los contagios en La Pampa y cierran salas de hospitales

En la última semana se dispararon los contagios de Covid-19 en La Pampa, a partir de un primer brote en la localidad de Catriló que rápidamente llegó al resto de la provincia.

En una semana se confirmaron 122 casos activos distribuidos en las localidades de Santa Rosa, Catriló, General Pico, Santa Isabel, Toay, General Acha, Macachin, Villa Mirasol y Embajador Martini, lo que motivó que el gobierno provincial defina dar por terminada la Fase 5 y volver a la Fase 1. La prensa local destacó un incremento de la curva de contagio del orden del 600% (El Diario de La Pampa, 31/7) y se estima que las personas aisladas superan las 1.000.

Cierre de salas y funcionarios denunciados por negligencia

En el día de ayer los trabajadores del Hospital Centeno de General Pico y el gremio estatal ATE denunciaron a los funcionarios del centro de salud por no hisopar a un paciente a pesar del reclamo de los trabajadores. Este, días después, dio positivo para coronavirus. Producto de esta negligencia, más de 20 trabajadores de la salud y personal de limpieza debieron ser aislados e hisopados en esa localidad del norte de la provincia. Se sospecha que también se encuentran comprometidos diversos centros sanitarios barriales de General Pico, producto de la falta de personal que obliga a los trabajadores a desempeñarse en varias dependencias al mismo tiempo. Como viene pasando en todo el país, son los trabajadores de la salud quienes se están trasformando en las primeras victimas de la política de precarización laboral en el marco de la pandemia.

En un comunicado de prensa, el gobierno provincial se limitó a informar que reducía la atención del Hospital Evita de Santa Rosa por posibles contactos estrechos y cerraba la sala de Salud Mental del Hospital Centeno de General Pico, sin decir una sola palabra sobre los motivos de esta situación ni hacer referencia alguna a los funcionarios responsables.

Sumado a ello, el personal de enfermería de las salas Covid inauguradas recientemente en el Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, el más grande la provincia, denunciaron días atrás que el 70% de ellos estaba en situación de monotributistas y en desprotección.

Cuarentena con presupuesto y control de los trabajadores

Esta situación confirma la necesidad de incrementar el presupuesto de salud, terminar con la precarización y la rotación flexibilizadora del personal, el pase a planta y la incorporación de nuevos trabajadores para garantizar la atención y la protección de los que están en la primera línea. También, la necesidad en cada lugar de trabajo de poner en pie comisiones de seguridad e higiene. No podemos dejar nuestras vidas en manos de los funcionarios del ajuste.

La defensa de la cuarentena, como medida de protección para la población, pasa a ser una irrealidad sino es acompañada con la asignación de recursos orientados a atender las necesidades de las mayorías. Con hambre, sin trabajo y con precarización no hay cuarentena.