20/07/2020

Tres casos confirmados de Covid-19 en el Frigorífico Merlo

Crece la curva de infectados con coronavirus entre los trabajadores esenciales y el personal de frigoríficos no es la excepción. Ahora se trata del Frigorífico Merlo, importante establecimiento del partido bonaerense de mismo nombre.

La información trascendió el fin de semana, luego de que ingresara en la guardia del Sanatorio Mariano Acosta, un trabajador con síntomas compatibles con Covid-19. La infección fue confirmada por el hisopado y al momento ya se contabilizan tres contagiados en el sector de faena.

El frigorífico, propiedad del empresario Miguel Colonna, se encuentra en la localidad de Agustín Ferrari y está en actividad desde el año 1985, teniendo gran inserción no solo en el mercado local sino también en el internacional, ya que parte del producto de la matanza de ganado bovino y el procesamiento de carne que se lleva a cabo allí es destinada a la exportación.

Allí trabajan alrededor de 180 personas en blanco y una veintena en negro, con un sueldo básico que ronda los $17.000 para las categorías más altas y con un complemento sujeto a producción, obligando a los trabajadores a tener que faenar hasta 100 animales por hora, para poder obtener mensualmente un salario acorde a la canasta básica. A su vez, no tienen un horario fijo: la jornada laboral está determinada por la cantidad de ganado disponible en el corral o por la presión de algún matarife por obtener su mercancía con rapidez.

Pese a la confirmación de los casos, en ningún momento se cerraron las puertas del matadero. Los trabajadores del sector de despostada se negaron a comenzar la jornada laboral por temor a contagiarse, ya que hasta ese momento no se había aislado a quienes habían tenido contacto estrecho con los infectados. Pero luego de la presión por parte de la patronal y al encontrarse en soledad con la medida, tuvieron que iniciar actividades.

Estas situaciones se replican en cientos de lugares de trabajo y en particular en los declarados esenciales, como son los del gremio de la carne. Así podemos mencionar al frigorífico Santa Giulia, de la localidad de Alejandro Korn, donde a mediados de mayo sus trabajadores llamaron a asamblea y realizaron un paro en reclamo de medidas de higiene luego de que se detectaran contagios; o el Frigorífico Rioplatense, en el que fueron al paro durante casi una semana para exigirle a la empresa que se realicen hisopados a los trabajadores de la planta y se cumpla con el protocolo de seguridad e higiene que no se estaba respetando, vulnerando su salud.

Como puede verse, la clave ante esta crisis sanitaria es la organización de los trabajadores, de manera independiente de la patronal y de la burocracia sindical. En todos los frigoríficos se debe llamar a asamblea, votar delegados que se planten ante los patrones y defiendan la integridad física de sus compañeros; se deben reclamar mayores medidas de seguridad e higiene y el cumplimiento de los protocolos de distanciamiento social. Y, junto con ello, teniendo en cuenta que el último acuerdo salarial está finalizando este mes de julio, se le debe arrancar al gremio una actividad de conjunto en torno a la lucha por el pase a planta de todos los trabajadores y la apertura inmediata de paritarias.

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