fbnoscript
23 de septiembre de 2010 | #1147

SUBTE, EL NO VOTO EN CTA | Una gran campaña política

Ante la imposición en el subte, por parte de los delegados yaskistas de un ingreso forzado a la CTA y el llamado a votar a la Lista 10 de Yasky, más de veinte delegados se han pronunciado contra esta política y realizan una fuerte campaña de esclarecimiento recorriendo las líneas. El pronunciamiento por no votar en las elecciones de la CTA lleva, al cierre de esta nota, casi 500 firmas recolectadas en tráfico, estaciones y talleres. Pero lo más rico de la campaña consiste en los debates abiertos en la base, incluso en improvisadas asambleas. De allí surge un sentimiento muy extendido en el sentido de que la incorporación a la CTA no fue consultada y menos debatida, que se vincula a una experiencia más general de falta de asambleas para la toma de decisiones y de frustración en materia de logros reivindicativos. Esto frente a un cuadro de parálisis del sindicato, manifestada en el permanente levantamiento de medidas de lucha anunciadas, mientras la UTA aparece caminando a sus anchas y montando todo tipo de provocaciones. Este sentimiento llega a cobrar la forma, en algunos casos, de una intención de desafiliación al nuevo sindicato, que es sistemáticamente combatida por los delegados que encabezan esta campaña, a favor de un fortalecimiento de la AGTSyP.

En sectores como el taller Rancagua, el método antidemocrático de los delegados yaskistas ha dado lugar a pronunciamientos impugnando sus decisiones. En la E, se expresaron posiciones a favor de recuperar el funcionamiento de las asambleas y eliminar la atomización alrededor de problemas mezquinos y personales. En otros, como trafico de la Línea D, la polémica en vivo con la fracción yaskista cobró alto voltaje y se trasladó luego a tráfico de la B, con presencia de delegados de ambas líneas, donde compañeros de base criticaron a referentes como Segovia y candidatos de la Lista 10, las decisiones inconsultas y la imposición de una central cuyas ventajas no aparecen a la vista.

Este riquísimo debate en la base del subte, abarca el balance de la lucha por la seis horas, el ingreso de tercerizados a convenio y los aumentos impuestos a la UTA; son los programas y políticas del clasismo contrastados con las tendencias a la burocratización y a la domesticación política del subte.

Se están sentando las bases del rescate de la independencia política y la democracia sindical en el subte, es decir qué sindicato estamos construyendo y cuál debe ser orientación y dirección.

Matías Cisneros

En esta nota:

Compartir

Comentarios