22/02/2017

180 despidos en Atanor

Al estilo Magnetto, los trabajadores se enteraron por un cartel pegado en la puerta de la planta durante el cambio de turno.


Es un modus operandi patronal: al llegar al cambio de turno a las cuatro de la mañana, los obreros de Atanor, en Baradero, se enteraron mediante un cartel pegado en la puerta que la empresa había decidido cerrar la planta. Dejaban un número de teléfono de la oficina de Recursos Humanos para que los despedidos amplíen la información.


De este modo, los ochenta obreros petroquímicos, el personal jerárquico, el de mantenimiento y transporte quedaba en situación de desocupación de un solo saque. La misma situación se vivía en la planta de Munro, que ocupa a 60 obreros.


Los obreros de Atanor señalan que si bien el cierre les resultó muy sorpresivo, era llamativo que desde hace 15 días dejaron de ingresar insumos, mientras se llevaban toda la producción almacenada.


Las acciones de Atanor cotizan alto en la Bolsa de Comercio. Télam informó que la decisión de cerrar las plantas de Munro y Baradero responde a la focalización en la producción de agroquímicos. Desde hace años la planta Atanor Baradero viene reduciendo líneas de producción (Sorbitol, alcohol, etc), dejando compañeros en la calle bajo la forma de retiros voluntarios, pasando a concentrarse en la producción de glifosato, entre otros.


Movilización


El Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Zárate Campana se hizo presente pero no planteó la ocupación de la planta –tal como se hiciera en conflictos como AGR-Clarín, Banghó o el call center Task Solutions, en Córdoba. Dividió al cuerpo obrero en dos grupos: uno se dirigió al ministerio de Trabajo local y luego otro partió a la sede sindical de Zárate.


En la puerta de la subsecretaría, los militantes del Partido Obrero dialogaron con los compañeros despedidos, repartieron volantes y piquetearon Prensas Obrera, planteando la necesidad de la ocupación de la planta hasta que fueron "invitados a retirarse" por miembros de la burocracia sindical, provenientes de Zarate.  


En la subsecretaría de trabajo, una delegación del sindicato fue recibida por autoridades, incluida la intendenta Fernanda Antonijevic (GEN) y el ex intendente Aldo Carossi (FpV), pero a la salida nadie informó de qué hablaron y qué compromisos se establecieron. Por su parte, los concejales brillaron por su ausencia durante toda la jornada.


Cerca de las 14 horas, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria. Mientras tanto, la ex presidenta Cristina Fernández tuiteaba sobre los despidos de Atanor, pero debería recordar que, dos años atrás, ella y Scioli permitieron el cierre de la química TFL y el despido de personal jerárquico en Atanor Baradero. En aquel conflicto de TFL, la conciliación fue empleada para desarticular una gran huelga química que puso en jaque a las patronales.


A todo esto, en paralelo se desarrollaba una movilización convocada por Sindicatos Unidos de Baradero –que nuclea a 22 gremios de la ciudad–, bajo el lema “Contra de los despidos y suspensiones. En defensa de los convenios colectivos de trabajo. Por paritarias libres y para hacer frente al brutal ajuste del gobierno”. La columna se reunió con la de los compañeros despedidos de Atanor frente a la Subsecretaría de trabajo.   


Cómo seguir


Los representantes de la mesa sindical tuvieron efusivas palabras contra las políticas de ajuste del gobierno y la actitud patronal, pero no plantearon ninguna medida concreta de lucha. Desde el Partido Obrero, a viva voz, planteamos la necesidad de la ocupación de Atanor, de un plan de lucha y de que la CGT convoque a un paro activo nacional.  

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