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31 de mayo de 2012 | #1224

La lucha contra el trabajo esclavo y en negro

Por Corresponsal
Adriana R.

Se realizó la primera reunión abierta con trabajadores de la industria indumentaria, para terminar con la precarización y la superexplotación laboral en el rubro. El encuentro, realizado en el local del PO de Bajo Flores, contó con 20 asistentes y la participación de Vanina Biasi.

Se planteó cómo el tema ha cobrado relevancia en los medios de esta semana: mientras Guillermo Moreno se pavoneaba exponiendo prendas de la Salada en Angola, como un aval de la explotación textil y sus regentes, en el país se realizaban allanamientos en talleres textiles en la zona oeste, tras la muerte de una trabajadora por tuberculosis avanzada. Los operativos realizados por las mismas fuerzas policiales que recaudan las coimas para las cajas mafiosas que nutren al Estado (narcotráfico, redes de explotación sexual), sólo plantean el cierre de unos pocos talleres (que luego se vuelven a montar), penas irrisorias a los explotadores y la falta de la regularización y garantía en la continuidad laboral. Concluimos que se trata de una cortina de humo para engañar a la población y mantener este mercado intacto.

El Estado mira para otro lado, sin dar cuenta de que la 'ley de trabajo a domicilio' obliga a hacer respetar la 'responsabilidad solidaria' de las grandes patronales de la rama (Soho, Tizza, Montagne, Cheeky), que se quedan con el 80 por ciento de la ganancia extraída del trabajo esclavo permitido por el Estado. Es que tanto el gobierno nacional como el de la ciudad sacan provecho de este beneficio, con prendas encargadas para el sector público o de manera más gráfica, de la mano de los hermanos Awada, empresarios de una gran marca textil, además de ser una la esposa y el otro cuñado de Mauricio Macri.

Balanceamos las diferentes experiencias ya dadas, particularmente la salida por medio de cooperativas, generando una auto súperexplotación y sin significar un cambio material ya que mantienen el salario fuera de convenio y no poseen los aportes para obra social, jubilación o vacaciones. Dicho de otro modo: una variedad 'autónoma' de la contratación esclavizante, puesto que opera en la competencia capitalista basada en ese tipo de trabajo: o se adapta a las condiciones impuestas por ella o va a la quiebra.

Nos organizamos y decidimos montar una agitación, exigiendo: 1) que el gobierno intime a las grandes marcas a blanquear todas las relaciones de la línea de elaboración de las prendas con salarios de convenio y condiciones de trabajo apropiadas; 2) que los trabajadores de la industria que estén cooperativizados, cobren de mínimo el salario de convenio, que se les haga aportes y, de imposibilitarse, que el Estado se haga cargo con impuestos a las grandes industriales del área; 3) que el Estado deje de comprar prendas a los talleres explotadores y conforme nuevamente sectores de elaboración de prendas en el ámbito de la ciudad, con sueldo bajo convenio municipal; 4) que cualquier cierre de taller que se produzca garantice la continuidad laboral de los trabajadores: ingreso como trabajadores estatales o expropiación de las máquinas puestas a disposición de los trabajadores con subsidio estatal.

También estuvieron presentes, y saludaron la convocatoria, miembros de la asamblea Coro Mayta (que aportaron al debate información sobre las condiciones generales de los trabajadores migrantes y la denuncia al trabajo infantil presente en el rubro) y del PTS. La próxima reunión será el 10 de junio. Con los compañeros del Partido Obrero y del Polo Obrero de la zona largamos una agitación bajo este programa centrado en el reclamo al Estado.

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