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21 de noviembre de 2013 | #1294

Volkswagen - Córdoba: Paro por los despedidos y contra la Infantería

El miércoles 13, un sector de la planta VW en Córdoba fue paralizada por los trabajadores, sosteniendo la presencia de dos despedidos con una orden judicial de reposición a sus lugares de trabajo que la patronal se negaba a acatar. La solidaridad se hizo mayor cuando amenazaron desalojarlos con la infantería. Entrevistamos a Fabián Basile, uno de los siete delegados opositores a la burocracia de Dragún.

-Explicanos en qué consistió la acción del miércoles 13 y cómo la organizaron.

-Queríamos dejar un claro mensaje a la fábrica, no con corte de ruta sino con una acción que vaya un poco más allá. Dos compañeros despedidos pusieron el cuerpo y entraron, y con la cautelar en la mano dijeron: "acá estamos, queremos trabajar". Así arrancó esa jornada, con la sorpresa de la empresa que, debido a que está en falta, no pudo hacer la denuncia ni ante el Ministerio de Trabajo, el Smata o la fiscalía de turno. La planta se paralizó con el apoyo de los compañeros, la compañía metió miedo amenazando con sacarlos con la Infantería, apostada a pocos metros de la línea de armado donde estaban nuestros compañeros despedidos.

La bronca generalizada de todo el turno estalló cuando metieron dentro de la planta a la infantería por reclamar la ley. Fue muy tenso, pero como se había debatido mucho terminó siendo exitoso. Se le demostró a todos que la movida venía desde adentro de la fábrica, con los despedidos, y que los trabajadores quieren que se cumpla con la orden de un juez federal que dice que a los compañeros los echaron por su actividad gremial dentro de la planta, y que deben estar laburando.

-¿Cuál es el origen del conflicto?

-Viene de hace un año, cuando el Smata modificó la forma de elecciones de comisión interna contra su propio estatuto. Eso provocó que, habiendo ganado la general, nuestra lista (la 2) perdió. ¿Cómo? Hicieron que las dos plantas más nuevas, la 200A y la 200B, y la nuestra -250- se transformen en un único establecimiento. A pesar de haber ganado en las dos plantas más grandes y perdido por 40 votos en una, ellos se quedaron con la mayoría del cuerpo de delegados. Este proceso comienza con este fraude establecido por la burocracia en connivencia con la patronal, que trasladaba a los compañeros de sección para que no sean candidatos, y para desmembrar la organización que habíamos conseguido en la planta.

A partir de ese momento, en diciembre, mandan un proyecto al que denominan Turbo Plan, que es una baja en la producción con suspensiones. El 2 de enero (de este año), primer día de las vacaciones, a un grupo de compañeros, fiscales y activistas de la lista 2, le llegan telegramas de despidos. Ahí comenzó esta lucha que lleva prácticamente un año y ha tenido el apoyo de todos los sectores sociales y políticos y resoluciones favorables del Inadi, Diputados, Legislatura, e inclusive han salido cautelares a favor de algunos de los despedidos a las cuales la fábrica hace caso omiso.

-¿Cuál es la situación en las automotrices?

-Si bien hay una situación de crisis en Europa, el empresariado ha inventado muchísimo más para sacarle subsidios al gobierno nacional y provincial. VW ya recibe de ambos, y los ritmos de producción dentro de planta cada vez son peores. A todo lo que es seguridad e higiene no les dan bola, y nosotros estamos pagando esas consecuencias. Además, somos conscientes que estas patronales tienen como estrategia usar a los compañeros, y no sólo a los contratados, cuando están de vacaciones. Por eso, la acción del miércoles fue un claro mensaje para decirle que no pueden hacer lo que quieren con nosotros.

-¿Cómo sigue la lucha ahora?

-Seguimos con esta lucha invitando a todos los compañeros, formamos una agrupación que se llama La Tuerca, somos delegados hace muchos años. Esto es el inicio para disputar la seccional de Córdoba a Omar Dragún. Con esta conducción, hemos perdido los mejores años de la industria automotriz con unos aumentos miserables cada tres meses, nuestro poder adquisitivo cayó terriblemente. Eso, aparte de los despidos, está produciendo una efervescencia terrible. Y nosotros tenemos que llegar a 2015 preparados y organizados para recuperar la seccional. Creemos que este proceso se tiene que acentuar con otros compañeros que se están empezando a acercar de muchísimos sectores de la industria automotriz de Córdoba, porque la burocracia del gremio está actuando de la misma manera. La única militancia que mete Dragún dentro de planta es el miedo. Lo único que queda es la unión de todos los laburantes, para empezar a parársele a esta patronal que nos está tratando como trabajadores descartables. Además, pensamos en organizar un plenario de todos los sectores de trabajadores de la provincia, independientemente de los gremios. Que salgan de ahí decisiones firmes para laburar en conjunto contra las suspensiones y despidos.

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