fbnoscript
29 de diciembre de 2014 | #1346

Quimicos Zarate-Campana

La crisis no se ha cerrado

Preparemos la intervención de todo el movimiento obrero zonal
El lunes 22, en una reunión con Capitanich, la ministra Giorgi y los intendentes de Baradero y Zárate con la comisión directiva del sindicato de químicos de Zárate -pero sin ninguna presencia patronal- se acordó el levantamiento transitorio de la huelga "por 30 días". Se rechazó el procedimiento preventivo de crisis iniciado en la provincia por TFL, ordenaron al gremio a "abstenerse de tomar medidas" y a las empresas a "no tomar represalias disciplinarias ni monetarias" con los trabajadores. 
 
Tras doce días de una huelga general unánime de 3 mil químicos en solidadidad con los compañeros de TFL, amenazados con el cierre de la planta para convertirla en un depósito de importaciones, la situación se hacía insostenible para el gobierno y la patronal. Por otro lado, el ejemplo de un gremio que sale como un sólo hombre en defensa de los compañeros de una empresa es un antecedente peligroso para el propósito de los capitalistas, el gobierno y resto de los candidatos que plantean "salir de la crisis" mediante despidos, suspensiones, deterioro salarial y tarifazos. La falta de insumos quimicos comenzó a afectar a varias empresas de porte: en el caso de Siderca, la falta de argón y oxígeno -provenientes de la química Praxair- obligaron a sucesivas interrupciones en la acería. Pero con el cuento de envasar oxígeno "para los hospitales", la empresa -vecina a Siderca- habilitó la llave que envía a la acería los gases necesarios para la fundición. Cuando detectaron esto, los trabajadores irrumpieron en la empresa y cerraron la llave, en una suerte de ocupación. Esto llevó a la paralizacion de la acería el 22. El gobierno no se animó a enviar a la policía como lo reclamaba la patronal desde el viernes 19. La cosa estaba muy caliente.
 
También para la burocracia sindical la fuerza de la huelga era preocupante. El mismo 22, en el congreso de delegados de la UOM Campana que discutía la posibilidad de despidos de contratados y ante la sola mención del conflicto químico como ejemplo, el secretario general Furlán -también concejal del FpV en Zárate- saltó furioso: "a mí no va a venir Néstor Pitrola a decirme cómo dirigir un conflicto", en alusión a la visita de nuestro diputado y otros al piquete de los trabajadores en la puerta de TFL el día anterior. Por supuesto, prometió
"hacer la denuncia de los despidos ante el ministerio".
 
El Estado fue el instrumento de las patronales para levantar el paro. A cambio del levantamiento, no hay ningún compromiso patronal de recuperar la producción abandonada hace meses. Hubo expresiones de descontento de los huelguistas: "el paro se levanta justo cuando los teníamos agarrados de las pelotas", se indignó un trabajador químico. Hay, además, preocupación por el pago de los días.
 
El gobierno invoca a un "diálogo" con accionistas, quienes han dado sobradas muestras de su vocación de vaciar la planta. En oposición a ello, planteamos que el Estado intervenga la empresas, abra los libros, recomponga la producción bajo control de los trabajadores y prohíba temporalmente la importación del colorante para cueros. Esta salida requerirá de la lucha de los químicos y el apoyo del resto de la población trabajadora.
 
El ataque tiene un alcance sobre todo el movimiento obrero de la zona, donde los capitalistas quieren servirse de un cierre en TLF para avanzar contra las condiciones laborales en el resto de las fábricas. Es necesaria, por lo tanto, una respuesta de conjunto. Las empresas y el gobierno utilizarán las próximas semanas para maniobrar contra un retome de la lucha. Los obreros tenemos que prepararnos también. Somos partidarios de que se convoque a un congreso de delegados de base de todos los gremios para que discuta un plan de lucha único contra el ajuste. Los compañeros químicos deberían considerar la posibilidad de una ocupación general de empresas si persiste la ofensiva patronal.
 

Compartir

Comentarios