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1 de abril de 2015 | #1357

EXCLUSIVO DE INTERNET

El paro del 31 pegó fuerte en el gremio telefónico

El paro del 31 de marzo tuvo una gran repercusión en el gremio telefónico. Muchas oficinas comerciales permanecieron cerradas. Los delegados y activistas que promovieron el paro y las asambleas y reuniones previas favoreciendo la tendencia a parar que se expresaba desde las bases. Pese al intento de las empresas de pagar remises y taxis la adhesión al paro superó los paros anteriores.

A pesar de los pocos días previos a la convocatoria del paro nacional, en muchos edificios de Telefónica y Telecom los delegados clasistas y de izquierda promovimos asambleas de base y recorridas llamando a parar y superar el boicot y desorganización de las direcciones sindicales K que nuevamente le dieron la espalda a una medida de lucha de conjunto por una reivindicación que afecta miles de trabajadores de su propio gremio. 

Las excusas políticas de las direcciones sindicales alineadas incondicionalmente a un gobierno aliado de las empresas telefónicas, han colmado la paciencia de la masa del gremio. Que una vez más en convocada a carnerear un paro nacional contra toda la tradición de lucha de Foetra.

Una reunión de las agrupaciones de oposición (lista Granate Blanca) resolvió convocar a parar asumiendo la responsabilidad que le cabe a la oposición. Esto superando la posición de la Violeta (PTS) de reclamar a la dirección del sindicato que se pronuncie a favor del paro, creando una expectativa en una dirección sindical que ya boicoteó varios paros nacionales.

La propuesta de la Naranja Telefónica fue llamar a parar y darle un carácter activo al paro. Realizando una convocatoria en el gremio a movilizarse a la puerta de los edificios más importantes. La CTA autónoma (michelista) se negó y como agrupación convocamos a realizar un corte de calle en el edificio Republica de Telefónica. Que sirvió como referencia para impulsar el paro en ese edificio (donde cerro la comercial) y en otros edificios comerciales de la zona donde las empresas presionaron hasta último momento y aún así fracasaron a la hora de quebrar el paro.

El sindicato UETTel que agrupa a técnicos telefónicos tercerizados llamó a parar, denunciando la tercerización y precarización y reclamando un 40 % de aumento salarial. En las contratistas donde hay delegados y organización se produjo un fuerte acatamiento, del orden del 85%.

La contundencia del paro del 31 plantea la necesidad de un plan de lucha. Un paro de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo hasta lograr las reivindicaciones: eliminación del impuesto al salario, un aumento del 40%. Por el fin de la tercerización y precarización laboral, pase a planta permanente y pago de los Bonos a todos los telefónicos.

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