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23 de abril de 2015 | #1360

No a la intervención del Hospital Posadas

Por Jimena Lettieri
trabajadora del Hospital Posadas

El jefe de gabinete Aníbal Fernández declaro la intervención del Hospital Posadas. En su justificación, Fernández adujo que se invirtió “muchísimo dinero, toda la inversión que se ha hecho en pabellones no corrresponde a esos niveles de inversión que se han venido desarrollando".

Sorprendentes palabras provenientes del gobierno que designó, hace sólo nueve meses, a Donato Spaccavento (Movimiento Evita, Ultra K) como autoridad máxima de la institución.

Es el mismo gobierno nacional que desoyó las denuncias de los miles de trabajadores cuando, en noviembre del año pasado, producto de la desidia y el abandono, nuestro compañero Emanuel García y un paciente psiquiátrico perdieron la vida.

En dicha oportunidad los trabajadores denunciamos la brutal realidad del hospital, la falta de insumos, el abandono edilicio, la desidia y la precariedad laboral, donde el 80% personal es contratado ¡desde hace más de 20 años! En este último punto, no se le ocurrió mejor idea que la realización de un concurso trucho para pasar a planta.

Los que pretenden denunciar la malversación de fondos del Hospital son los mismos que durante todos estos meses sostuvieron la gestión "irregular". Los trabajadores no olvidamos que, con la policía Federal, las patotas de Deportivo Morón, La Campora y Nuevo Encuentro ingresaron al hospital para defender al entonces presidente Spaccavento.

Tampoco olvidamos que las direcciones de los sindicatos, en especial ATE y UPCN, han sido los grandes traidores en esta historia y fueron los que permitieron que todas estas autoridades se mantengan hasta hoy.

Lo más grave de todo es la total impostura del kirchnerismo, lejos de la defensa de la salud e inclusión que dicen preservar. El nuevo interventor es Domingo Martín Latorraca, hombre del sabbatellismo en Morón. La intervención no pretende resolver el problema de la crisis sanitaria, sino sus pujas e internas políticas.

Entendemos que esta "nueva" intervención lejos de remediar los problemas del Hospital los acentuará. En primer lugar, porque el sabbatellismo desde hace mucho tiempo es parte del directorio del Hospital, no debemos dejarnos engañar, por ello es fundamental que los trabajadores nos organicemos de manera independiente.

Basta de intervenciones que se llevan la plata y utilizan al Hospital de trampolín de campaña electoral. Que una asamblea general de todo el Hospital decida el rechazó a esta nueva intervención, que se abran los libros contables para conocer a dónde fue a parar la plata y que los trabajadores, a través de una comisión electa en asamblea de todas las actividades y con cargos revocables, siga el curso de la crisis, y que cualquier modificación sea resuelta por la asamblea general de los trabajadores.

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