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10 de septiembre de 2015 | #1380

Avanza democratización de la obra social

El Senado de la provincia aprobó el proyecto de democratización de la Osep, la obra social de los estatales mendocinos, con casi 200 mil aportantes. Se elegirán en forma directa tres de los cinco vocales (dos en actividad y uno pasivo) del directorio. También serán revocables y cobrarán igual que un trabajador en actividad. Se trata de un reclamo histórico de la CTA, ATE y gremios estatales.
 
A mediados de 2014, los legisladores de Frente de Izquierda-PO presentaron un proyecto de ley en Diputados. La CTA, ATE, Ampros, Tribuna Municipal, la Naranja Judicial y Tribuna Docente recolectaron miles de firmas en las reparticiones públicas a favor del proyecto. Más tarde, se sumó la directiva del Sute-Ctera, con una juntada de firmas "por la democratización de Osep".
 
Durante la campaña electoral provincial, el FpV lo tomó demagógicamente como un eje de campaña para no "regalárselo a los zurdos" y mandó desde el Ejecutivo un proyecto al Senado.
Por presión de los gremios y la gran campaña del PO, el proyecto al Senado se igualó al del FIT-PO en Diputados.
 
Batalla
 
La Osep presta servicios pésimos y con coseguro. Los turnos se entregan a dos o tres meses, los hospitales e instalaciones propias están colapsadas y sin financiamiento. Los profesionales se niegan a atender porque no les pagan. En el interior, la Osep directamente no existe.
 
Es la consecuencia de décadas de disputa de su caja por parte del partido gobernante con la complicidad de la burocracia de Atsa y la federación de municipales, que tiene atornillados a representantes en las vocalías obreras desde la década del ‘80.
 
El bloque de la UCR se opone al proyecto de democratización porque quiere, al igual que lo hizo durante todo su mandato "Paco" Pérez, disponer discrecionalmente del presupuesto de la obra social que supera los 2 mil millones anuales.
 
"No vamos a dejar que el Partido Obrero nos marque la agenda", reclaman los burócratas sindicales de la provincia.
Pero estas iniciativas legislativas no son otra cosa que el acicate de importantes reclamos del movimiento obrero o sectores populares, que se traduce en movilizaciones o en grandes deliberaciones.
 
Vamos por su aprobación en Diputados.

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