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8 de octubre de 2015 | #1384

Córdoba: suspensiones y despidos a la orden del día

Por Eduardo Salas candidato a senador nacional por el FIT

La crisis de Brasil golpea directamente sobre la actividad industrial de la provincia, pero no es la única responsable del freno industrial que se vive. Se suma la propia caída de las ventas en Argentina; las limitaciones a las importaciones de insumos que paraliza a una industria como la automotriz, donde el 75% de los componentes son extranjeros, y el encarecimiento del crédito.

Mientras Scioli, Massa y Macri esconden cada vez menos que están dispuestos a dar enormes concesiones al gran capital, se está produciendo en forma persistente un ataque a los trabajadores y una pérdida de puestos de trabajo.

Las suspensiones son sistemáticas, algunas "en blanco" y otras "en negro".

Fiat y VW confirmaron el plan de suspensiones para octubre. En el caso de Fiat, se trata del cuarto mes consecutivo, y en VW (aunque limitado a sus plantas MQ200), el tercero, al que se agrega que la planta MQ250, que no ha sufrido suspensiones, ha entrado en "zona roja" luego del escándalo por el truchaje de los controles de emanación de gases.

En las autopartistas la situación es más grave. Las patronales suspenden "en negro"; es decir, son suspensiones no declaradas, disimuladas como pedidos de licencia con goce de haberes al 50% (en el mejor de los casos). Más grave aún es el cierre directo, como el caso de Industrias Mam (que los trabajadores sostienen penosamente como cooperativa), de Matricería Austral y de varios talleres.

La situación no sólo involucra a la industria metalmecánica. Venturi, fabricante de bombas hidráulicas, ya echó a más de 120 trabajadores; las ensambladoras de motos se han desprendido de la mitad de su personal o han cerrado (Cerro Motors). VHB, fabricante de maquinaria agrícola, está cerrada desde marzo, sus trabajadores no han sido siquiera despedidos. En la industria de la carne, en los últimos dos años, se cerraron tres grandes frigoríficos.

De eso no se habla

Los 700.000 votos que sacó De la Sota en la provincia son una cifra más que apetecible para salir del impasse en que está la propia elección.

En las continuas visitas de los tres candidatos que encabezan las encuestas ninguno dijo una sola palabra de los despidos, las suspensiones o los cierres de empresas.

La burocracia sindical, tanto la delasotista de la UOM como la kirchnerista del Smata, acompaña esta política impidiendo que emerjan conflictos abiertos: "aconsejan" a los trabajadores cómo negociar retiros, despidos y suspensiones (UOM), o enarbolan (Smata) la "conquista" del pago del 75% de los días de suspensión (lo cual tiene un límite de tiempo).

La crisis está llegando a las fábricas más grandes, algunas con fuerte tradición de lucha, lo que revela que estamos en las vísperas de fuertes conflictos.

El Frente de Izquierda sí habla

Hemos colocado fuertemente el tema en la campaña electoral del Frente de Izquierda. Levantamos un programa: prohibición de los despidos y suspensiones, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, estatización bajo control obrero de toda fábrica que cierre o despida; apertura, bajo control de los trabajadores, de los libros de las empresas que disminuyan su producción.

La campaña del FIT está al servicio de la preparación de la clase obrera para impedir que la crisis de los capitalistas la paguen los trabajadores.

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