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3 de diciembre de 2015 | #1392

Victoria del gremio de prensa

Por Rubén Schofrin
secretario adjunto del Sipreba
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) consiguió la personería legal, lo que supone un triunfo excepcional para los trabajadores del gremio en el camino de su organización sindical.
 
En la misma semana en que los periodistas de La Nación lograron, luego de una movilización extraordinaria, un inédito "derecho a réplica" respecto del editorial fascista publicado en las páginas del diario, el Ministerio de Trabajo le otorgó la personería al nuevo gremio en un tiempo récord de seis meses.
 
Tanto lo sucedido en La Nación como la legalización del Sipreba forman parte de un vasto proceso político desarrollado al interior del gremio de prensa y que está íntimamente ligado al derrumbe del kirchnerismo y su ley trucha de medios.
 
Los periodistas de La Nación reventaron las redes sociales denunciando el editorial de apoyo a los genocidas que la patronal del diario escribió como "festejo" por el triunfo de Macri.
 
Estas acciones, que fueron acompañadas por la asamblea general más importante de los últimos 40 años y la publicación en las páginas del matutino de una declaración de repudio de los trabajadores, hecho inédito en los 150 años de historia antiobrera del diario, conmovieron al país y pusieron en la agenda nacional la lucha por las libertades democráticas.
 
Los compañeros de La Nación lograron en unas horas lo que al kirchnerismo y su ley de medios nunca les interesó realizar. Setenta y dos horas más tarde, Tomada decidió la inscripción sindical de un gremio que ya había conquistado su "legalidad" a fuerza de mil batallas contra las patronales, el Estado y una burocracia sindical decrépita (del viejo sindicato, la Utpba), que trabajó conscientemente para destruir el tejido gremial y mantener el dominio del sindicato a fuerza de la división y el fraude.
 
El acta de fundación del Sipreba fue el masivo plebiscito realizado en diciembre del año pasado, cuando 2.000 trabajadores le dieron su aval al nuevo sindicato. El Sipreba es la resultante de un vastísimo proceso de estructuración en las redacciones que hunde sus raíces en hechos históricos en la vida del gremio.
 
Con una burocracia que se hizo "fuerte" gracias a la destrucción de puestos de trabajo y el despido de los activistas bajo el menemismo, la Naranja de Prensa puso en pie la primera comisión interna en Editorial Perfil y la ocupación de la empresa en defensa del Estatuto del Periodista, que la patronal en quiebra intentó liquidar.
 
Le siguió la reorganización sindical en Clarín, que fue aplastada sin miramientos por Magnetto a los pocos meses. Luego vino la histórica lucha contra el cierre de Crítica y el triunfo opositor en las elecciones de UTPBA en 2010 en todas las empresas periodísticas organizadas, que la burocracia desconoció mediante fraude.
 
Finalmente, la conquista de la paritaria única de toda la prensa escrita en un gremio que no tenía paritarias, con representantes elegidos en asamblea y el primer paro general en 30 años, con 1.500 periodistas movilizados en la calle, que invadieron el hall central de La Nación en el microcentro porteño y la recuperación de la organización gremial en Clarín. 
 
Cuanto más se movilizaban los trabajadores, más sola quedaba la burocracia. Como un reto de la historia, el Sipreba surge en medio del traspaso del gobierno. El manejo de la famosa pauta oficial que permitiera al kirchnerismo la concentración de medios más fabulosa de la historia, puede liquidar en horas infinidad de empresas periodísticas "oficialistas", junto a la enorme crisis económica que tiene también en jaque a los hasta ayer, medios opositores. Se abre un proceso convulsivo, con medios que se pasarán al macrismo y otros que, aludiendo a la falta de pauta, intentarán achicarse o cerrar descargando nuevamente la crisis contra los trabajadores.
 
Actualmente, los compañeros de Radio Rivadavia llevan casi un mes de paro por incumplimientos salariales. El Sipreba tiene en lo inmediato, la enorme tarea de preparar las condiciones de una respuesta general a los golpes que el macrismo y las patronales intentarán descargar contra los trabajadores.
 
El Sipreba no es el resultado de ningún paralelismo sindical, ya que la conquista del nuevo gremio está directamente vinculada con la pelea por la expulsión definitiva de la vieja burocracia de la UTPBA, que aún conserva el monopolio de la discusión salarial.
 
Frente al verano caliente que se avecina, el nuevo sindicato ha convocado a un plenario general de delegados para mediados de diciembre para preparar el terreno de la lucha y consolidar la campaña de afiliación masiva.
 
El reconocimiento del Sipreba como nuevo gremio de Prensa ha provocado una enorme alegría en todas las redacciones. Las patronales han tomado nota de esta situación. Más aún, luego de la rebelión ocurrida en La Nación.
 
¡Chau UTPBA!
 
¡Viva el Sindicato de Prensa de Buenos Aires!

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