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23 de marzo de 2016

UEPC

Córdoba: acuerdo fraudulento contra los docentes

El acuerdo del 25% anual en dos cuotas (más Fonid, Fondo Nacional de Incentivo Docente), cerrado entre el gobierno y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), es un acuerdo de crisis. Juan Monserrat, secretario general, llevó al sindicato a la quiebra para garantizar el ajuste ordenado por el gobierno de Juan Schiaretti.

El acuerdo del 25% anual en dos cuotas (más Fonid, Fondo Nacional de Incentivo Docente), cerrado entre el gobierno y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), es un acuerdo de crisis. Juan Monserrat, secretario general, llevó al sindicato a la quiebra para garantizar el ajuste ordenado por el gobierno de Juan Schiaretti. El operativo montado incluyó a todo el Estado capitalista: Gobierno, Ministerio de Educación, Ministerio de Trabajo (conciliación obligatoria), Ministerio de Justicia y el propio kirchnerismo, que junto a representantes de HIJOS y a las Abuelas de Plaza de Mayo se hicieron presentes en la propia Asamblea Departamental para garantizar la aprobación fraudulenta del acuerdo, que terminó con un votación ajustada de 70 a 59.

 

La conducción de la UEPC prefirió el desconocimiento de los mandatos y el quiebre de la organización sindical antes de ser superada por la movilización docente. Su único objetivo es mantener la regimentación sobre el gremio para sostenerse como burocracia sindical. Durante todo el proceso la movilización fue incesante y destrabó todas las maniobras, incluso llegó a votar en todos los mandatos escolares el pedido de renuncia a Juan Monserrat. Recordemos que el acuerdo, que ahora logró aprobarse por medio del fraude y la violación de mandatos, es el mismo acuerdo que aquel 29 de febrero fuera rechazado con un paro de 24 horas.

 

Por todo lo antedicho, es un acuerdo endeble y provisorio. Entre la base docente, totalmente separada de la conducción, tiene vencimiento en julio (o antes), porque es inevitable el pedido de reapertura, algo que la conducción intentará impedir por todos los medios. Quedó incluso planteada la necesidad de que sea la docencia quien negocie, y no UEPC.

 

Esto mismo está ocurriendo en el conflicto de los trabajadores de salud, quienes desconocen el acuerdo ruinoso que cerró tipo decretazo José Pihén (sec. General del Sindicato de Empleados Públicos). Ahora, en pie de lucha, con paro y movilización permanente de hospitales, UTS y ATE (gremios de la Salud donde se encuentra el activismo) discuten la paritaria directamente con el gobierno.

 

El conflicto docente dejó planteadas varias conclusiones: una es el quiebre total entre una minoría progubernmental, la conducción del UEPC, y las bases. Un sector tomó el camino de la desafiliación, que, aunque fruto de la bronca, sólo le allana el camino a la burocracia sindical. Otro sector activa hacia la organización y la lucha como única perspectiva.  

 

La otra conclusión es la nulidad política que representó la Lista Naranja- cabeza de la Pluricolor- que se candidateaba para relevar de manera burocrática a la Celeste, pero terminó votando junto a ella, impugnando las acciones directas de los docentes y las autoconvocatorias (tal como es su tradición) y defendiendo el acuerdo salarial y la conciliación obligatoria.

 

La última, y no menos importante, es la disposición de la docencia a la lucha para derrotar el ajuste de Schiaretti-Monserrat: ése es nuestro mandato. Para congregar a todo el activismo que rechazó la miseria salarial, que quiere que se vaya Monserrat y que enfrenta el vaciamiento educativo, el cierre de programas, los despidos, la falta de cargos como las maestras de Artes Plásticas y el robo a las jubilaciones, preparemos  rápidamente un Plenario Opositor de lucha, que resuelva una gran campaña por la derogación de la ley antijubilatoria 10333, la defensa del salario y un aumento del 40% y la intervención de las escuelas y la oposición  en el paro nacional del 4 de abril, donde exigiremos el Juicio y el castigo a todos los responsables políticos y materiales del asesinato de nuestro compañero Carlos Fuentealba. A organizar todas estas tareas y a fortalecer Tribuna Docente en toda la provincia.El acuerdo del 25% anual en dos cuotas (más Fonid, Fondo Nacional de Incentivo Docente), cerrado entre el gobierno y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), es un acuerdo de crisis. Juan Monserrat, secretario general, llevó al sindicato a la quiebra para garantizar el ajuste ordenado por el gobierno de Juan Schiaretti. El operativo montado incluyó a todo el Estado capitalista: Gobierno, Ministerio de Educación, Ministerio de Trabajo (conciliación obligatoria), Ministerio de Justicia y el propio kirchnerismo, que junto a representantes de HIJOS y a las Abuelas de Plaza de Mayo se hicieron presentes en la propia Asamblea Departamental para garantizar la aprobación fraudulenta del acuerdo, que terminó con un votación ajustada de 70 a 59.

 

La conducción de la UEPC prefirió el desconocimiento de los mandatos y el quiebre de la organización sindical antes de ser superada por la movilización docente. Su único objetivo es mantener la regimentación sobre el gremio para sostenerse como burocracia sindical. Durante todo el proceso la movilización fue incesante y destrabó todas las maniobras, incluso llegó a votar en todos los mandatos escolares el pedido de renuncia a Juan Monserrat. Recordemos que el acuerdo, que ahora logró aprobarse por medio del fraude y la violación de mandatos, es el mismo acuerdo que aquel 29 de febrero fuera rechazado con un paro de 24 horas.

 

Por todo lo antedicho, es un acuerdo endeble y provisorio. Entre la base docente, totalmente separada de la conducción, tiene vencimiento en julio (o antes), porque es inevitable el pedido de reapertura, algo que la conducción intentará impedir por todos los medios. Quedó incluso planteada la necesidad de que sea la docencia quien negocie, y no UEPC.

 

Esto mismo está ocurriendo en el conflicto de los trabajadores de salud, quienes desconocen el acuerdo ruinoso que cerró tipo decretazo José Pihén (sec. General del Sindicato de Empleados Públicos). Ahora, en pie de lucha, con paro y movilización permanente de hospitales, UTS y ATE (gremios de la Salud donde se encuentra el activismo) discuten la paritaria directamente con el gobierno.

 

El conflicto docente dejó planteadas varias conclusiones: una es el quiebre total entre una minoría progubernmental, la conducción del UEPC, y las bases. Un sector tomó el camino de la desafiliación, que, aunque fruto de la bronca, sólo le allana el camino a la burocracia sindical. Otro sector activa hacia la organización y la lucha como única perspectiva.  

 

La otra conclusión es la nulidad política que representó la Lista Naranja- cabeza de la Pluricolor- que se candidateaba para relevar de manera burocrática a la Celeste, pero terminó votando junto a ella, impugnando las acciones directas de los docentes y las autoconvocatorias (tal como es su tradición) y defendiendo el acuerdo salarial y la conciliación obligatoria.

 

La última, y no menos importante, es la disposición de la docencia a la lucha para derrotar el ajuste de Schiaretti-Monserrat: ése es nuestro mandato. Para congregar a todo el activismo que rechazó la miseria salarial, que quiere que se vaya Monserrat y que enfrenta el vaciamiento educativo, el cierre de programas, los despidos, la falta de cargos como las maestras de Artes Plásticas y el robo a las jubilaciones, preparemos  rápidamente un Plenario Opositor de lucha, que resuelva una gran campaña por la derogación de la ley antijubilatoria 10333, la defensa del salario y un aumento del 40% y la intervención de las escuelas y la oposición  en el paro nacional del 4 de abril, donde exigiremos el Juicio y el castigo a todos los responsables políticos y materiales del asesinato de nuestro compañero Carlos Fuentealba. A organizar todas estas tareas y a fortalecer Tribuna Docente en toda la provincia.

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