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18 de octubre de 2016

Córdoba: la UEPC y el Operativo Aprender

El debate en torno al operativo Aprender 2016 en Córdoba ha destapado las posiciones estratégicas en el terreno educativo y político, no sólo de la burocracia sindical, sino también de las agrupaciones que ofician de oposición a la Celeste en UEPC, el sindicato docente de la provincia. El secretario general Juan Monserrat se manifestó desde el principio contrario a cualquier posición de rechazo a la evaluación educativa. Su argumento de que los docentes en Córdoba votaron a Macri y que por eso no se puede rechazar la evaluación, porque ese rechazo no solamente no sería bien visto por la sociedad, sino tampoco por los propios docentes y la comunidad educativa, encubre su propia posición, que es la de avalar la evaluación anti-educativa del macrismo. Por eso, la Celeste de UEPC no desarrolló ninguna campaña, no ya para rechazar o suspender el “Operativo Aprender 2016”, sino ni siquiera para cuestionarlo en lo más mínimo.

De manera tardía, la UEPC publicó un documento en el que, en tres exiguas páginas, expone las “características y limitaciones del Aprender 2016”, según reza el subtítulo.  El documento no fue ni siquiera difundido en las escuelas, sino simplemente girado de forma digital a los delegados, a los que se sometió a la maniobra de votar a favor o en contra de ese documento en la asamblea. En ningún momento el documento de UEPC cuestiona la orientación social, política, privatista e incluso antisindical del operativo de evaluación. No alerta sobre las necesidades empresariales que orientan el operativo ni sobre el ataque a las condiciones laborales docentes que se trae bajo el brazo. Por supuesto, se cuida muy bien de plantear una salida o un rechazo a la evaluación y no emite ninguna posición que organice a los docentes para enfrentar este operativo.  El documento de UEPC se explaya en justificaciones legales de la evaluación educativa con argumentos de Estado para defenderla, y reivindica haber participado como sindicato en “el Consejo Provincial de Políticas Educativas para el desarrollo de una propuesta de Autoevaluación Institucional”.  Sólo le cuestiona al Operativo Aprender 2016 algunos “problemas metodológicos”, para lavarse la cara frente a tamaña entrega. En síntesis, la UEPC asume en tres páginas su defensa del operativo de evaluación macrista, herencia K de la que no reniega el actual presidente.

Pero el dardo envenenado de Monserrat no apunta hacia ningún operativo de evaluación, sino sobre todo a la oposición docente nucleada en la Lista Pluricolor, dirigida por la Naranja (kirchneristas) e integrada por Patria Grande, PCR, Libres del Sur, el MST e Izquierda Socialista. Algunos sectores de la Lista Pluricolor habían presentado a Monserrat un pedido formal de que haga pública su posición frente al Operativo Aprender 2016, reivindicando la posición de CTERA y reclamándole a UEPC acciones para suspender el operativo en Córdoba. El pedido, firmado también por Izquierda Socialista y el PTS, asumía la posición de CTERA y le reclamaba a Monserrat hacer como Sonia Alesso. El planteo desconoce la responsabilidad del mismo Monserrat en la Confederación como Secretario de Organización y encubre el compromiso de la propia CTERA, cuyo reclamo de suspender el operativo no pasó de un pedido formal sin convocar a ninguna medida de lucha nacional para hacerlo efectivo.

Ahora, la sola edición del documento, apelando a algunos argumentos de la CTERA, parece haber cubierto las expectativas de la oposición pluricolor. La Naranja evitó pronunciarse y se mantuvo al margen del debate. El MST fue más lejos y en la asamblea provincial, saludó efusivamente el documento de la Celeste y le hizo algunos agregados que fueron tomados y aplaudidos por el propio Monserrat. Otras agrupaciones de la Pluricolor también congeniaron con el posicionamiento de UEPC de pronunciarse “críticamente” frente al Operativo Aprender. Pero ninguna hizo un planteo de lucha concreto para rechazar la evaluación. Desde Tribuna Docente, integrantes de la Lista Fucsia, en cambio, no sólo rechazamos el documento elaborado por UEPC, sino que mocionamos el paro el día 18, para enfrentar el operativo. Esta moción no fue votada por ninguna fuerza de la Pluricolor, que apoyó de conjunto la moción Celeste que evitaba tomar medidas contra la evaluación.

Este acuerdo programático entre la Celeste y la Pluricolor, que se viene profundizando desde hace tiempo, lleva a entregarle a la burocracia el programa y a bajar las reivindicaciones de las escuelas. Es el caso en este momento del reclamo por la vigencia de la ley jubilatoria provincial 8024 o por el pedido de un monto salarial a diferencia del bono que ya asumió la directiva de UEPC. La ausencia de una posición estratégica independiente de la conducción Celeste bloquea a la Pluricolor como oposición a la burocracia dentro del sindicato, la anula como expresión de la lucha y los reclamos de las escuelas. Por eso batallan contra cada iniciativa independiente, bloquean cualquier autoconvocatoria y se suman a la celeste para acusar a la Fucsia y a Tribuna Docente de inorgánicos.  La izquierda y las agrupaciones combativas de la pluricolor, que se someten a los contubernios de la Naranja con la Celeste en cada asamblea, deben sacar estas conclusiones y defender la perspectiva de intervención independiente y antiburocrática en UEPC. Sobre esta base proponemos el debate abierto y franco para desarrollar un frente único que desplace a la política gubernamental de la Celeste de nuestro sindicato.

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