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17 de noviembre de 2016 | #1437

En el Hospital Garrahan, vamos con la Lista Roja

El 30 de noviembre tendrán lugar las elecciones de Junta Interna de ATE en el Hospital Garrahan. Se presentará una sola lista, la Roja, que encabeza dicha junta hace varios años. La burocracia kirchnerista de la seccional Capital (Verde y Blanca) retrocedió al extremo de ni siquiera proponerse la formación de una lista. 
 
El hospital tiene una administración especial mediante un Consejo, cuyos cuatro representantes son designados por los gobiernos de la Ciudad y Nación -dos cada uno. Este organismo es ejemplo por excelencia de la colaboración política entre macrismo y kirchnerismo: Oscar Trotta, del FpV, se mantiene atornillado en su sillón, antes como representante del gobierno K, ahora con el aval del macrismo. La “compañera” de este kirchnerista, presidenta del Consejo es Graciela Reybaud, ex ministra de Salud por el PRO en la Ciudad, y responsable por ello de la represión en el Borda. El Consejo de Administración fue cómplice del recorte de presupuesto que aplicó el macrismo; además, son responsables de la aplicación de una “carrera hospitalaria” que fue pionera entre los planes de “modernización”, pues barrió con derechos históricos como la antigüedad, la escala salarial y la equidad retributiva frente a idéntica tarea.
 
Mientras consejeros y miembros del área de conducción perciben sueldos de seis cifras (entre 100 y 150 mil pesos mensuales), un camillero de reciente ingreso no llega los 13 mil (línea de pobreza). Detrás del marketing que promociona al Garrahan como una institución modelo, se esconde una realidad de miseria salarial y flexibilidad laboral muy intensa. Las consecuencias no sólo las pagamos los trabajadores: por ejemplo, se mezclan pacientes que deberían estar aislados con aquellos que no, se acaba de inaugurar un resonador sin contratar nuevo personal y crecen las carencias de infraestructura irresueltas por falta de recursos. 
 
La Lista Roja emerge como un frente único de trabajadores contra la política de la patronal, donde convergemos diversas corrientes de la izquierda junto a compañeros no agrupados. La metodología de elección de sus candidatos y programa la distingue de la burocracia, ya que fue mediante votación en asamblea de sus simpatizantes. En ese proceso, dos compañeros de la Agrupación Naranja resultamos votados: Mariana y quien escribe. Vale destacar que la Naranja es una agrupación de larga data en el hospital, que agrupa en su seno a protagonistas de las históricas luchas como la huelga de 2005, y a compañeros de más reciente ingreso. En el último período recorrimos los sectores para impulsar todas las luchas que desarrolló la interna, como la importante pelea por los 5.000 pesos fijos junto a la Asociación de Profesionales. Además, fuimos impulsores de la organización por las 6 horas para enfermería, que oportunamente recogió el apoyo de más de 500 compañeros en el plebiscito. 
 
Ahora mismo se desarrolla una fuerte pulseada. La patronal está a la ofensiva, mediante sanciones arbitrarias, negativa a otorgar licencias y fuertes presiones para flexibilizar las condiciones de trabajo (más pacientes por enfermero, polifunción, etc.). Frente a ello, hay una respuesta de los trabajadores, con paros y “latazos” que es preciso desarrollar. La Junta Interna de ATE está a la cabeza de estas luchas, frente a la entrega completa de UPCN y Sutecba, que en manos de la burocracia son agentes de la política del Consejo. Tenemos enormes desafíos de cara al año próximo y es preciso convocar a más compañeros con nuevas iniciativas de acción. Debemos reforzar la organización clasista de trabajadores.
 
La máxima votación posible a la Roja el próximo 30 será un aliciente a esa perspectiva. 

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