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4 de mayo de 2017 | #1456

“Houston: tenemos un problema”

Los petroleros siguen luchando
En el mismo momento en el que el presidente Mauricio Macri, el ministro de Energía, José Aranguren, y el secretario general del Sindicato de petroleros privados de Neuquén y Río Negro, Guillermo Pereyra, se encontraban en Houston en busca de inversiones para Vaca Muerta, los obreros despedidos de OPS, SP, Bacs, Amuc y Ransdtal realizaban numerosos piquetes, que lograron paralizar 14 yacimientos, entre ellos, el de mayor producción de tight gas de toda Vaca Muerta: El Orejano. Reclaman, desde hace meses, ser reubicados en alguna empresa del sector. Al mismo tiempo, ante la amenaza de 60 despidos en Petrogas, una empresa de servicios, los trabajadores han paralizado todo el yacimiento Loma de la Lata, que opera YPF.
 
El ‘operativo Houston’ -que apunta a la entrega de los recursos energéticos nacionales, en base a un precio subsidiado del gas que pagan los usuarios con tarifazos, y de una enorme flexibilización de los trabajadores petroleros- ha quedado cuestionado por una extraordinaria acción obrera.
 
Al cierre de esta edición, el diario Río Negro informa sobre un principio de acuerdo donde se estarían incorporando a las empresas a la mitad de los despedidos y otra parte cobraría un subsidio hasta ser reubicados.
 
El significado de Pereyra en Houston
 
El presidente Macri fue a Houston en busca de algún ‘brote verde’. La participación de Guillermo Pereyra en la delegación argentina que viajó a Norteamérica representa un claro mensaje de confiabilidad a las patronales petroleras yanquis. Es la señal de que todos los actores, incluida la dirigencia sindical, se encuentran alineados y al servicio de maximizar las ganancias de las petroleras.
 
Pereyra, encarna la tristemente célebre vanguardia antiobrera de la dirigencia sindical argentina. Fue él, junto con el gobierno de Macri, quien viabilizó el reclamo patronal de destrucción del convenio colectivo de los obreros petroleros. Pereyra se anota entre los dirigentes sindicales que carnerearon el paro nacional del 6 de abril. Anticipó, hace un mes atrás, que se postergará para un momento indefinido la negociación paritaria.
 
La delegación argentina se reunió con el capo de Halliburton. Seguramente se encargó de “dar fe” del papel propatronal que jugó Pereyra en el curso de la extraordinaria huelga que protagonizaron los obreros de Halliburton, en enero pasado, contra la implementación de la adenda flexibilizadora del Convenio Colectivo de Trabajo.
 
No han sido derrotados 
 
Los despedidos de OPS que realizan los piquetes, conocidos como “los viejos de Montaje Rincón de los Sauces”, han realizado numerosas medidas de fuerza reclamando ser reubicados en otras empresas. Días atrás, también trabajadores de Clear y de HP se concentraron en las puertas del sindicato, reclamando que se les pague el subsidio de 20.000 pesos que el mismo prometió pagar a los trabajadores despedidos, y que aún no lo ha hecho.
 
En varias empresas de servicios especiales (Halliburton, Weatherford, Cal Frac, etc.), en el último mes, se han realizado ‘plantadas’ o quites de colaboración contra la implementación de la adenda flexibilizadora y, en algunos casos, contra maniobras pérfidas de las empresas, que intentan flexibilizar al palo las condiciones laborales, apoyándose en el desconocimiento de la letra final del nuevo convenio.
 
A pesar de la dirigencia sindical, los petroleros neuquinos no han sido derrotados. En el curso de la lucha contra los despidos, por los puestos de trabajo, por la anulación de la adenda flexibilizadora del Convenio Colectivo de Trabajo y por el salario, es necesario forjar una nueva dirección en el gremio. Es una condición determinante para llevar todas esas reivindicaciones a la victoria.

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