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8 de junio de 2017

Danone atenta contra el derecho a huelga

Estimulada por los ataques de Macri y los gobernadores a los trabajadores lácteos, la empresa descontó días de paro y amenazó a los obreros.
Por Corresponsal
Circulo sindical Almirante Brown
Mediante apercibimientos y amenazas, la patronal de Danone ha arremetido en el período reciente contra el derecho a huelga de sus empleados, envalentonada por las invectivas del gobierno macrista y todo el arco opositor contra los trabajadores lácteos.
 
Los ataques son múltiples. En primer lugar, se descontó del salario de los trabajadores el pago de un día, en represalia por el paro del 4 de mayo en solidaridad con los compañeros de Sancor. En esta línea, en la planta de General Rodríguez se colocó un cartel anunciando que no se abonará el salario de quienes se adhieran a cualquier medida de fuerza; mientras que en la planta de Danone Longchamps los trabajadores del sector Bandejines fueron apercibidos por la patronal, después de un cese de actividades y asamblea de cuatro horas, en reclamo por los derechos adquiridos al descanso cada dos horas trabajadas.
 
 
La entrega del sindicato
 
La burocracia sindical, liderada por Héctor “Etín” Ponce –secretario general de Atilra y a la cabeza del Consejo Nacional Lácteo–, no impuso ningún tipo de plan de lucha para rechazar estos descuentos y apercibimientos. Todo lo contrario: juegan a la desmovilización y desmoralización, con maniobras de contención.
 
Como toda corriente sindical proveniente del riñón del kirchnerismo, Atilra posa de combativa al tiempo que garantiza el ajuste, limitándose a la perspectiva del “volveremos”. El ejemplo más claro de esto es que, 24 horas después del paro del 4 de mayo, la burocracia firmó con las patronales y el gobierno el congelamiento del salario y la liquidación del convenio colectivo de trabajo –endurecimiento del presentismo, eliminación de licencias pagas y horas extras, etc.
 
Este retroceso fue impuesto a los trabajadores del gremio bajo la extorsión de una amenaza sobre los puestos de trabajo, como sucede en Sancor. Se busca dejar el “costo laboral” por el piso, para que las patronales como Arcor tengan asegurada una ganancia absoluta. La “competitividad” es utilizada como factor de disciplinamiento de la clase obrera.
 
La avanzada incluye también una reducción de los aportes patronales, que será descargada a los trabajadores mediante cobros adicionales para la atención en Ospil, la obra social del gremio.
 
 
Plan de lucha
 
Ante el ataque a las condiciones de los trabajadores por parte del gobierno y las patronales, debemos responder con un plan de lucha. La pasividad cómplice de la burocracia sindical debe ser superada con el método de asambleas y plenarios con mandato, que unifiquen a todo el movimiento obrero detrás de un programa de lucha con independencia política de todos los partidos del régimen.
 
Vamos por un Congreso del movimiento obrero y la izquierda que marque el camino de una salida  de fondo a la crisis.
 
Rechazamos los apercibimientos y toda persecución patronal y exigimos la restitución del dinero descontado ilegalmente por la patronal
Por una asamblea general del gremio que impulse un plan de lucha y paritarios electos en asamblea que luchen por un programa de recuperación salarial.
Ningún convenio colectivo puede ser modificado sin mandato de asamblea, sin la más amplia deliberación.
Apertura de los libros de las obras sociales a comisiones electas por asamblea.

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