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28 de diciembre de 2017

Los responsables de la explosión de la planta cerealera

Hay que parar la masacre laboral en el cordón industrial de San Lorenzo: elegir en asamblea, en todas las plantas, comités de seguridad e higiene.

La explosión en la planta cerealera Cofco (ex Nidera) que dejó una veintena de heridos y un operario muerto era altamente previsible y anunciada.

La explosión tiene tres responsables claros: el primero de ellos es el gigante cerealero chino Cofco, que compró Nidera como parte de su gran lucha con el imperio Cargill por el mercado mundial de granos.

La empresa asiática fue, en sus orígenes, el brazo de Pekín para importar alimentos básicos cuando el país era pobre y estaba aislado. Desde entonces, no ha hecho más que escalar posiciones, y en la actualidad factura 59.000 millones de euros. La Cofco gastó silenciosamente miles de millones de dólares en comprar campos de caña de azúcar en Australia, viñedos franceses y plantaciones de soja en Brasil. Quiere convertirse en una de las mayores compañías de alimentos del mundo, y ahora está explorando oportunidades de negocio en el mayor exportador mundial de productos agrícolas, Estados Unidos.

Ninguna de estas millonarias inversiones fue destinada a mejorar la seguridad de la planta cerealera, pese a que era sabido que la misma era un polvorín: “la planta estaba parada desde hace seis meses porque reventó un enfriador. Se vienen apagando estas celdas donde hay hasta 200 mil toneladas de semilla. Si hubiera tecnología, sabrían que había peligro de incendio. Pero si había sensores, no estaban funcionando”, declaró Pablo Reguera, el secretario general de la burocracia del sindicato de Aceiteros San Lorenzo (El Ciudadano, 27/12)

El segundo responsable es el gobierno provincial del Frente Cívico, que ha derivado la seguridad de los trabajadores al funcionamiento de comités mixtos de seguridad e higiene pactados con la burocracia de los gremios, con el resultado de más de una docena de obreros muertos en los parques industriales de la provincia. Los comités mixtos no tienen poder de parar preventivamente la producción, para lo cual requieren la autorización del Ministerio de Trabajo. Pero “acá estuvo el ministerio de Trabajo y todos los integrantes de seguridad. Cada vez que vinieron dijeron que se podía trabajar y desgraciadamente se equivocaron” (ídem)

El tercer responsable es Pablo Reguera. Siguiendo la política del burócrata de la Uocra, Gerardo Martínez, ante cada muerte Reguera exhibe la “coartada perfecta”, que son las denuncias formuladas a un Ministerio de Trabajo provincial pagado por las mismas cerealeras. Con este procedimiento, Reguera salva su alma cada vez que hay un muerto, para 24 horas el gremio, y siguen la inseguridad laboral, las muertes obreras y la dictadura de las patronales cerealeras en los lugares de trabajo.

Reguera es corresponsable de las muertes de los obreros aceiteros. No merece estar un día más al frente del sindicato. Hay que para esta masacre laboral Es necesario elegir comités de seguridad e higiene elegidos en asamblea con poder de parar preventivamente cada planta hasta que estén dadas las condiciones de seguridad.

Los protocolos que actualmente se siguen en las cerealeras son los de la propia empresa y no surgen de la opinión d e los trabajadores. El cuadro es igual en todo el cordón. La CGT de San Lorenzo debe convocar a un paro general de repudio y llamar a elegir en asambleas de todas las plantas estos comités de seguridad e higiene que establezcan su propio protocolo de seguridad sin intervención alguna de las patronales y del corrupto Ministerio de Trabajo de la provincia. De lo contrario, seguirán las muertes obreras.


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