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14 de enero de 2018

[Reforma laboral] Una reforma antiobrera

Presentación del material elaborado por el Partido Obrero.

Presentación del material elaborado por el Partido Obrero para desarrollar una campaña contra la reforma laboral, que contiene también un análisis del articulado original y de los cambios realizados al proyecto.

Aunque no pudo evitarlas, el movimiento obrero libró una formidable lucha contra las reformas previsional e impositiva, la primera fase del plan de guerra de Macri y los gobernadores.

Se viene una segunda: la lucha para que no pase la Reforma Laboral, contra los despidos, especialmente en el Estado, y la lucha salarial de paritarias ante el recrudecimiento inflacionario que estalla con el 3% de diciembre.

Marcos Peña, el Jefe de Gabinete, anunció sesiones extraordinarias en febrero para imponer la reforma laboral pero ha tenido que retroceder después del golpe recibido por las enormes movilizaciones obreras de diciembre. Los artículos que “limó” la burocracia sindical, son pan para hoy y hambre para mañana: lo que la patronal y el gobierno no impusieron en los 127 artículos que quedaron en pie, lo impondrán mediante convenios a la baja, a través de la Justicia laboral que regimenta y extorsiona a su favor, a través de decretos y aun de la reglamentación de la ley.

La prueba la tenemos en el MegaDNU de Macri del 12 de enero de este año, que permite embargar cuentas sueldo y que reduce el monto de las multas y otras sanciones a las empresas que tengan trabajadores no registrados –o sea en negro. Nada menos, cuando el 34,4% de los trabajadores argentinos están en negro. El gobierno empezó la reforma laboral a decretazo limpio.

Por otra parte, lo que venden como “positivo” de esta ley de Reforma Laboral es negativo. El llamado blanqueo es un mecanismo de impunidad al evasor y rebaja de aportes patronales que afectará a la Anses. En 2014, bajo el kirchnerismo y con el voto del macrismo –en ese momento en la oposición–, se aprobó una ley de rebaja de aportes y amnistía de multas a los evasores para las empresas de hasta 80 empleados que blanquearan a sus trabajadores; hoy, a más de tres años vista, el trabajo en negro alcanza el 34,4%: aumentó en vez de bajar. Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda hemos presentado un proyecto de blanqueo basado en la estabilidad laboral de los trabajadores que notifiquen al Estado y la patronal esa condición: fue rechazado por los bloques del poder y por la burocracia sindical y sus diputados.

 Lo mismo vale para “Agencia de Evaluación de Tecnologías de Salud”, que se crea en realidad contra las demandas de los afiliados, que son las familias trabajadoras. Esto, presentado como positivo por el Triunvirato de la CGT, es en defensa del manejo de las cajas de las Obras Sociales en manos de las direcciones sindicales, no de los afiliados. Nosotros defendemos la salud gratuita y universal de los trabajadores y la apertura de los libros de las Obras Sociales a comisiones electas en asambleas obreras. Rechazamos de plano esta “agencia de prestaciones complejas” para perjudicar la salud de las familias trabajadoras.

Es cierto que la rebaja de aportes se sacó de la ley laboral. Pero se incluyó (y se aprobó) en la reforma tributaria. Es un acto de cinismo de la dirección de la CGT mirar para otro lado, porque el paquete de leyes contra los jubilados, los contribuyentes y los trabajadores es uno solo.

Por otro lado, la ley finalmente no dispone los “fondos de cese de empleo” –un régimen similar al de la construcción, donde no existe la indemnización–, pero piensan implementar esto en los convenios (la ley lo habilita).

En lo esencial, promueven un esquema por el cual los convenios pueden perforar a la baja la legislación general. Es la destrucción del derecho laboral y conquistas que nos costaron décadas de lucha a los trabajadores argentinos.

En consideración de eso hemos publicado la crítica entera al proyecto inicial de 144 artículos: en ese articulado está toda la política patronal del gobierno, que tratarán de imponer por una vía o por otra. El pacto con los gobernadores, desde María Eugenia Vidal hasta Alicia Kirchner, demuestra que es una posición de todas las expresiones políticas patronales. Tiene también el apoyo de la UIA, los bancos, la patronal agraria e incluso las Pymes. Se trata de una ofensiva que tenemos que enfrentar y desmantelar los trabajadores con nuestra fuerza, que es enorme si superamos el freno de la burocracia sindical.

La burocracia sindical

La CGT, su Triunvirato, y un equipo de abogados de las distintas fracciones del Concejo Directivo, negociaron la reforma en función del “unicato sindical”, de sus privilegios de casta amparados por el Estado, del manejo de las cajas y del ataque a los sindicatos de base “simplemente inscriptos”, a los cuerpos de delegados independientes y al clasismo. A eso se refirió Macri cuando habló de que “sobran sindicatos”.

En consideración de este derrotero, publicamos también un trabajo comparativo entre los 144 artículos iniciales y los 127 que quedaron. La conciencia de cada trabajador sobre lo que significa la Reforma Laboral es vital para unirnos y derrotarlos.

La descomunal movilización obrera de los días 14 y 18 de diciembre, con todos los paros por abajo del sindicalismo combativo, mostró la enorme disposición de lucha de los trabajadores. A su vez, los cacerolazos que los siguieron por la noche demostraron que los trabajadores no estamos solos.

Vamos por un paro activo nacional para que la Reforma Laboral no pase. Unamos esa lucha a la pelea por el salario y contra todo despido. Impulsemos asambleas y plenarios con mandato de todos los sindicatos. Vamos por un Congreso de delegados mandatados de todo el movimiento obrero para decidir el programa y los métodos para llevar adelante el paro. Unidos no podrán con nosotros. Que la Reforma Laboral no pase.

Seguí leyendo: 
El texto pactado con la CGT

El texto original, en 15 puntos

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