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20 de marzo de 2018

Santa Fe: por la reincorporación de los despedidos en Cargill

Todo nuestro apoyo a la lucha de los aceiteros

 

En el mes de enero la patronal despidió a 44 obreros de las plantas de Villa Gobernador Gálvez (Gran Rosario), Alvear y uno en Bahía Blanca.

De esta manera la patronal incumplió un primer acuerdo que establecía que no habría despidos y que solamente se irían los compañeros que quisieran hacerlo por su voluntad.

Luego de cumplida la etapa de la conciliación obligatoria, la patronal confirmó los despidos de 33 obreros; los otros aceptaron el retiro voluntario.

 

Avanzada patronal

Como han denunciado los dirigentes del Sindicato, “no hay ningún problema de crisis en la producción. Cargill es la empresa que más granos exportó el año pasado”, con ganancias siderales.

Los despidos en Cargill son la avanzada de la Cámara Empresarial Aceitera que apunta a golpear la organización sindical y cambiar la correlación de fuerzas dentro de las fábricas y con la Federación de conjunto. Apuntan a crear las condiciones para atacar el convenio y que las próximas paritarias sean a la baja. La cámara patronal ya rechazó el 22-23% reclamado por la Federación y planteó el techo macrista del 15%.

Para debilitar la lucha y llevarla al desgaste, la patronal de Cargill realiza una maniobra clásica, un “lockout” de hecho en las plantas de Villa Gobernador Gálvez y Alvear, llevando maquinarias y producción a otras plantas que tiene en Puerto San Martín en momentos que entran los miles de camiones por la cosecha gruesa. Mientras tanto sigue pagando los sueldos a los obreros de estas plantas paradas y los despedidos están en la puerta sin cobrar.

El pulpo sojero fue más allá con su política con otra maniobra para profundizar la división del gremio. Cerró anticipadamente (en un 15%) las paritarias aceiteras en la regional de San Lorenzo (que está por fuera de la Federación) comandada por Pablo Reguera (dirigente del kirchnerista Movimiento Obrero Santafesino).

Estamos frente a una ofensiva de conjunto, patronal-gubernamental, que hace necesario una respuesta de toda la Federación Aceitera. Esa fue la experiencia con las paritarias del 2015 donde la Federación tuvo que ir a una huelga general de 25 días y bloqueos en los puertos de San Lorenzo para quebrar la política antiobrera de la cámara patronal.

Este es el norte, una lucha a fondo de toda la Federación contra los despidos y por las paritarias.

Las patronales se apoyan en la actual política de ajuste de Macri y los gobernadores que han cerrado fila contra el salario de los trabajadores y las condiciones de trabajo. Del gobierno de Miguel Lifschitz, los trabajadores no tienen nada que esperar.

 

Doble discurso

Luis Contigiani, el único diputado nacional del Partido Socialista, se dio el lujo de ir a la puerta de Cargill “a brindar su apoyo” a los trabajadores. Lo mismo hizo frente a los despidos en el Inti, invitado por ATE Rosario alineada con “Cachorro” Godoy.

Lo que hace Contigiani es “chamuyo” electoral “progresista”. Es lo que ocurrió con los cierres y despidos en fábricas donde siempre hacen “gestiones” que no resuelven el reclamo de los obreros pero sirven para frenar la organización y lucha de los trabajadores hasta que las patronales imponen su política. Algunos ejemplos: Mahle; Paraná Metal; Mefro Wheels; Refinería Oil y sigue la lista.

Es el mismo doble discurso que están usando con el debate sobre el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Mientras los funcionarios en la provincia hablan de apoyarlo, Contigiani aparece incluido en el listado que votaría en contra.

La posición expresada por Carlos Del Frade (diputado provincial por el Frente Social y Popular) pidiendo al gobierno de Lifschitz que se defina y apoye a los trabajadores de Cargill es ruinoso para la lucha de los obreros porque abre expectativas en un gobierno, el del Frente Progresista, que ya definió claramente su posición de subordinación a la política de ajuste de Macri. Firmó el pacto fiscal y amenazó con descuentos a los docentes en lucha que rechazaron junto con los estatales y municipales una paritaria de miseria.

 

Por una lucha de conjunto

 Junto a la lucha de los trabajadores de Cargill y de la Federación Aceitera es necesario impulsar la convocatoria a un Plenario Regional de Base del movimiento obrero para organizar un plan de acción contra los despidos en Cargill y en las empresas de la zona como Fábrica militar, Vasalli y los cierres de la Refinería Oil de San Lorenzo y Mefro Wheels de Rosario; que fije una clara denuncia de la política de ajuste de Macri, los gobernadores y las patronales y en apoyo a todas las luchas.

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