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4 de abril de 2018

UOM: paritarias y congreso nacional

Por un plan de lucha en defensa del salario y los puestos de trabajo.

Del 17 al 19 de abril se realizará el congreso nacional de la UOM en Mar del Plata.

Uno de los puntos que se tratará, y que más preocupa a los trabajadores, es el acuerdo paritario. El monto que el gremio solicitó no cambia un ápice la miseria que venimos cobrando los trabajadores metalúrgicos, los peores pagos de la industria. Para la categoría más baja, Caló pide $17.000 (lo que equivale a un 20% de aumento respecto al salario mínimo anterior), monto en el que entra todo lo que se cobra por fuera de la hora convenio (conformado): adicionales, antigüedad y premios quedan absorbidos; para el resto de las categorías, ciñéndose a los techos del gobierno, un 15% en dos cuotas (10% y 5%) más una suma no remunerativa, que ya se había solicitado el año pasado. 

Esto significa un enorme golpe al salario real de los trabajadores metalúrgicos; que se profundizará por la subida del dólar y los "tarifazos" en el transporte y los servicios públicos. 

¡Basta de despidos y suspensiones! 

El otro tema central para los trabajadores metalúrgicos es la sangría de los despidos, las suspensiones y el cierre de fábricas. Según el propio Caló son 1.200 puestos de trabajo menos y 740 suspensiones, solo en estos tres meses.

La política del gremio frente a esta masacre ha sido la capitulación ante las patronales. El caso de Tierra del Fuego es ilustrativo: la UOM regional suscribió un acuerdo con Afarte (cámara patronal de fabricantes de electrónica) que congela los salarios durante dos años (junio 2018-junio 2020) a cambio de un “compromiso de paz social”, que no obliga a nada a los empresarios porque la preservación de los puestos de trabajo dependerá de la recuperación del mercado, cosa que nadie asegura -más bien se prevé lo contrario. 

En ningún momento el gremio tomó medida alguna y allí donde las bases reaccionaron, ocupando las plantas, la UOM intervino no para impulsar y rodear de solidaridad sino para desactivar todo y allanar el camino a los planes patronales, como ocurrió en Envases Del Plata o en Stockl.

La única salida ante los cierres o despidos masivos es la ocupación, para imponer la apertura de los libros contables, a fin de conocer el estado real de la crisis, y exigir la expropiación sin pago y su puesta en marcha con financiamiento estatal y bajo gestión obrera.

El "verso" de las importaciones. 

El freno a las importaciones que reclama la UIA y las patronales es al mismo tiempo una extorsión contra los trabajadores. Mientras disputan subsidios y exenciones impositivas, reclaman también la modificación de los convenios, para incorporar flexibilidad, presentismo y aumentos por productividad; además de la eliminación de indemnizaciones y su reemplazo por un "fondo de desempleo ", la extensión de la jornada legal y la reducción de las vacaciones.

Este el “meollo” de la reforma laboral, que el congreso de Mar Del Plata debe rechazar de plano y llamar a enfrentar con la huelga general.

Que se voten los delegados paritarios y un Congreso de Bases de la CGT

El congreso de Mar del Plata debe votar un pliego de reclamos, que parta de la defensa del salario y de los puestos de trabajo: ¡25% de aumento para todas las categorías, en una cuota e indexado por inflación! ¡Que los paritarios sean electos por el propio congreso!

Las jornadas del 14 y 18 de diciembre contra la reforma previsional, de la que fuimos parte muchos metalúrgicos e incluso algunas seccionales de la UOM, mostraron la fuerza de la clase obrera y la predisposición de lucha de las bases, en contraste con las direcciones que siguen pactando con el gobierno.

Un congreso de bases de la CGT, con delegados electos por asambleas de fábrica -y no con el método de las listas sábanas clásico de los confederales-, para votar un programa, un paro activo y un plan de lucha, sería un enorme paso adelante.

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