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25 de abril de 2018

Un análisis del “recurso preventivo” de Carrefour

Una de las resultantes de la brutal crisis económica es el proceso recesivo y la fuerte ofensiva de las patronales de suspensiones y despidos. Muchas de ellas están apelando a los llamados Recursos Preventivos de Crisis. La multinacional Carrefour se ha acogido a este recurso.

El origen de estos “recursos” patronales data de Menem y Cavallo. 
La norma se encuentra en el capítulo VI de la "Ley de Empleo" (24.013) del año 1991, donde se viabilizó toda la precarización laboral en la Argentina pues además de los “recursos” se habilitaron contratos temporarios, pasantías, empleo "joven" y todo tipo de contratos basura.

El mecanismo más brutal de este “recurso” es que cuando lo acepta el sindicato, la batuta de la negociación la toman el Ministerio de Trabajo, la burocracia sindical y la patronal, sustrayendo la participación de los cuerpos de delegados y de la asamblea fabril.

La burocracia de Armando Cavalieri aceptó el Recurso sin prácticamente hacer ninguna resistencia, solo hubo una corta ocupación del Carrefour Warnes y una movilización protagonizada, ambas, por la oposición burocrática a Cavalieri. Y luego hubo un paro de unas horas de los Carrefour previo a la firma de la primera acta del Recurso.
 
Veamos el análisis de la misma.

Todo trabajador y trabajadora debe saber siempre que estos recursos patronales rigen un período extenso de tiempo, el de Comercio alcanza hasta 31 de marzo del 2021. Por supuesto, pueden dar lugar a modificaciones y a nuevas actas aun más perjudiciales dentro del propio Recurso, por eso han firmado que en marzo del 2019, del 2020 y del 2021 rediscutirán el acuerdo en una “Comisión de seguimiento”.

La primer acta firmada por Cavalieri es una obra de ingeniería del terror. Consta de tres partes: el problema salarial, el problema de los despidos y los eventuales cierres y el pedido de evasión de la empresa de los aportes a la seguridad social. 

Salario

En lo extenso de la parte salarial, la empresa y la burocracia tratan sin éxito de demostrar que el recurso no afecta el salario ya vigente, sin embargo anuncia que a partir de abril cambiarán los recibos de sueldo incluyéndose dos tipos de remuneraciones, la del convenio y otra llamada “adicional empresa”. Carrefour, como todos los grandes súper, tiene una especie de acta de empresa que cuando se firma las paritarias al porcentaje que se acordó se le suma un adicional idéntico, al sueldo conformado (básico, más premios y presentismo etc.). Este acta firmada por Cavalieri establece por primera vez un tope a esa diferencia que paga Carrefour. El monto de este adicional no puede pasar de 3480 pesos (punto 4 del acuerdo).

Ponerle topes a las actas acuerdo de empresa es una vieja aspiración de las grandes patronales. Están en discusión por este mismo problema los trabajadores de Alba, de Acindar, y en las grandes plantas automotrices y ahora seguramente pedirán todos los grandes súper eliminar “los privilegios” de pagar un aumento por encima de lo pactado en el convenio. 

El acta se cuida en establecer que en principio no habrá otras quitas salariales previstas pero el Ministerio -si homologa- sabe bien que la nefasta ley de Menem–Cavallo prevé, en el proceso del recurso, la posibilidad de quitas salariales y modificaciones del convenio, lo que deja en el limbo el futuro de próximos acuerdos salariales y posibilita condiciones de trabajo a la baja. 

Despidos

La segunda parte del acta deja establecida una hipotética solución de achique de personal que sería producir 1000 despidos encubiertos. Esto tiene fecha de vencimiento en abril del 2019 y plantea: el pago del 150% de la indemnización a los que se acojan a “retiros voluntarios”, pero los dejan en banda respecto a la obra social, con puntuales excepciones; a las embarazadas le cubren la obra social 18 meses, 12 meses a los que trabajan en Carrefour siendo parejas, y darán una gratificación de 24 meses a los que le falten dos años para jubilarse (que en los súper son la mínima expresión por la continua volatilidad de los puestos de trabajo). Cavalieri en el acta ni siquiera garantiza la obra social de los hipotéticos1000 retiros voluntarios.

El acta deja abierta la posibilidad de cierres de locales a condición de que la empresa informe al Ministerio de Trabajo y al sindicato con 30 días de anticipación. No es inocente que está en la picota el cierre de Carrefour Warnes que es la base social de la oposición a Cavalieri, lo que adelanta que la conducta del sindicato nacional será con “beneficio de inventario” frente a los cierres.

Rebaja de aportes

Lo más controvertido del acta firmada es que la empresa y el sindicato piden una homologación delicada, pues implica, en palabras simples, que el gobierno se haga cargo de estas indemnizaciones excepcionales de 150% al pedir por otra vía que se exima a Carrefour del pago del 50% de las contribuciones previsionales correspondientes a la seguridad social de todo el personal. Haciendo números si se descuenta el 50% de los aportes patronales de los 18.900 empleados que tiene Carrefour en todo el país, con los despidos gana plata. Claro está que el gobierno sabe que detrás de esto habrá un reclamo de los grandes supermercados que nuclean a casi 120 mil trabajadores en el país. 

El acta en conclusión es que Cavalieri y Carrefour reclaman juntos que la “restructuración” de la empresa la paguen los trabajadores y el Estado. 

 Todas estas cuestiones se tienen que conocer y debatir en asambleas por sucursal para poner en pie a todo el gremio, preparar un paro y rechazar cualquier despido, rebaja salarial o modificación de las condiciones de trabajo. El acta firmada es un acuerdo antiobrero de Carrefour y Cavalieri. 

Ningún despido.
 

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