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31 de mayo de 2018 | #1504

Aten: la huelga general arrancó la actualización por inflación

Conquistas y límites del acuerdo
Aten: la huelga general arrancó la actualización por inflación

El gobierno tuvo que ceder lo que negó desde marzo: la actualización salarial trimestral por cláusula gatillo hasta marzo de 2019

Las asambleas docentes del pasado lunes 28, luego de 42 días de paro y de siete semanas de huelga ininterrumpida, resolvieron la aceptación de la propuesta hecha por el gobierno. Las 22 asambleas realizadas en las distintas seccionales de Aten congregaron a más de 3.600 docentes para definir el futuro de la huelga. La aceptación se impuso con 2.204 votos contra los 1.512 que mocionaron rechazar y realizar una contrapropuesta.

El domingo por la noche, luego de sucesivas mesas de negociación entre los funcionarios del gobierno y los representantes del gremio y cuartos intermedios, que tuvieron lugar durante todo el fin de semana largo, el gobierno hizo una propuesta que finalmente valió la consideración y su aprobación en las asambleas de Aten.

El gobierno tuvo que ceder lo que negó desde marzo: la actualización salarial trimestral por cláusula gatillo hasta marzo de 2019. En el salario de julio, los docentes recibirán un aumento al básico equivalente a la inflación acumulada entre abril y junio, medida por el IPC. Y habrán nuevas actualizaciones en octubre y en enero, equivalentes a la inflación acumulada en el trimestre inmediatamente previo. El gobierno ofertó también el pago de 4.000 pesos de bolsillo por cargo por única vez, y a diferencia de años anteriores, debió bajarse de su pretensión de recuperación de los días de clases caídos por la huelga. Sólo se recuperarán contenidos.

Se trata, a las claras, de un recule del gobierno y de importantísimas conquistas arrancadas por la huelga. Más aún si se evalúa el contexto nacional, pues el de la docencia neuquina se anota como el mejor acuerdo salarial del año, producto de su histórica huelga. La actualización trimestral por inflación tiene un valor especial en el marco del proceso devaluatorio del peso y de descalabro económico nacional.

Sin embargo, también es cierto que fuera del acuerdo quedó un punto importante del pliego levantado por la huelga, el de avanzar en una recomposición salarial. Es decir que, además del blindaje del salario frente a la inflación con la cláusula gatillo, exista un plus que permita mejorar el poder adquisitivo de los salarios docentes. Los 4.000 pesos por única vez ofician como un simulacro de cobertura de los días de paro descontados en marzo y abril, cuya devolución no figura en el acuerdo.

Recule oficial

Es indudable que fue la fortaleza de la huelga lo que hizo recular al gobierno. Y esa misma fortaleza y los bemoles del acuerdo fueron lo que llevó a Tribuna Docente y a las agrupaciones de la Multicolor mocionar el rechazo a la oferta del gobierno y a plantear una contrapropuesta. Esta moción, que a escala provincial acumuló más de 1.500 votos, agrupó tras de sí a lo más activo de la vanguardia de la huelga.

La lucha docente enfrentó a un gobierno provincial claramente alineado con la política macrista, que intentó por todos los medios cumplir con el techo del 15% impuesto en la mayoría de los gremios. Y una sistemática demonización de parte de los medios de comunicación oficiales.

Cada intento del gobierno del MPN por quebrar la lucha docente se transformó en un búmeran. Los descuentos masivos en abril ejecutados por el gobierno fueron el catalizador que transformó el plan de lucha de paros escalonados en una verdadera huelga general docente. Más tarde, el decretazo del gobierno, imponiendo un acuerdo unilateral, desató movilizaciones de 10.000 y hasta 15.000 docentes que respondieron a la nueva provocación.

Finalmente, el envío del gobierno de “tutores” carneros para reemplazar a los huelguistas llevó la adhesión al paro ¡en su día 41! a un 100 por ciento. El jueves 24, previo al feriado largo, hubo un cierre masivo de establecimientos con cadena y candado en repudio a la patoteada oficialista. Se derrumbaba así el enésimo intento de quebrar la huelga.

Bloqueos

Pero la huelga docente también enfrentó el sabotaje, por un lado, de las burocracias de la CTA Neuquén y de Ctera, que durante meses le dieron la espalda a esta histórica lucha. La burocracia de Quintriqueo, el secretario general de la CTA local, aliado al PJ, salía a los abrazos con el gobernador Gutiérrez en el momento que se desataba de lleno la rebelión docente.

Por otro lado, la huelga también enfrentó, en un primer momento, el conservadurismo extremo de la dirección provincial de Aten, Trabajadores por una Educación Popular (TEP, kirchneristas), que ante una propuesta irrisoria del gobierno a principios de mayo se jugó a fondo por la aceptación. Luego de ser derrotados en las asambleas, el conservadurismo del TEP mutó a un boicot y a un sabotaje deliberado de la huelga, haciendo propias las maniobras típicas de la burocracia sindical.

La estrategia del TEP, de poner en pie multisectoriales, junto a los partidos patronales y a la Iglesia, se demostró como una vía muerta, pues el pejotismo y la centroizquierda le rehuyeron a la huelga docente como a la peste. Y la Iglesia, tanto la católica como la evangélica, operaron como un factor de presión contra la huelga, reclamando cínicamente “por el futuro de los chicos”.

La huelga general

Muy por el contrario, lo que permitió arrancarle al gobierno las conquistas que figuran en el acta acuerdo, fueron los métodos clasistas: la huelga general, la ocupación de edificios públicos, el bloqueo a la Casa de Gobierno, las movilizaciones multitudinarias, los piquetes masivos en las rutas y el frente único de clase, que tuvo su hito en la realización del Encuentro de Trabajadores, que sirvió para unificar a varias luchas en curso, superando la negativa del TEP a organizarlo y superando el boicot de la CTA. Al calor de la huelga, se pusieron en pie decenas de comités de fondos de lucha para paliar los descuentos masivos de salarios y se convocó a los padres, madres y a la comunidad a apoyar la lucha.

El balance de esta histórica huelga, que ya ha quedado inscripta en la historia del movimiento obrero neuquino, deja planteada una agenda excluyente para la docencia y en especial para su vanguardia.

En primer lugar, es necesario hacer de la lucha por la expulsión de la burocracia de Quintriqueo de la dirección de la CTA una causa popular, apoyando e impulsando a la Lista 3 del clasismo en las elecciones del 28 de junio próximo. Esta pelea será el prólogo para barrer de la dirección de Aten al TEP, que ya se ha cristalizado como una burocracia sindical, y colocar al frente de nuestro sindicato a una dirección clasista.

Norberto Calducci (vocal por la minoría de la comisión directiva Aten provincial), Gustavo Burne (secretario adjunto Aten capital), Oscar Fuentes (secretario general Aten Plottier), Gustavo Meliqueo (secretario general Aten Cutral Có - Plaza Huincul), Lautaro Palma Parodi (secretario gremial Aten Zapala)

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