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4 de junio de 2018

Negocian la entrega de las indemnizaciones

El gobierno quiere meter la reforma laboral durante el Mundial.
Por Tomás Eps @tomaseps

Macri y Triaca procuran sellar un acuerdo pronto con la burocracia de la CGT y el PJ para hacer pasar la reforma laboral flexibilizadora, desdoblada en tres proyectos.

Lo que “destrabaría” las negociaciones con la CGT y el PJ sería el retiro de la modificación prevista del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, que excluía del cálculo de las indemnizaciones el aguinaldo, premios, bonos “y toda compensación y/o reconocimiento de gastos que el empleador efectúe hacia el trabajador”.

El jefe del bloque de senadores del PJ, Miguel Ángel Pichetto, había adelantado tras una reunión con dirigentes de la CGT que su oposición se cifraba esencialmente en este punto. Suprimiéndolo, “en el Gobierno confían en acelerar los tiempos” y llevar la reforma al Senado “durante el Mundial de fútbol, que comienza el 14 del actual y termina el 15 de julio” (La Nación, 4/6). Con el fantasma de las jornadas de rebelión de diciembre, que obligaron a archivar la reforma por medio año, aspira ahora a que la avanzada negrera pase desapercibida.

Fraude

El anuncio de la burocracia de la CGT, en el sentido de que su límite para el debate era “la flexibilización del régimen de despidos”, constituye una impostura. Incluso si se eliminase la cláusula mencionada, “Triaca (…) insistirá en un plan alternativo a las indemnizaciones que es un reflejo del modelo brasileño. Sugiere la creación de un fondo de cese laboral que debería ser constituido mediante los convenios colectivos, con el aval de las cámaras empresariales y del principal gremio de la actividad” (ídem). El plan, contenido en los proyectos presentados, es extender a todos los gremios el régimen de la construcción, esto es conformar mediante un aporte patronal una “libreta de ahorro” que sustituya la indemnización. Los funcionarios de Triaca sostienen cínicamente que “esta modalidad (…) brinda mayor previsibilidad” (ídem)… ¡previsibilidad de saber que uno puede ser despedido en cualquier momento!

Mirá también: La nueva ruta de la reforma laboral

Todo lo demás seguiría en pie. Sigue el “blanqueo laboral”, donde no sólo hay, de nuevo, otro ataque a las indemnizaciones –ya que los años en negro no se contabilizarán para el cálculo de su monto–, sino un tope para el reconocimiento de la antigüedad laboral por los años trabajados en negro (hasta cinco años) y el cercenamiento del derecho del trabajador a hacer juicio por esos años sin aportes. Las patronales evasoras, en cambio, verán condonadas sus deudas. En el proyecto oficial siguen en pie la implementación de “pasantías formativas” (sin salario) y la creación de una “agencia de evaluación de salud”, que cercenará la prestación de los tratamientos más costosos a los afiliados de las obras sociales, un punto de particular interés para la burocracia sindical.

Paralelamente a estas operaciones para “destrabar” la reforma laboral, se dio a conocer la creación, por parte del Ministerio de Trabajo, de una “Comisión Técnica Permanente” para avanzar sobre los regímenes jubilatorios especiales –aquellos que reciben trabajadores de gremios que realizan tareas insalubres o aportan más que la media, y que son venenosamente presentados por el gobierno como “jubilaciones de privilegio”.

Para leer más: Las condiciones “concretas” del FMI: Ataque a las jubilaciones y rebaja de las indemnizaciones

FMI

El esfuerzo de Triaca, semanas atrás, por “desmentir que el acuerdo con el FMI implique la imposición de ajustes o reformas laborales” (Infogremiales, 11/5), debe ser contrastado con el informe anual del organismo para la Argentina conocido como Artículo IV. Allí se sostenía que “Argentina tiene instituciones y regulaciones del mercado laboral relativamente rígidas. Las principales deficiencias incluyen altos costos de terminación, procedimientos complejos para despidos colectivos y condiciones restrictivas para el empleo temporal (incluido el trabajo a tiempo parcial y el aprendizaje)” (IMF.org, 29/12/17)

Es claro que el capital financiero internacional condiciona cualquier préstamo a la avanzada de medidas antiobreras. Esto es lo que está en el centro de las negociaciones a tres bandas, entre el gobierno, la oposición y el Fondo Monetario.

Ellos tienen su hoja de ruta: la clase obrera tiene que definir la propia y quebrar el ajuste del macrismo y sus cómplices.
Abajo la reforma flexibilizadora. Fuera el FMI.
 

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