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30 de agosto de 2018 | #1517

El 30 marchamos a Plaza de Mayo

Gran victoria de la lucha docente
Por Antonio Rosselló
secretario adjunto de la Conadu Histórica, candidato a secretario general de la Lista 6 Multicolor

El sindicalismo combativo de Adiunt (Tucumán), ADU (San Luis), AGD-UBA, la Conadu Histórica y la COAD (Rosario), a fuerza de cuatro semanas de paro y dos semanas de movilizaciones de cientos de miles de personas, más las tomas de facultades y rectorados en todo el país, lograron imponer una marcha masiva a Plaza de Mayo y a todas las plazas del país.

La decisión fue el resultado de una intensa lucha política. Ocurre que Fedun, de la CGT, Fatun, sindicatos K y, en el campo del movimiento estudiantil, la Franja Morada pretendían llevar la marcha a Palacio Pizzurno, con el objetivo político de acotar la movilización a la cuestión paritaria y evitar la Casa Rosada. Sin embargo, las grandes movilizaciones que recorren el país y, en especial, las multitudinarias marchas que se sucedieron en La Plata, Córdoba y Rosario, torcieron la balanza como lo reconocieron los mismos representantes de la Conadu. Que el destino de la marcha sea el poder político nacional -y todas las plazas del país- representa un triunfo de la movilización popular.

En estas cuatro semanas de huelga docente, la adhesión y la movilización fueron crecientes. La lucha universitaria se puso en el centro de la situación política y hasta Macri tuvo que citar a los rectores, como virtuales gobernadores, para contener y desviar la rebelión educativa.

Todo el operativo del gobierno por quebrar la huelga -con el planteo extorsivo de que sobran docentes, que el presupuesto es el mejor de la historia o que todo sería el resultado de una “conspiración trotskista”- chocó contra la realidad: el paro cuenta con un 90% de adhesión, el movimiento estudiantil entró en escena con sus propias reivindicaciones y el método de las tomas y, sobre todo, con la participación de los trabajadores en lucha y el apoyo popular a la defensa de una universidad estatal, laica, científica, gratuita y con ingreso irrestricto.
Esta universidad, que construimos con un siglo de lucha, es con lo que quieren terminar el FMI, Macri y los rectores de los “fondos propios” (negros) y sus negociados.

Las burocracias sindicales y estudiantiles fueron desbordadas por el movimiento que impulsamos los sectores combativos de la docencia y los agrupamientos independientes de las autoridades de los estudiantes. Siete sindicatos de la Conadu kirchnerista desoyeron a su dirección cuando llamaban a levantar la huelga. La Franja Morada fue incluso expulsada de varias asambleas estudiantiles. La anterior presidenta de la FUA, Josefina Mendoza, fue repudiada por cientos de estudiantes y docentes en Bahía Blanca cuando fue a explicar las bondades del presupuesto universitario.

Ahora la Fedun dice que “rompimos el techo” cuando nos siguen ofreciendo el 15% y una “mesa técnica”, y no el 30% más cláusula gatillo que pedimos. La dirección K de la Conadu dice que los números son los mismos, pero que la propuesta es “cualitativamente” distinta.
La marcha educativa de este jueves no es para cerrar el conflicto. Es un hito más de esta huelga masiva, nacional y que cuenta con la simpatía popular para defender la educación pública. Vamos a la plaza para romper el techo salarial y frenar el ajuste del FMI, Macri y los rectores.

Así como luchamos desde la Multicolor para que la marcha vaya al centro del poder político, luchemos ahora para que seamos decenas de miles en las calles para derrotar el ataque a la universidad y a todo el pueblo trabajador. Los docentes estamos dando una “clase” de lo que hay que hacer para derrotar el ajuste, mientras las burocracias sindicales lo dejan pasar.

 

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