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22 de septiembre de 2018

El paro de judiciales se sintió con fuerza

El 24 marchamos y el 25 paramos.
Por Corresponsal

En el día de ayer, los judiciales han realizado su segundo paro nacional en el mes, esta vez sin concurrencia, el cual tuvo un acatamiento importante en el conjunto de las dependencias de la Justicia Nacional y Federal de la Capital Federal y del interior del país.

Las presiones del gobierno sobre el poder judicial a fin de regimentarlo, en función de la política de ajuste pactada con los gobernadores y el FMI, se manifiestan en el intento de congelar los salarios de los empleados -este año recibimos un aumento sólo del 20%-, en las avanzadas para traspasar la Justicia Nacional a la Ciudad (y así desguazarla y flexibilizar a los judiciales), en el intento de realizar una reforma anti-jubilatoria y en la amenaza de gravar los salarios de los empleados por en el impuesto al salario.

La llegada de Rosenkrantz a la presidencia de la Corte luego de un golpe institucional del Ejecutivo, pone a la orden del día la ejecución del ajuste con el que el gobierno tanto viene amenazando a los judiciales a través de los medios de comunicación.

Presupuesto y "compromiso" del gobierno.

Luego de llevar la virulencia de sus bravuconadas al extremo, el ministro Garavano se despachó con una carta dirigida a la Asociación de Magistrados donde manifestó que el gobierno no tiene en carpeta la implementación del impuesto al salario así como ninguna reforma jubilatoria.

Sin embargo, el macrismo ya ha faltado a sus compromisos en otras oportunidades. En noviembre de 2016, cuando hubo masivos y duros paros contra el traspaso a CABA, el mismo ministro suspenderlo, pero dos meses después y en plena feria judicial, firmó los Convenios de Transferencia con el Gobierno de la Ciudad.

Por otro lado, la Comisión Interna del Fuero Penal ha denunciado que Garavano incluyó en su actual proyecto de presupuesto una partida para transferirle a Ciudad $200millones en concepto del "Traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad", cuando el Congreso aún no ha votado el proyecto de Traspaso del gobierno. Otro motivo para dudar de la palabra del gobierno es la cerrada negativa a otorgar una recomposición salarial para los judiciales y hacer pasar una depreciación salarial cercana al 30%.

La Directiva de la UEJN

Piumato se ha integrado al Triunvirato de la CGT. Se ha pasado del moyanismo al ala más colaboracionista con el gobierno. No llama a movilizar el 24 a la Plaza de Mayo. 

El paro de 36hs que convocó hace una semana para el 2 y 3 de octubre con movilización al Congreso, ahora Piumato lo pone bajo la consigna de que "hay que seguir para evitar cambios en el Congreso", evitando plantear así una lucha contra la Corte de Rosenkrantz, que es la que debe resolver un aumento salarial ahora. 

Plan de lucha

Los judiciales no deben bajar la guardia ante ninguna de las amenazas que el gobierno ha planteado. Un presupuesto que se calcula sobre una inflación del 23% y con un dólar a $41, es un papel mojado que no puede garantizar ni los recursos para superar la extrema crisis estructural del poder judicial, ni mucho menos una recomposición de los salarios.

Pero más allá de la importancia del presupuesto del año próximo, los judiciales están sufriendo una rebaja salarial histórica ahora en 2018. En ese sentido, cobran importancia los planteos que han realizado para debatir en las asambleas de base las Comisiones Internas combativas que se agrupan en la lista Violeta: 1) Movilizar el 24 a Plaza de Mayo empalmando con el paro general del 25 y 2) reclamar la Convocatoria al Plenario General de Delegados de la UEJN para unificar la lucha para rechazar el ajuste del gobierno y la Corte desde todos los fueros y oficinas y para lograr una inmediata recomposición salarial.

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