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24 de septiembre de 2018

Balance del paro del 24S en Rosario

El paro activo de 36 horas lanzado por la CTA Rosario, que arrancó en la mañana del 24 septiembre, contó con un acto en Plaza San Martín, sede de la gobernación de Santa Fe en Rosario, tras una movilización de unas 5 mil personas que marchó por el centro de la ciudad. La consigna que encabezó la acción fue “Fuera FMI de la Argentina. Basta de ajuste y despidos”.
 
El paro fue efectivo y tuvo acatamiento masivo entre la docencia organizada por la Amsafe Rosario (AR), que movilizó con una columna de más de 500 compañeros por el centro rosarino con dirección al poder político. “Abajo el ajuste de Macri, Lifschitz y el FMI” fue el planteo que la izquierda de la AR defendió en el plenario de delegados que preparó el paro activo y que terminó encabezando la columna de la docencia combativa, una posición de independencia política respecto del gobierno del Frente Progresista que es la correa de transmisión del ajuste en Santa Fe y al que la CTA Autónoma le hace seguidismo. Por su parte, los delegados de la Celeste que responden a la Amsafe provincial, alineada con Sonia Alesso, directamente boicotearon el paro que arrancaba a las 10 de la mañana, dejando a las y los compañeros a merced de los aprietes del Ministerio.
La ausencia en el planteo de la CTA A de una denuncia explícita a la responsabilidad política de Macri, es consecuente con su integración al frente antimacrista que se postula para el “Volveremos 2019”, donde anida el sindicalismo que firma paritarias a la baja, aísla los conflictos y deja pasar los despidos, así como los responsables políticos del pacto fiscal y el presupuesto de guerra contra los trabajadores, una política que nos lleva a las derrotas de hoy, cuando es más necesario que nunca un plan de lucha de conjunto.
 
Entre los estatales pararon los auxiliares de escuelas, trabajadores de la salud provincial -también nucleados en Siprus- y en los lugares donde dirige el sindicalismo clasista, como en el Hospital Baigorria, donde la JI encabezada por Tribuna Estatal garantizó el paro desde las 10 am, recorriendo sector por sector. Los estatales nacionales pudieron parar allí donde los delegados verdaderamente interesados en garantizar el paro pudieron imponerlo en los lugares de trabajo, por lo que en la administración nacional el paro fue más que parcial.

Nutrieron la movilización enormes contingentes de desocupados de los barrios más explotados de Rosario, inscriptos mayoritariamente en los movimientos sociales que responden al Papa Bergoglio (CTEP, CCC y Barrios de Pie). Participaron unos 100 trabajadores de Recolectores de Rosario y un puñado de trabajadores de Dragado y Balizamiento. Tanto el movimiento estudiantil como la base docente universitaria estuvieron ausentes, pese a venir de tomas y enormes movilizaciones en el marco de la pelea de la docencia universitaria por su salario. Esto, como resultado del vaciamiento de la convocatoria por parte de la FUR (Federación Universitaria de Rosario) y la Coad (Docentes Universitarios), no obstante lo cual sus secretarios generales, tuvieron representación en el acto.
 
La preparación del paro
 
El paro activo de 36 horas, de 38 horas en el caso de los docentes de AR, fue organizado en el plenario de delegados de la Amsafe Rosario, que contó con la participación de delegados de ATE y Siprus, con la presencia de delegados del Conicet y de la Junta Interna del Hospital Baigorria.
En la convocatoria se deliberó las medidas a adoptar frente a la convocatoria del paro general del 25 por parte de la CGT. El pronunciamiento de los delegados arrojó un claro mandato: convertir el paro “dominguero” de la CGT en un poderoso paro activo de 36hs para derrotar el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores y por la inmediata reapertura de la discusión salarial, una propuesta que llevamos desde la Coordinadora Sindical Clasista y sus agrupaciones, Tribuna Docente y Tribuna Estatal.
 
La abrumadora mayoría de las y los delegados desarrollaron en sus intervenciones la necesidad de dirigir el reclamo sindical al gobierno que encabeza Miguel Lisfchitz, marchando de Plaza 25 de Mayo a Plaza San Martín. Pese a la contundencia de este planteo, que se expresó en una intervención tras otra, la mesa que coordinaba el plenario, constituida por la dirección de la CTA Autónoma de Rosario, se negó a que lo expresado mayoritariamente por los delegados fuera votado y resuelto de forma soberana en el plenario. En nombre de avanzar en un debate con “otros sectores” apuntaron a reservarse para sí la organización de la movilización-acto, una usurpación de la soberanía del plenario de delegados. La necesidad de poner en pie un frente único de la clase obrera, que nazca de sus organizaciones, para derrotar a Macri y el FMI, solo puede llevarse a cabo partiendo de la unidad con las bases. Ninguna “multisectorial” puede pasar por arriba del mandato de las bases de los trabajadores.
 
El contenido político del acto
 
La jornada del 24S expresó las contradicciones de la convocatoria, entre la Amsafe Rosario, concentrada en desarrollar un amplio y profundo trabajo preparatorio y organizativo en los cuerpos representativos del sindicato para garantizar el paro activo, y los sectores de la burocracia sindical que se montaron del mismo para lavar su imagen. Es el caso de Recolectores Rosario, que casi no movilizó y sin embargo tuvo un orador en el acto, el moyanista “Pipi” Andrada, que estuvo detenido por haber protagonizado una balacera de tinte mafioso y apoyó la campaña del PRO de Miguel Del Sel en 2014.
 
A contramano de la combatividad de la movilización, el contenido del acto estuvo dominado por la política de los movimiento sociales vinculado al Papa Bergoglio, con el llamado a la “Emergencia Social” que impulsan el kirchnerismo y los sectores frente populistas de Rosario. Lejos de la unidad necesaria entre ocupados y desocupados en torno a un programa reivindicativo inmediato y un plan de lucha hasta derrotar la ofensiva capitalista en curso, los trabajadores movilizados fueron convidados de piedra de un acto político del centroizquierda que no fijó ninguna continuidad ni perspectiva.
Tampoco hubo una crítica que caracterizara la naturaleza del paro de la CGT, aislado y para descomprimir, en función de terciar en los pactos entre los gobernadores del PJ y Macri. Esto, pese a que estábamos en presencia de un paro de 36/38 horas con movilización y de los piquetes que habrán en Rosario el día 25S (frente a la planta La Virginia, en el Casino y varios puntos de la ciudad) que estuvieron ausentes en todas las intervenciones, incluidas las supernumerarias de los movimientos de desocupados, que monopolizaron la palabra con vaguedades alejadas de cualquier planteo real de lucha.
 
El cierre del acto estuvo a cargo de Gustavo Teres, secretario general de la AR y de la CTA Rosario, quien arbitró entre todas las tendencias que intervinieron en el acto: los sectores burocráticos y los de la “contención social” del ajuste, los cuales no se condicen con la combatividad y la democracia sindical con la que se impulsó el paro entre la docencia e incluso entre sectores de estatales. En su discurso caracterizó al gobierno de Lifschitz como un opositor inconsecuente del macrismo y llamó al Frente Progresista a romper con el macrismo, un planteo retardatario frente a un gobierno que administra Rosario hace 25 años y la provincia hace más de 10 en beneficio de los pulpos agroexportadores y de la Bolsa de Comercio de Rosario, y por ello ha firmado de punta a punta el paquete ajustador de Macri y luego del FMI. Un gobierno rabiosamente capitalista y represor, que firmó con Patricia Bullrich la intervención de Gendarmería en San Lorenzo, la “saturación” de los barrios con policía, la ley de narcomenudeo… En el final del discurso se dedicó a interpelar a la izquierda en nombre de la “unidad que necesitamos” porque “el gobierno está duro” y que explicaría por qué la CTA Autónoma que conduce viene acordando con el moyanismo, los movimientos papales y el kirchnerismo, como sucedió en el acto de San Lorenzo, donde las y los docentes que vienen peleando a brazo partido en defensa de la educación tuvieron que escuchar los "consejos" de Sonia Alesso, que se fue abucheada por la base docente. La pregunta que nosotros hacemos ¿unidad con quién? ¿con los trabajadores y sus expresiones de lucha o con las cúpulas sindicales que vienen entregando todos nuestros reclamos?
 
Siempre en nombre de la unidad, planteó que en pos de más amplios acuerdos “el próximo acto puedan hablar otros o se dé lectura de un documento”, lo concreto es que en esta, excluyeron al sindicalismo combativo y a la Multicolor que expresamente pidió la palabra pero fue vetada de intervenir en el acto.
 
Por un Congreso de delegados de base con mandato
 
El saldo de hoy arroja la necesidad de que haya un Congreso de la CGT, la CTA y los sindicatos, con delegados mandatados por asambleas, que resuelvan un plan de lucha hasta derrotar el plan de guerra contra los explotados de Macri, el FMI y los gobernadores ajustadores. No necesitamos más multisectoriales que en realidad ofician de pantalla para acuerdo burocráticos de espalda a las bases, en definitiva ni Recolectores, ni Dragado y Balizamiento, ni ningún sector de la burocracia sindical hoy presente propició una instancia deliberativa y resolutiva de las bases y sus cuerpos representativos para que los trabajadores puedan intervenir de conjunto frente a un verdadero cuadro de masacre social –una diferencia de calidad con el funcionamiento del cuerpo de delegados de la Amsafe recuperada-. El moyanismo y el sindicalismo kirchnerista sólo buscan acumular fotos de protesta en pos del “Volveremos 2019”.
 
Las reservas de lucha sobran, como se escuchó cantar hoy en el acto: “al ajuste de Macri lo vamos a quebrar, con piquete y la huelga general”. El sindicalismo combativo tiene la responsabilidad de fijar un rumbo positivo a estas energías y preparar las peleas que se avecinan con los sectores que se enfrentan a Macri y el FMI de forma consecuente.

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